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sábado, 9 de noviembre de 2013

CARTA A FERMIN HUERTA


















Carta a Fermín Huerta

Francisco Aguilar Piñal



Como autor de “La quimera de los dioses”, creo que no sólo debo dar las gracias a Fermín Huerta por su detallada recensión de mi libro, sino también responder con algunas precisiones al comentario, para aclarar mi pensamiento sobre temas concretos.
1. “Círculos de trigo” como un misterio inexplicado, me da pie para rebatir mi supuesta candidez con argumentos de sensatez, sin acudir ni a la filosofía ni a la ciencia, que, por ahora, no han conseguido descifrar el misterio.
Cándido será quien acepte como solución al enigma el “fraude” o la “broma” de dos vejestorios como autores de esos “agroglifos”, como afirman en los enlaces de la reseña Ernesto Carrasco (dice que son “obra humana”) y Luis Alfonso Gámez (afirma que es “un negocio típicamente británico”) amparados por la web arp-sac.org. Ellos son los crédulos en la superchería. Como tantos otros que han escrito sobre el tema.
Llevo más de veinte años recopilando artículos y estudios sobre los dibujos en los campos de trigo y tengo la firme convicción de que, aunque hubiera algún bromista que pretendiera sacar beneficio, la inmensa mayoría de esos dibujos no se han podido hacer de forma chapucera. Todos (o casi todos) responden a unas ecuaciones matemáticas y geométricas de alta complejidad, precisos en los límites y distancias; algunos siguen los más sofisticados patrones fractales, que sólo pueden surgir de mentes superiores a las de simples bromistas (fuesen o no subvencionados para hacer declaraciones de autoría) que no empleaban para su fraude más que un tablón, unas cuerdas y linternas. (Fácilmente se rebate esta teoría con decir que no todos son círculos, hay también triángulos, cuadrados, líneas serpenteantes, etc.).

Nunca he calificado de sobrenaturales a tales fenómenos, sí de paranormales, puesto que se salen de lo normal. Tampoco, por supuesto, pienso en bromistas extraterrestres (aunque los ovnis no pertenezcan al campo de lo sobrenatural). Todavía no hay una solución científica, pero confío en que algún día la habrá. De momento, yo sólo descarto el fraude. ¿Tantos bromistas hay en el planeta como para que hayan aparecido tales fenómenos en Estados Unidos, Alemania, Suiza, Austria, Bélgica, Italia, Canadá, Rusia, Filipinas y Kazajstán? ¿Sabes que hasta en España aparecieron los círculos en junio de 1004 en Castellfollit, cerca de Manresa? Desde luego, los más bellos y sofisticados han aparecido al sur de Inglaterra, sobre todo en el condado de Wiltshire, y el sorprendente de Walkershill, un dibujo de geometría fractal, que no ha podido salir de unas manos humanas, mucho menos en unos pocos minutos, durante una madrugada.
No, amigo Fermín, no soy una mente brillante, pero tampoco cándida. No sé cuál es el secreto de estos “pictogramas”, pero que nadie me hable de bromistas nocturnos.
2. Ciencia. Creo que mi “optimismo” por los resultados científicos está más que justificado, a la vista de todo lo que se ha avanzado en el último medio siglo. Cuando hablo de Ciencia (con mayúscula) me refiero a todas las ciencias (excepto la teología, que no puede ser ciencia porque carece de libertad para la investigación, al estar sometida a unos dogmas intocables). Ciertamente ninguna ciencia en concreto estudia el “problema de Dios”, porque para ellas no existen los espíritus, que son una “invención humana”, una “fantasía sin fundamento real”.
Admito, con los grandes científicos materialistas de hoy que la “hipótesis de un Dios es innecesaria”, por la sencilla razón de que la ciencia última puede explicar todo lo que existe sin necesidad de una creación “ex nihilo”. Los avances cosmológicos, neurológicos o de física cuántica en los últimos años han sido tan espectaculares como desconocidos para el gran público. Por eso es tan necesaria la divulgación de tantos descubrimientos, que repelen instintivamente a la cultura recibida hasta hoy.
Sabemos que los grandes científicos del pasado, y muchos del presente, aún no han podido asimilar la idea de un universo (o puede ser que multiverso) increado. A los anteriores se les puede disculpar su creencia en un dios creador porque en su tiempo no existían los datos de que hoy disponemos. Pero a los científicos creyentes de hoy no se les puede disculpar, porque están obligados a conocer los avances de la mecánica cuántica y del nacimiento de la vida en un laboratorio científico.
3. Ateísmo. No me gusta el calificativo de “ateo” porque parece incluir en su concepción semántica un activismo proselitista de que carezco. Con mi actitud y mis escritos no pretendo convencer a nadie para que siga mi camino. Una persona que, como yo, es feliz no creyendo en ninguna otra vida después de esta terrestre, no debe buscar un “compañero de camino” creyente, al que, sin duda, le hará sufrir en el cambio de su fe.
El sentido de esta vida (aparte de la supervivencia) es la búsqueda de la felicidad (diga lo que diga el bueno de Bueno). Por tanto, ¿quién soy yo para apartar a nadie de su fe, si le hace plenamente feliz? Cada cual debe buscar la felicidad donde quiera, aunque esté tan equivocado como los creyentes en las cientos de religiones existentes, todas falsas. Pero mi postura es neutral: Libertad y respeto a toda conciencia que, a su vez, me respete, aunque no me comprenda.

Me defino como religioso no-creyente porque quiero distinguirme del ateo violento o del indiferente. Soy religioso porque no hay nada que más me interese que la religión, es decir, ese “meme” que, según Dawkins, desde la infancia se ha agarrado a mi cerebro como una garrapata a la piel del perro. He estudiado el tema religioso hasta el fondo, sin desfallecer, y mi conclusión ha sido La quimera de los dioses, que me he permitido dar al público por si hiciera algún bien en alguna conciencia timorata, incapaz de luchar contra lo aprendido.
Por mucho que lo afirmen los papas católicos, la fe y la razón son incompatibles. Nunca se encontrarán en el camino intelectual. Porque la fe es un “sentimiento” que no depende de la razón, el único atributo que nos hace humanos. La fe se basa en algo tan fraudulento como las “revelaciones” y las consignas de los eclesiásticos (seguir por este camino me llevaría muy lejos). En cambio, la razón me anima a aceptar las conclusiones científicas, empíricas, que me hablan de un mundo misterioso y eterno, sin necesidad de un Ser superior que lo creara (porque, ¿quién creó a ese Ser? La eternidad se puede predicar de algo o de alguien, sin solución de continuidad).
Lo mío no es agnosticismo, sino convicción en la imposibilidad de una existencia divina, porque así me lo enseña la Ciencia moderna, desde la cosmología hasta la física cuántica, no por deducciones filosóficas. Por eso puedo escribir (en la pág. 249) que “el ateísmo está fundamentado en la razón”, aunque debería añadir científica. El “ateísmo esencial total” de Gustavo Bueno tiene un poso espiritual que no se acomoda con el fundador del materialismo filosófico. Con el catedrático de Oviedo estoy muy de acuerdo en sus opiniones políticas, pero en cambio, soy deudor de Gonzalo Puente Ojea en sus opiniones sobre “el mito del alma” y sobre la falsedad de las religiones. Por lo demás, todos somos tan insignificantes que dentro de muy poco estaremos convertidos en un puñado de cenizas. Que sigas con salud.

sábado, 30 de junio de 2012

DISCUSION SOBRE LAS PSEUDOCIENCIAS






















DISCUSION SOBRE LAS PSEUDOCIENCIAS

Fermín Huerta Martín



Entre abril de 2007 y septiembre de 2010 mantuve una discusión con Luis y Ho sobre diversas cuestiones relacionadas con el tema de las pseudociencias, se puede leer integra aquí http://grupobunge.wordpress.com/2006/11/28/breve-encuentro-con-mario-bunge/
Por su interés os la copio:

“Luis Dice:
abril 9, 2007 a las 8:13 pm | Responder
Hola amigos, los felicito por esta maravillosa página. Soy lector desde hace mucho tiempo de las obras de Mario Bunge, cuyo rigor, precisión, y claridad convierte a la filosofía en una disciplina interesante y enriquecedora.

Escribo este mensaje en forma crítica y escéptica, no sobre Bunge, pero sí sobre la organización “Alternativa Racional a las Pseudociencias”. Mis razones son las siguientes:

1)Aclaro que no creo que existan los fenómenos paranormales, o al menos, los considero extremadamente improbables.

2)Estoy de acuerdo con la crítica a la pseudociencia y a la charlatanería, siempre que esta crítica sea racional, científica, educativa y respetuosa de la lógica y de la dignidad humana (es decir, que no suponga insultos personales a los creyentes o “investigadores” en estas áreas). No tenemos que ser soez ni vulgares para que nuestra crítica sea eficaz.

3)Como Bunge ha explicado, el escepticismo correcto es el metodológico, es decir, el que se emplea como duda ante las afirmaciones no probadas (no solo sobre lo paranormal, sino en cualquier área). Este es el mismo concepto que aparece en las páginas “escépticas” (aunque no lo aplican)

Sin embargo, si analizamos críticamente la literatura “escéptica”, nos encontraremos con los siguientes aspectos:

a)Los “escépticos” de lo paranormal, no dudan de ello sino que niegan su existencia. Luego, por definición, no serían escépticos sino pseudoescépticos (al hacerse pasar por escépticos, cuando no lo son). (No critico que se niegue de lo paranormal, sino que denuncio la impropiedad con la que usan el término escéptico)

¿Puedo ser escéptico de la virgen maria, a la misma vez que afirmo categóricamente que existe y que hay que rezarle todos los días? Evidentemente no. Así mismo, ¿puedo ser escéptico de la virgen maría a la misma vez que asevero categóricamente que no existe, y que todo el que crea en ello es un crédulo, un magufo, un irracional? Evidentemente no estoy siendo escéptico, porque no estoy suspendo mi juicio al respecto, sino que afirmo con contundencia su inexistencia. Tengo un juicio ya formado al respecto, no una duda.

Esta es la razón por la cual, en el diccionario de filosofía, Bunge afirma: “El escepticismo metódico debiera ser la norma de todas las búsquedas racionales: solo se duda cuando existe alguna razón para dudar” (Luego, si no hay razón para dudar, no tendría sentido dudar. Por ejemplo, los científicos no son escépticos de la existencia de los planetas, sino que afirman categóricamente que existen)

¿Somos escépticos de que existe internet? No. Por el contrario, estamos convencidos de que existe y lo afirmamos con seguridad. De la misma manera, si asevero que todo lo paranormal es falso, o en lenguaje “escéptico”: que es una memez, una chorrada, una irracionalidad, etc. no estoy dudando, sino aseverando firmemente mi juicio al respecto.

Repito, me parece válido negar la existencia de lo paranormal (con base por ejemplo a su incompatibilidad con leyes científicas conocidas), pero en ese caso no estaríamos actuando como escépticos de lo paranormal, ya que no dudamos de su existencia, sino que la negamos (basándonos en la ciencia). Es deshonesto hacer pasar nuestro juicio formado en contra de lo paranormal como actitud “escéptica” o de duda.

b)Los “escépticos” se autocalifican de defensores de la racionalidad, la lógica, la ciencia, etc. pero emplean conductas irracionales. Por ejemplo, califican despectivamente a los creyentes en pseudociencias como “magufos”, “ignorantes”, etc. ¿Cuando se ve en la literatura científica académica semejantes apelativos?

c)No son autocríticos ni críticos de otros escépticos: Nunca verán a James Randi criticando a Martin Gardner, ni Susan Blackmore criticando a Ray Hyman, ni a éste último criticando a Richard Wiseman, ni a Javier Armentia criticando los trabajos de Ares de Blas. (Esto es muy curioso, ya que es constumbre entre los científicos criticarse entre sí en la búsqueda de la verdad. ¿Por qué lo “escépticos” se comportan de esta manera?) En este punto, se comportan como una cofradía que se protege a sí misma y se apoya mutuamente, y no se cuestiona críticamente su propia conducta (aunque sí la de los demás)

d)En sus críticas, usan argumentos ad hominem (sea directamente a través de motes como magufos o charlatanes; sea en forma indirecta a través de ironías, burlas, que eufemísiticamente ellos llaman “sentido del humor”)

Por ejemplo, si algún defensor de lo paranormal hace una crítica objetiva al pseudoescepticismo, el pseudoescéptico inmediatamente responde con algo parecido a esto: “el magufo y creyente en pseudociencias dice que nosotros…” (lo cual supone de entrada una descalificación). Generalmente, a esto le sigue una larga lista de falacias en latin (ya que impresionan más al lector común) que supuesta o realmente cometió el “magufo” en su réplica. Pero el fondo de la cuestión casi nunca se toca. La crítica puede ser correcta, pero el pseudoescéptico solo se queda en las falacias, en la descalificación, y en la defensa a ultranza de su posición, sin ponderar objetivamente la legitimidad de la crítica efectuada por el “magufo”.

e)Tienen un inexplicable fanatismo por lo paranormal y parapsicológico. En su literatura, no se analizan temas científicos complejos, sino que continuamente se habla de ovnis, fantasmas, duendes, reencarnación, astrología, la Tierra hueca, la curación por la fe, y temas similares. Si estos temas son memeces o irracionalidades, ¿por qué tanto interés por ellos? ¿Por qué malgastar su tiempo, intelecto y esfuerzo en tales asuntos? ¿Por qué esa fijación con este tema? Ellos podrían argumentar que su finalidad es educar al gran público… pero de ser así, ¿por qué califican al que cree en tales cosas, que son precisamente el gran público, como crédulos, magufos, estúpidos, irracionales, ignorantes, etc? Es como si yo quisiera educar a mi hijo llamándole imbécil, retrasado mental, infeliz, bestia… (en este caso, no solo estaría demostrando mi mala educación y mi talante soez y vulgar, sino mi incapacidad de razonar lógica y rigurosamente sin ofender personalmente a mi destinatario)

f)Los pseudoescépticos, en general, no hacen experimentos sobre lo paranormal, en otras palabras, no investigan sobre estos temas. Esto es consistente con su fuerte creencia pseudoescéptica de que lo paranormal es una memez, una estupidez, una idiotez. Pero no es consistente con la actitud escéptica real (ver más abajo el ejemplo de Carl Sagan)

La “investigación” pseudoescéptica consiste únicamente en leer lo que hacen los partidarios de lo paranormal, y criticarlo (acusándolo de fraude, aunque no presenten pruebas; o señalando errores metodológicos, muchas veces falsos).

Sin embargo, un verdadero buscador de la verdad, un escéptico crítico real de mente abierta, estaría dispuesto a realizar experimentaciones científicas en asuntos paranormales. Un ejemplo de ello es Carl Sagan (quien era realmente escéptico de lo paranormal, aunque no pseudoescéptico), quien en su libro “Cerebro de Broca” sugirió el siguiente experimento (que cualquiera puede hacer) para probar la existencia de la proyección astral: ” Se le pide a un amigo que, en nuestra ausencia, coloque un libro en algún elevado e inaccesible estante de la librería, de modo que no sea posible ver su título. Si creemos experimentar una experiencia proyectiva, flotemos hasta la parte alta de la habitación y entonces podremos leer el título del libro en cuestión. Cuando nuestro cuerpo vuelva al estado normal de vigilia y podamos indicar correctamente lo leído, tendremos una prueba fehaciente de la realidad física de la proyección astral. Desde luego, no debe existir ningún otro posible medio de conocer el título del libro, como por ejemplo entrar solapadamente en la habitación cuando nadie nos observe o recabar información de nuestro amigo o cualquier otra persona enterada del asunto. Para evitar esta última posibilidad, el experimento debe realizarse “doblemente a ciegas”, es decir, que la selección y ubicación del libro debe hacerla alguien a quien no conozcamos y que a su vez no nos conozca en absoluto, y ésta será precisamente la persona encargada de juzgar si nuestra respuesta es correcta.” (Cerebro de Broca, p.p. 35 y 36)

Sagan agrega que, hasta donde él tiene conocimiento, nadie a obtenido una evidencia positiva usando un experimento como este.

Pero adviértase que Sagan señala que, en caso de ser positivo el experimento, “tendremos una prueba fehaciente de la realidad física de la proyección astral”. En otras palabras, Sagan está dispuesto a aceptar el fenómeno si la experimentación lo prueba como cierto. No niega dogmáticamente la posiblidad de su existencia a priori (aunque él pudo pensar que tal fenómeno no era probable) Y no mete sus prejuicios y creencias personales como argumento para rechazar o tergiversar la evidencia (en caso de que ésta se obtuviera). Por el contrario, PROPONE un experimento que nos permite salir de dudas (para el escéptico real, que duda del tema)

Pongo esta referencia, como criterio de distinción entre el verdadero escéptico ( que ama y busca la verdad, así sea contraria a sus prejuicios más íntimos, y está dispuesto a aceptar la evidencia en caso de que exista) del pseudoescéptico, que niega con violencia todo lo que sea paranormal y hace juicios negativos a priori (aunque llamándose al mismo tiempo “escéptico”).
Después de haber tratado con pseudoescépticos por más de 10 años, de conocer a fondo su literatura y sus actitudes, puedo recomendarle a todo lector lo siguiente:

1)Familiarizarse con el pensamiento crítico.
2)Aplicar lo aprendido sobre pensamiento crítico contra los propios escépticos. Es decir, evaluar críticamente la literatura “escéptica”, especialmente buscando la presencia de falacias, las premisas tácitas, las contradicciones, el tipo de lenguaje que usan, la forma de responder a las críticas, etc. En otras palabras, ser escéptico de los “escépticos” (Este punto es el más importante. En mi experiencia, quienes hacen estos sistemáticamente, dejan progresivamente de ser pseudoescépticos, y se transforman en verdaderos pensadores críticos)

3)Buscar literatura y páginas web donde se critique el falso escepticismo, y evaluar objetivamente la pertinencia y legitimidad de tales críticas (más abajo pongo algunos links de interés)

4)Aplicar el pensamiento crítico a todas las actividades, no solo a lo paranormal. (No caer en la trampa pseudoescéptica de creer que pensamiento crítico es sinónimo de crítica a lo paranormal. En realidad, la crítica a lo paranormal es UNA de las muchas aplicaciones del pensamiento crítico)

5)No dejarse intimidar por la fraseología ad hominem pseudoescéptica (especialmente, por las acusaciones de magufo, charlatán, pseudocientífico, crédulo, etc.) Tener el valor de formarse sus propias opiniones, en base al exámen crítico de todos los temas y de toda literatura (incluyendo la pseudoescéptica)

El fenómeno del pseudoescepticismo ha sido estudiado en profundidad, aunque en español no se encuentran muchas referencias al respecto. Sin embargo, puedo referir algunas páginas donde se puede profundizar más si el lector lo desea .
Sobre los pseudoescépticos:
 http://ojo-critico.blogspot.com/2006/06/luis-alfonso-gamez-arp-y-el-fraude-de.html

Otro link complementario del anterior:
 http://www.fraudesparanormales.com/index.php?option=com_content&task=view&id=430&Itemid=45

Lo que el escepticismo debería (y no debería) ser:
 http://www.fraudesparanormales.com/index.php?option=com_content&task=view&id=76&Itemid=45

En inglés:
 http://en.wikipedia.org/wiki/Pseudoskepticism

Síntomas del escepticismo patológico (inglés):
 http://amasci.com/pathsk2.txt

También, la extensa respuesta del Dr.Gary Schwartz a la recensión que hizo Ray Hyman de su investigación con “médiums” es bastante pertinente y elocuente, no porque el Dr.Schwartz tenga razón en su trabajo (no creo que su trabajo pruebe necesariamente la mediumnidad ni lo paranormal), sino porque se demuestra la sutil, habilidosa manipulación pseudoescéptica de Ray Hyman en su recensión:
 http://www.enformy.com/Gary-reHymanReview.htm

Por último, una controversia sobre el “efecto de marte” desenmascaró algunas actitudes de los pseudoescépticos norteamericanos. (La importancia de este link, no es si el “efecto de marte” existe o no, algo que no creo, sino las actitudes pseudoescépticas que se manifestaron allí y que son pertinentes para ilustrar mi punto):
 http://www.discord.org/~lippard/kammann.html

Saludos y felicitaciones nuevamente por esta excelente página!

Fermín Huerta Dice:
abril 21, 2007 a las 3:00 pm | Responder
Luis:

Sigo el orden de los puntos de tu intervención, en la medida de lo posible te responderé con textos de Bunge:
 a) Si bien en su entrada “duda” del diccionario de Bunge dice: la duda es el sello del escepticismo. En la entrada “escepticismo” empieza diciendo: La familia de doctrinas de acuerdo con las cuales una parte o todo el conocimiento es dudoso e incluso falso. Con mas detalle, dice Bunge en Crisis y reconstrucción de la filosofía pág. 183, sobre los cinco puntos en que esta de acuerdo los escépticos filosóficos, punto 2: exigencia de datos pertinentes a favor o en contra de cualquier afirmación referente a hechos, de allí la profunda sospecha (cuando no el directo rechazo) de las afirmaciones concernientes a lo sobrenatural y lo paranormal.
 Tu partes de la premisa de que por definición el que niega no es escéptico, y en base a ello planteas tu argumentación, a mi me parece que a veces el uso de las palabras modifica sus definiciones, este puede ser un caso de ello. Por que si nos remontamos a su significado original, dice el Diccionario de filosofía de Ferrater Mora (del que Bunge dijo que era el mejor diccionario de filosofía) en su entrada “escepticismo”: el vocablo “escéptico” significa originariamente “el que mira o examina cuidadosamente”, así tendríamos que si nos atuviéramos a esa definición ni los que dudan ni los que niegan serian escépticos por que ya hacen algo mas que mirar o examinar.
 Ahora bien, estoy de acuerdo contigo en que si en vez de dos términos usáramos tres (afirmación, duda y negación) podríamos precisar mejor nuestras posiciones.
 b) Magufo e ignorante no serian términos despectivos sino descriptivos si son ciertos cuando se aplican, si por magufo entendemos quien ejerce o “investiga” una pseudociencia. Sobre el termino “ignorante” dice Bunge en Elogio de la curiosidad pág. 180:” …no olvidemos la raíz más profunda del pensamiento mágico: la ignorancia de la ciencia y de la técnica”.
 Si alguien me habla del horóscopo y la astrología y yo le llamo ignorante, en este caso ignorante de la ciencia astronómica y es cierto que no sabe nada de astronomía, no lo estoy insultando sino definiendo, ahora bien si me demuestra que conoce todas las objeciones que la astronomía pone a la astrología, pero no las toma en cuenta, entonces no le podre llamar ignorante, le podre llamar irracional, adicto al pensamiento mágico, etc.
 c) Te puedo dar dos ejemplos de criticas de escéptico a escéptico. Gustavo Bueno en Symploké pág. 27 critica a Bunge y Gardner. Yo mismo publiqué en La alternativa racional nº 21 un artículo criticando a Martin Gardner.
 d) Me remito a lo dicho en el punto b.
 e) Dice Bunge en Crisis y reconstrucción de la filosofía pág. 184. “Sin embargo, en todos los tiempos, ciertos escépticos han puesto sobre sus hombros la carga pública de criticar algunos de los delirios y falsedades que se hacen pasar por descubrimientos científicos. Este capítulo constituye un esfuerzo más en esa dirección. Recomiendo a todo aquel que esté interesado en esta empresa consultar las publicaciones Free Inquiry y The Skeptical Inquirer.”
 f) Dice Bunge en Crisis y reconstrucción de la filosofía pág. 191: “ Ni es necesario realizar un solo experimento parapsicológico más para averiguar si, tal vez, una médium extraordinaria puede enviar o recibir mensajes sin medios físicos de ninguna clase: sabemos, gracias a la psicología biológica, que el pensamiento no es una cosa sino un proceso cerebral y, como tal, es tan intransmisible como la digestión o el dolor.”
 Pág. 193: “ Los escépticos no están obligados a perder el tiempo en actividades tan ruinosas como leer la mente o el vudú para saber si éstas funcionan o no.”
 Para finalizar me gustaría hacerte unos comentarios, sino fuera porque comienzas tu texto elogiando a Bunge y negando los fenómenos paranormales, el resto del texto parece más propio de un creyente que de un escéptico. Hay disueltas en tus palabras algo así como una descalificación a todo el movimiento escéptico mundial. Terminas diciendo cosas como “ser escéptico de los ´escépticos´ “ y transformarse en verdaderos pensadores críticos. Me gustaría saber más cosas sobre que es para ti eso.
 Para finalizar te recuerdo por si no lo sabes que Bunge es miembro del CSICOP desde finales de los años 70, organización americana similar a Alternativa Racional a las Pseudociencias, de esta es socio de honor, es también consultor de los escépticos de Quebec. Y que por lo tanto cuando criticas al movimiento escéptico organizado lo debes incluir a el.
 Termino con una frase suya sacada de su artículo ¿Qué son las seudociencias? Publicado en el diario La Nación el 19 de febrero de 2001:
 “ Las seudociencias son como las pesadillas: se desvanecen cuando se las examina a la luz de la ciencia. Pero mientras tanto infectan la cultura y algunas de ellas son de gran provecho pecuniario para sus cultores.”
 Un saludo.
 
Ho Dice:
junio 18, 2010 a las 11:53 pm | Responder
Preciamente Fermin Huerta no entendio nada del pseudoescepticismo…. simplemente con esto: “el resto del texto parece más propio de un creyente que de un escéptico.”
 Ni hablar:” Dont feed de troll psedoskeptik”
 ONG=$$$

Ho Dice:
junio 18, 2010 a las 11:56 pm | Responder
“Los escépticos no están obligados a perder el tiempo en actividades tan ruinosas como leer la mente o el vudú para saber si éstas funcionan o no.”
 MMMM… pero entonces por que tanta farsa con el skeptikal inquirer y sus refritos de lo mismo…
 O la parafernalia de alucine y enajenación para desacreditar lo paranormal.
 Si tanto les vale lo paranormal, lo “seudo” por que no dejan de ir a conferencias, promocionales, …. y mas consumismo ideologico para las masas…..
 Pseudoescéptico = “Spaguettidiota” (Su obsesión con el spaguetti volador)

Ho Dice:
junio 19, 2010 a las 12:06 am | Responder
“Magufo e ignorante no serian términos despectivos sino descriptivos si son ciertos cuando se aplican, si por magufo entendemos quien ejerce o “investiga” una pseudociencia.”
 -Bueno si las cosas son así, vale la pena decir que los pseudoescépticos SI son “spaguettidiotas” (algo como piramidiotas). Por tanto usando tu lógica mecanicista, entonces “spaguettidiota” no es un peyorativo. Pues concuerda con las caracteristicas de los pseudoescepticos. Entonces por tanto es valido.

“Si alguien me habla del horóscopo y la astrología y yo le llamo ignorante, en este caso ignorante de la ciencia astronómica y es cierto que no sabe nada de astronomía, no lo estoy insultando sino definiendo, ahora bien si me demuestra que conoce todas las objeciones que la astronomía pone a la astrología, pero no las toma en cuenta, entonces no le podre llamar ignorante, le podre llamar irracional, adicto al pensamiento mágico, etc”

- Pero entonces si acordamos nuevamente la lógica falacista y cuadrada: Evidentemente se puede llamar ignorante también a aquellos porfanos de la medicina, la psicología y demás que como Bunge suelen “creer” saber mas, por tanto deducimos que es un mitomano, mentiroso y por demás un ignorante en cuestiones medicas que repite como periquito. No es médico ni psicologo. Pero el falacista pseudoescéptico usara su treta tramposa como: falacia de autoridad. O simplemente afirmara: “que quieres que la gente sea irracional” cuando uno no menciono nada por el estilo.

Efectivamente vemos que los mismos pseudoescépticos se contradicen. Todo lo que dice Bunge, Popper, Randi, Sagan y demás es verdad. Principio del Dogmatismo…. claro ellos según lo refutaron en el skeptikal o en ARP con argumentos insustanciales.
 Según ellos no son dogmaticos, ¿ustedes les creen? ¿seran capaces de NO mentir? No lo creo son humanos o seran ¿robots?…

Ho Dice:
junio 19, 2010 a las 12:12 am | Responder
“Para finalizar te recuerdo por si no lo sabes que Bunge es miembro del CSICOP desde finales de los años 70, organización americana similar a Alternativa Racional a las Pseudociencias, de esta es socio de honor, es también consultor de los escépticos de Quebec. Y que por lo tanto cuando criticas al movimiento escéptico organizado lo debes incluir a el”

-¡Claro que se incluye!. Este argumento es una falacia de autoridad (si esas falacias que tanto usan los pseudoescépticos).
 Es común que se afirme la supremacia de Mario Bunge con: “tiene un puñado de doctorados”… Esos doctorados solo son Honoris Causa, los cuales no son academicamente validos mas que en un contexto determinado de y para un grupo de personas. Es decir los doctorados Honoris Causa no son por algun descubrimiento genial ni nada por el estilo, son mas de tipo humanista. El Doctor Bunge solo cuenta con un Doctorado real de su carrera.
 ¿Y si consultor que tiene que ver?

Ho Dice:
junio 19, 2010 a las 12:14 am | Responder
“Te puedo dar dos ejemplos de criticas de escéptico a escéptico. Gustavo Bueno en Symploké pág. 27 critica a Bunge y Gardner. Yo mismo publiqué en La alternativa racional nº 21 un artículo criticando a Martin Gardner”
 -¿Que tipo de crítica hiciste? Yo diria que mas bien es de pseudoescéptico a pseudoescéptico.

Ho Dice:
junio 19, 2010 a las 12:17 am | Responder
En realidad son pocas o nulas las críticas de psueoescépticos a pseudoescépticos. Son como el cometa Halley o como un eclipse lunar.

Fermín Huerta Dice:
junio 21, 2010 a las 6:25 pm | Responder
Ho:
 Dices:
 “Los escépticos no están obligados a perder el tiempo en actividades tan ruinosas como leer la mente o el vudú para saber si éstas funcionan o no.”
 MMMM… pero entonces por que tanta farsa con el skeptikal inquirer y sus refritos de lo mismo…
 O la parafernalia de alucine y enajenación para desacreditar lo paranormal.
 Si tanto les vale lo paranormal, lo “seudo” por que no dejan de ir a conferencias, promocionales, …. y mas consumismo ideologico para las masas…..”
 Cada organización escéptica tendrá en sus estatutos los principios que regulan su actividad, por ejemplo ARP-SAPC dice:
 “ARP – Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (ARP-SAPC) impulsa el desarrollo de la ciencia, el pensamiento crítico, la educación científica y el uso de la razón; promueve la investigación crítica de las afirmaciones paranormales y pseudocientíficas desde un punto de vista científico y racional, y divulga la información sobre los resultados de estas investigaciones entre la comunidad científica y el público en general.
 Para el desarrollo de sus objetivos, ARP-SAPC realiza, entre otras, las siguientes actividades:
 -Mantiene relaciones con otras entidades de fines similares.
 -Establece convenios con instituciones y organizaciones.
 -Organiza foros, conferencias y congresos.
 -Fomenta la investigación y la publicación de estudios sobre las
 materias objeto de su interés.
 -Informa a la opinión pública sobre los fraudes que pudiesen cometerse
 al amparo de las prácticas pseudocientíficas y asesora al ciudadano
 víctima de esos fraudes.
 -Mantiene un fondo documental especializado.
 -Mantiene un equipo de gente interesada en el análisis crítico de lo
 paranormal y los hechos situados en los límites del saber científico,
 fomentando especialmente la investigación sobre fenómenos
 acontecidos en territorio español.
 -Otorga premios y distinciones como reconocimiento a la labor de
 personas o instituciones que colaboran en la consecución de sus
 fines sociales.
 ARP – SAPC es una entidad sin ánimo de lucro.”
 No estar obligados no quiere decir que lo tengan prohibido.
 Dices:
 “Magufo e ignorante no serian términos despectivos sino descriptivos si son ciertos cuando se aplican, si por magufo entendemos quien ejerce o “investiga” una pseudociencia.”
 -Bueno si las cosas son así, vale la pena decir que los pseudoescépticos SI son “spaguettidiotas” (algo como piramidiotas). Por tanto usando tu lógica mecanicista, entonces “spaguettidiota” no es un peyorativo. Pues concuerda con las caracteristicas de los pseudoescépticos. Entonces por tanto es valido.”
 Naturalmente siguiendo mi “lógica mecanicista” si me defines con una palabra que se ajusta a la actividad que realizo, no lo considerare peyorativo, si consigues definirme “spaguettidiota” de forma que comprenda lo que significa te diré si lo soy o no.
 Dices:
 “Si alguien me habla del horóscopo y la astrología y yo le llamo ignorante, en este caso ignorante de la ciencia astronómica y es cierto que no sabe nada de astronomía, no lo estoy insultando sino definiendo, ahora bien si me demuestra que conoce todas las objeciones que la astronomía pone a la astrología, pero no las toma en cuenta, entonces no le podre llamar ignorante, le podre llamar irracional, adicto al pensamiento mágico, etc.”

- Pero entonces si acordamos nuevamente la lógica falacista y cuadrada: Evidentemente se puede llamar ignorante también a aquellos porfanos de la medicina, la psicología y demás que como Bunge suelen “creer” saber mas, por tanto deducimos que es un mitomano, mentiroso y por demás un ignorante en cuestiones medicas que repite como periquito. No es médico ni psicologo. Pero el falacista pseudoescéptico usara su treta tramposa como: falacia de autoridad. O simplemente afirmara: “que quieres que la gente sea irracional” cuando uno no menciono nada por el estilo.”
 Evidentemente Bunge no es médico ni psicólogo, es filosofo, una profesión que le obliga a saber de esas y otras profesiones, ¿o es que de medicina y psicología solo pueden opinar los licenciados en esas disciplinas? La cuestión no es conocer de que eres licenciado para saber de que puedes opinar, sino si esas “opiniones” están fundamentadas o no, y para eso hay que leer sus libros y artículos y después juzgar, y esto lo pueden hacer libremente los licenciados respectivos como de hecho ocurre frecuentemente.
 Dices:
 “Efectivamente vemos que los mismos pseudoescépticos se contradicen. Todo lo que dice Bunge, Popper, Randi, Sagan y demás es verdad. Principio del Dogmatismo…. claro ellos según lo refutaron en el skeptikal o en ARP con argumentos insustanciales.
 Según ellos no son dogmaticos, ¿ustedes les creen? ¿seran capaces de NO mentir? No lo creo son humanos o seran ¿robots?…”
 Si los vas a llamar dogmáticos entonces nos podemos ahorrar el termino pseudoescépticos.
 Dices:
 “Para finalizar te recuerdo por si no lo sabes que Bunge es miembro del CSICOP desde finales de los años 70, organización americana similar a Alternativa Racional a las Pseudociencias, de esta es socio de honor, es también consultor de los escépticos de Quebec. Y que por lo tanto cuando criticas al movimiento escéptico organizado lo debes incluir a el”

-¡Claro que se incluye!. Este argumento es una falacia de autoridad (si esas falacias que tanto usan los pseudoescépticos).
 Es común que se afirme la supremacia de Mario Bunge con: “tiene un puñado de doctorados”… Esos doctorados solo son Honoris Causa, los cuales no son academicamente validos mas que en un contexto determinado de y para un grupo de personas. Es decir los doctorados Honoris Causa no son por algun descubrimiento genial ni nada por el estilo, son mas de tipo humanista. El Doctor Bunge solo cuenta con un Doctorado real de su carrera.
 ¿Y si consultor que tiene que ver?”
 No pretendía dar esa información como argumento de autoridad sino para que Luis supiese que Bunge era un escéptico (o pseudoescéptico) MILITANTE.
 Dices:
 “Te puedo dar dos ejemplos de criticas de escéptico a escéptico. Gustavo Bueno en Symploké pág. 27 critica a Bunge y Gardner. Yo mismo publiqué en La alternativa racional nº 21 un artículo criticando a Martin Gardner”
 -¿Que tipo de crítica hiciste? Yo diria que mas bien es de pseudoescéptico a pseudoescéptico.
 En realidad son pocas o nulas las críticas de psueoescépticos a pseudoescépticos. Son como el cometa Halley o como un eclipse lunar.”
 Por si no has leído mi artículo crítico con Gardner lo he incluido recientemente como comentario a una entrada titulada Adiós a Martin Gardner en el blog
 http://razonatea.blogspot.com/
 Luis argumentaba que NUNCA había critica de escéptico a escéptico y yo le ponía 2 ejemplos que demostraban que había ALGUNA critica, que sean pocas no te lo discuto.
 Toda esta historia viene de la frase de Luis:
 “a)Los “escépticos” de lo paranormal, no dudan de ello sino que niegan su existencia. Luego, por definición, no serían escépticos sino pseudoescépticos (al hacerse pasar por escépticos, cuando no lo son). (No critico que se niegue de lo paranormal, sino que denuncio la impropiedad con la que usan el término escéptico).”
 A lo que yo le respondí:
 “Ahora bien, estoy de acuerdo contigo en que si en vez de dos términos usáramos tres (afirmación, duda y negación) podríamos precisar mejor nuestras posiciones.”
 Dice Bunge en Crisis y reconstrucción de la filosofía, pág. 203:
 “El escéptico razonable suspende su creencia sólo mientras el problema que tiene entre manos merece ser investigado, porque las pruebas disponibles a favor o en contra de la hipótesis en cuestión no son concluyentes. Pero si la hipótesis en cuestión es teóricamente plausible, además de poseer un fuerte apoyo empírico, el investigador la declara verdadera, al menos como una buena aproximación y provisoriamente, y se dedica a otro problema.”
 Quizás si merecemos otro nombre que no sea “escépticos” aquellos que negamos lo paranormal.
 Un saludo.

Ho Dice:
julio 21, 2010 a las 7:59 am | Responder
Zeteticismo vs escepticismo (pseudoescéoticismo). Asi lo abordaremos ahora.
 Un Zetetico no es nignún magujo ni ningún spaguettidiota. No son los extremos de la moneda.

Ho Dice:
julio 21, 2010 a las 8:09 am | Responder
“Cada organización escéptica tendrá en sus estatutos los principios que regulan su actividad, por ejemplo ARP-SAPC dice:
 “ARP – Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (ARP-SAPC) impulsa el desarrollo de la ciencia, el pensamiento crítico, la educación científica y el uso de la razón; promueve la investigación crítica de las afirmaciones paranormales y pseudocientíficas desde un punto de vista científico y racional, y divulga la información sobre los resultados de estas investigaciones entre la comunidad científica y el público en general.”

-Perdona ¿cual investigación?
 -Es solo una organización lucrativa.

“No estar obligados no quiere decir que lo tengan prohibido.”

-¿?

“Naturalmente siguiendo mi “lógica mecanicista” si me defines con una palabra que se ajusta a la actividad que realizo, no lo considerare peyorativo, si consigues definirme “spaguettidiota” de forma que comprenda lo que significa te diré si lo soy o no.”

-No se trata de si tu consideras que lo eres, lo has demostrado lo suficiente. Pastafarian.

“Evidentemente Bunge no es médico ni psicólogo, es filosofo, una profesión que le obliga a saber de esas y otras profesiones, ¿o es que de medicina y psicología solo pueden opinar los licenciados en esas disciplinas? La cuestión no es conocer de que eres licenciado para saber de que puedes opinar, sino si esas “opiniones” están fundamentadas o no, y para eso hay que leer sus libros y artículos y después juzgar, y esto lo pueden hacer libremente los licenciados respectivos como de hecho ocurre frecuentemente.”

-El hecho de que lo oblige a saber de tal o cual disciplina no lo hace inmunea cometer errores.
 -Es evidente que es lo mejor que sean licenciados, por que saben lo que estudiaron.
 -Perdona pero los pseudoescépticos muchas vece juzgan trabajos sin siquiera ser expertos, sin siquiera saber lo minímo de anatomia.

“Si los vas a llamar dogmáticos entonces nos podemos ahorrar el termino pseudoescépticos.”

-Nop, va ligado, eso de ahorra dejaló a la navaja de Occam.

Dices:
 “Para finalizar te recuerdo por si no lo sabes que Bunge es miembro del CSICOP desde finales de los años 70, organización americana similar a Alternativa Racional a las Pseudociencias, de esta es socio de honor, es también consultor de los escépticos de Quebec. Y que por lo tanto cuando criticas al movimiento escéptico organizado lo debes incluir a el”

“No pretendía dar esa información como argumento de autoridad sino para que Luis supiese que Bunge era un escéptico (o pseudoescéptico) MILITANTE.”

-Es una falacia de autoridad lo consideres o no.
 -No pretendias, pero esta ahí.
 -Si Bunge es un escéptico, los que no lo son: los blogeros..

“Luis argumentaba que NUNCA había critica de escéptico a escéptico y yo le ponía 2 ejemplos que demostraban que había ALGUNA critica, que sean pocas no te lo discuto.
 Toda esta historia viene de la frase de Luis:
 “a)Los “escépticos” de lo paranormal, no dudan de ello sino que niegan su existencia. Luego, por definición, no serían escépticos sino pseudoescépticos (al hacerse pasar por escépticos, cuando no lo son). (No critico que se niegue de lo paranormal, sino que denuncio la impropiedad con la que usan el término escéptico).”
 A lo que yo le respondí:
 “Ahora bien, estoy de acuerdo contigo en que si en vez de dos términos usáramos tres (afirmación, duda y negación) podríamos precisar mejor nuestras posiciones.”
 Dice Bunge en Crisis y reconstrucción de la filosofía, pág. 203:
 “El escéptico razonable suspende su creencia sólo mientras el problema que tiene entre manos merece ser investigado, porque las pruebas disponibles a favor o en contra de la hipótesis en cuestión no son concluyentes. Pero si la hipótesis en cuestión es teóricamente plausible, además de poseer un fuerte apoyo empírico, el investigador la declara verdadera, al menos como una buena aproximación y provisoriamente, y se dedica a otro problema.”
 Quizás si merecemos otro nombre que no sea “escépticos” aquellos que negamos lo paranormal.
 Un saludo.

-Si estoy de acuerdo, su nombre es: neopositivistas.
 Es mas pueden quedarse con psueudoesceptico, yo mejor me considero Zetético.

Fermín Huerta Dice:
julio 21, 2010 a las 5:03 pm | Responder
HO:
 Preguntas: “-Perdona ¿cual investigación?”.
 Repasa los índices de El Escéptico y de La Alternativa Racional y lo sabrás.
 Dices: -Es solo una organización lucrativa.
 No pertenezco a la organización, solo soy suscriptor de la revista, pero para mi y visto desde fuera te diría dos cosas: Primera, su labor no tiene precio ni serán nunca justamente recompensados por ella, y segunda, seguramente pierden dinero con esta actividad.
 Dices:” “No estar obligados no quiere decir que lo tengan prohibido.”
 -¿?”.
 Viene de aquí:
 “Los escépticos no están obligados a perder el tiempo en actividades tan ruinosas como leer la mente o el vudú para saber si éstas funcionan o no.”
 MMMM… pero entonces por que tanta farsa con el skeptikal inquirer y sus refritos de lo mismo…”
 No estar obligado a hacer algo no quiere decir tener prohibido hacerlo. ¿Lo entiendes ahora?
 Me llamas Pastafarian y gracias a esa palabra he podido descifrar un poco lo de “spaguettidiota”,
 Te lo copio por si no lo sabes:
 “Aunque el culto es realmente una parodia que realizó Henderson en una carta abierta al Departamento de Educación de Kansas, ha logrado una gran difusión en internet y tiene numerosos seguidores. Con la misiva, Henderson pretendía quejarse de la inclusión de la Teoría de la Creación en las clases de ciencias, junto con la Teoría Evolutiva de Darwin, y solicitaba que también se incluyera su religión FSM en las clases.”
 Dices: “-El hecho de que lo obligue a saber de tal o cual disciplina no lo hace inmunea cometer errores.”
 Completamente de acuerdo contigo.
 Dices: “-Es evidente que es lo mejor que sean licenciados, por que saben lo que estudiaron.”
 Completamente de acuerdo contigo.
 Dices: “-Perdona pero los pseudoescépticos muchas vece juzgan trabajos sin siquiera ser expertos, sin siquiera saber lo mínimo de anatomía.”
 No se que pseudoescépticos lees tu, los que leo yo si son expertos de lo que hablan.
 Dices: “-Es una falacia de autoridad lo consideres o no.
 -No pretendías, pero esta ahí.”
 Al igual que Bunge opino que el argumento de autoridad no da razones y, por consiguiente no puede persuadir a un racionalista.
 Suerte con tu Zeteticismo, entendido como:
 “El Zeteticismo es la aproximación crítica, no dogmática, pero con mente abierta y curiosa sobre diversos fenómenos, teorías e hipótesis no ortodoxas dentro de la ciencia. El zetético busca examinar objetivamente la mejor evidencia que puedan ofrecer esas teorías heterodoxas y frecuentemente es crítico de las posiciones dogmáticas y de los pseudo-escépticos profesionales por lo cual el zetético con razón es considerado el ¨escéptico de los escépticos¨.”
 Te respondo con dos frases de Bunge de dos libros cuya lectura te recomiendo:
 Seudociencia e ideología pág. 59:
 “La duda es un punto de partida o una etapa de tránsito, no de llegada”
 Racionalidad y realismo pág. 18:
 “Vivimos, y a menudo morimos, animados por nuestras creencias, no por nuestras dudas o críticas.”
 Para terminar, no me considero neopositivista, sino materialista.
 Un saludo.

Ho Dice:
septiembre 12, 2010 a las 6:28 am | Responder
Fernando:
 “Repasa los índices de El Escéptico y de La Alternativa Racional y lo sabrás.”
 *Si te refieres a el escepticismo científico, de científico no tiene nada, es una epistemología y punto.
 “No pertenezco a la organización, solo soy suscriptor de la revista, pero para mi y visto desde fuera te diría dos cosas: Primera, su labor no tiene precio ni serán nunca justamente recompensados por ella, y segunda, seguramente pierden dinero con esta actividad.”
 *No pierden dinero, es similar a argumentar que por ejemplo: Greenpeace pierde dinero, aunque si lo hace, eso se copena con ganacias. Volviendo al tema, suelen obtener mayores ingresos en la actualidad que lo que mismo que critícan.
 “No estar obligado a hacer algo no quiere decir tener prohibido hacerlo. ¿Lo entiendes ahora?”
 *¿Entonces por que tratar de prohibir lo demás?
 “Me llamas Pastafarian y gracias a esa palabra he podido descifrar un poco lo de “spaguettidiota”,
 Te lo copio por si no lo sabes:
 “Aunque el culto es realmente una parodia que realizó Henderson en una carta abierta al Departamento de Educación de Kansas, ha logrado una gran difusión en internet y tiene numerosos seguidores. Con la misiva, Henderson pretendía quejarse de la inclusión de la Teoría de la Creación en las clases de ciencias, junto con la Teoría Evolutiva de Darwin, y solicitaba que también se incluyera su religión FSM en las clases.”
 *Hecho.
 “No se que pseudoescépticos lees tu, los que leo yo si son expertos de lo que hablan.”
 -Generalmente los de los Blogs, James Randí, Richard Dawkins, entre otros no son expertos precisamente.
 *Al igual que Bunge opino que el argumento de autoridad no da razones y, por consiguiente no puede persuadir a un racionalista.
 *El pseudoescpeticismo lo suele usar al igual que el fundamentalista religioso.
 Suerte con tu Zeteticismo, entendido como:
 “El Zeteticismo es la aproximación crítica, no dogmática, pero con mente abierta y curiosa sobre diversos fenómenos, teorías e hipótesis no ortodoxas dentro de la ciencia. El zetético busca examinar objetivamente la mejor evidencia que puedan ofrecer esas teorías heterodoxas y frecuentemente es crítico de las posiciones dogmáticas y de los pseudo-escépticos profesionales por lo cual el zetético con razón es considerado el ¨escéptico de los escépticos¨.”
 *Ah bueno, gracias.
 Te respondo con dos frases de Bunge de dos libros cuya lectura te recomiendo:
 Seudociencia e ideología pág. 59:
 “La duda es un punto de partida o una etapa de tránsito, no de llegada”
 Racionalidad y realismo pág. 18:
 *Precisamente, si es un punto de transito, se debe atravesar y no quedarse con lo que Bunge dijo.
 “Vivimos, y a menudo morimos, animados por nuestras creencias, no por nuestras dudas o críticas.”
 *Esa frase es aplicable hasta para el pseudoescepticismo.
 “Para terminar, no me considero neopositivista, sino materialista.
 Un saludo.”

Fermín Huerta Dice:
septiembre 13, 2010 a las 6:11 pm | Responder
Ho:

Primero de todo, me llamo Fermín no Fernando.

Dices:

“Repasa los índices de El Escéptico y de La Alternativa Racional y lo sabrás.”
 *Si te refieres a el escepticismo científico, de científico no tiene nada, es una epistemología y punto.

Estábamos hablando de: “la investigación crítica de las afirmaciones paranormales y pseudocientíficas desde un punto de vista científico y racional”. Y yo te remitía a los índices para que vieras los ejemplos de esa labor.
Dices:

*No pierden dinero, es similar a argumentar que por ejemplo: Greenpeace pierde dinero, aunque si lo hace, eso se copena con ganacias. Volviendo al tema, suelen obtener mayores ingresos en la actualidad que lo que mismo que critícan.

Finalmente el tema de si pierden o ganan dinero con su labor es una cuestión empírica que solo ellos mismos pueden solventar, nuestros pareceres respectivos y contrapuestos son incapaces de solucionar el problema sin contrastar con las fuentes a debate.

Dices:

“No estar obligado a hacer algo no quiere decir tener prohibido hacerlo. ¿Lo entiendes ahora?”
 *¿Entonces por que tratar de prohibir lo demás?

¿Quién habla de prohibir nada?

Dices:

“No se que pseudoescépticos lees tu, los que leo yo si son expertos de lo que hablan.”
 -Generalmente los de los Blogs, James Randí, Richard Dawkins, entre otros no son expertos precisamente.

En algunos temas de los que hablan si son expertos. Habría que especificar.

Dices:

*Al igual que Bunge opino que el argumento de autoridad no da razones y, por consiguiente no puede persuadir a un racionalista.
 *El pseudoescpeticismo lo suele usar al igual que el fundamentalista religioso.

El escepticismo es justo lo contrario que el fundamentalismo religioso.

Dices:

“La duda es un punto de partida o una etapa de tránsito, no de llegada”
 *Precisamente, si es un punto de transito, se debe atravesar y no quedarse con lo que Bunge dijo.

Mezclas cosas que no tienen nada que ver. La duda es lo transitable no lo que Bunge dice.

“Vivimos, y a menudo morimos, animados por nuestras creencias, no por nuestras dudas o críticas.”
 *Esa frase es aplicable hasta para el pseudoescepticismo.

Claro que es aplicable, como que esta dicha por un pseudoescéptico (usando tu terminología).

Un saludo.”





lunes, 28 de febrero de 2011

EL FRAUDE ASTROLOGICO






















EL FRAUDE ASTROLOGICO




Fermín Huerta Martín

(Escrito en 1990)

PROLOGO

LA IMPORTANCIA DE LA ASTROLOGIA ACTUALMENTE



A finales del siglo XX, es indudable que la difusión y popularidad de la astrología son bastante grandes, se editan libros, revistas, es difícil encontrar un periódico o semanario que no incluya una sección de horóscopo, se entrevista a astrólogos por radio y televisión, se encuentran anuncios para realizar cartas astrales en las secciones de anuncios clasificados de muchas publicaciones. Y cabe preguntarse: ¿Qué hay de cierto en todo esto?, ¿puede tomarse en serio la astrología?, ¿es una ciencia?. Intentaremos contestar a estas preguntas en el presente trabajo.

1.La importancia de la astrología en la actualidad se termina de evidenciar en una reciente encuesta publicada en el periódico La Vanguardia de fecha 31 de marzo de 1990, en ella se puede leer:

Uno de cada tres españoles cree que el futuro puede adivinarse. A destacar que entre los jóvenes este porcentaje sube al 50%. Y además también el 50% de los españoles lee regularmente su horóscopo en periódicos y revistas.

No sabemos si los horóscopos se publican porque los lee la gente o los lee la gente porque se publican.

Además el 28% de los encuestados creen que los astrólogos aciertan, le sigue el horóscopo con el 25%.

2.Noticia del mismo periódico del día 18 de marzo de 1990.

Empresas de Estados Unidos de cazatalentos seleccionan el personal para un determinado puesto por el signo del zodiaco. Publipost esta desarrollando un proyecto por el que se utilizará la “ciencia” de la astrología para optimizar los recursos de los ficheros con los que cuenta la empresa.

Noticia leída en LAR nº 15 (1): En una publicación del grupo francés Alcatel se recomendaba a las empresas que eligieran a los ejecutivos de acuerdo con su carta astral.

Noticia de La Vanguardia del día 25 de noviembre de 1989: Se estudiaba por parte de un grupo de astrólogos la posibilidad de abrir la primera empresa de España para consulting astrológico. Al parecer en Estados Unidos y Europa importantes empresas y hombres de negocio, consultan a los astrólogos.

3.Al finalizar su segundo mandato como presidente de Estados Unidos, el ex-jefe de gabinete de Ronald Reagan, Donad T. Regan publicó en un libro, que el matrimonio Reagan creía profundamente en la astrología, leen todas las mañanas el horóscopo, y tienen un equipo de pitonisas, al que siempre consultan antes de tomar las grandes decisiones, ya sean de estado o relativas a su vida personal.

4.Baste esta exposición de noticias para convencernos de que por lo menos merece la pena profundizar en la astrología para averiguar que hay de verdadero en sus pretensiones.

Empecemos por conocer estas y algo de su historia.



PRETENSIONES ASTROLOGICAS



No es tarea nuestra devolver a la Astrología el prestigio que antes tuvo… hay astrólogos auténticos, sólo es cuestión de buscar con paciencia entre tanto sucedáneo que parasita en nuestra sociedad… si los principios de la Astrología han sido utilizados con conocimiento, lo anunciado se cumple…

Fernando Jiménez del Oso (2)

Historia (3)

Las tablillas caldeas de arcilla en las que se relacionan los aspectos más antiguos relativos a la astrología, datan del periodo de Sargón I, el fundador del reino semita a Akkad, hacia el año 2600 a. C. Además, en toda la historia del Próximo Oriente, sobre todo en Babilonia y Asiria, se atribuía asimismo un papel importante a la astrología, en las predicciones.



Contemporáneamente también se practicaba la astrología en China así como en Egipto, pero aquí era un arte que se empleaba principalmente en predicciones de orden político. La práctica de la astrología siempre estuvo en la Antigüedad en manos de los sacerdotes y era considerada una ciencia oculta.



Tan solo en el siglo V a. C. comenzaron los griegos, basándose en la astrología babilónica, a relacionar el destino personal de los seres humanos con los astros. En cuanto a la relación entre los planetas, el Sol y la Luna, con los minerales y las plantas, posiblemente data del siglo II a. C.



Claudio Ptolomeo, que vivió durante el reinado del emperador Antonio Pío (86-161 de nuestra era) en Alejandría y estableció con su obra Almagesto el sistema geocéntrico del universo, redactó posteriormente otra obra, el Tetrabiblos, donde codificó los conocimientos astrológicos de la época.



Durante el Imperio Romano la astrología fue aceptada, mas casi siempre por los esclavos y las clases bajas. Augusto, Domiciano y Adriano expulsaron la astrología de Roma, pero durante todo el Imperio este arte continuó siendo para muchos la forma preferida de predicción.



No se sabe con certeza si a la caída del Imperio Romano se practicaba la astrología en los diversos países europeos, pero sí existe la seguridad de que reaparece en los siglos XI y XII muy relacionada con la expansión del Islam. Entre 850 y 1100, los árabes relacionaban la medicina y la alquimia con la astrología, que llegó en gran parte a través de la península Ibérica. También ejerció influencia sobre la escuela médica de Salerno, y desde allí pasó a toda la península Itálica y Europa en el siglo XIII. El emperador Federico II poseía ya sus astrólogos de corte, lo mismo que Ezzelino da Romano (el yerno del anterior), entre los cuales se contaban los famosos Guido Bonatto y Pablo de Bagdad. Este último príncipe, Ezzelino, hacia calcular siempre, por sus astrólogos, el momento más favorable para iniciar sus campañas militares. Buena parte de las atrocidades que cometió fueron consecuencias de esos consejos.



Durante los siglos XIV y XV no había príncipe o personaje importante que no tuviera a su servicio uno o varios astrólogos. Incluso algunos papas consultaban a los entendidos en astrología, si bien los padres de la Iglesia, y en especial San Agustín, la combatían. Según se dice, el papa Julio II hizo que los astrólogos establecieran el día propicio para su coronación y el del sometimiento de Bolonia a los Estados Pontificios.



El papa Pablo III no celebraba un consultorio sin que los astrólogos hubiesen determinado el momento mas favorable para hacerlo. Hacia el siglo XVI había muchos más astrólogos en Italia que en el resto de Europa. Antes ya del invento de la imprenta, los escritos sobre astrología habían alcanzado gran difusión en la península italiana. Por otra parte, eran numerosos los astrólogos que hacían de ese arte un auxiliar de la magia.



En Europa occidental, y especialmente en Francia, la astrología alcanzó su apogeo en el siglo XVI, en que, como hemos dicho, todo príncipe tenía a su servicio un astrólogo, por lo menos. Conocidos fueron los dos astrólogos de Catalina de Médicis, esposa del rey Enrique II de Francia. Estos eran Cosme Ruggieri y Orgier Ferrier. Ana de Austria, esposa de Luis XIII, tenía como astrólogo a Morin de Villefranche.

De aquella época datan asimismo las predicciones astrológicas de Nostradamus, que en 1555 editó en Lyon un libro que llamó Centuries, y contenía profecías.

El desarrollo de la astronomía a partir del siglo XVI parece haber sido la causa de que la astrología entrase en franca decadencia. Laplace, el famoso astrónomo nacido en 1749 y muerto en 1827, declaró que el verdadero conocimiento del Universo había aniquilado a la astrología.

Actualmente, sin embargo, se editan una cantidad enorme de publicaciones astrológicas, y es raro el periódico o la revista que no incluye en cada número su horóscopo, que millares de personas, leen con toda atención.



LA ASTROLOGIA SEGUN LOS ASTROLOGOS



Es la predicción que se realiza por medio de la observación de los planetas y las estrellas. Los astrólogos la llaman la ciencia de la relación y la concordia, entre lo que ocurre en el firmamento y lo que pasa en la Tierra, especialmente referido a los seres humanos (3).

La astrología es un camino de conocimiento personal y de predicción respecto del porvenir, que se apoya en la influencia de los planetas sobre el comportamiento humano y apela a un código para expresarlo. No pretende ser una ciencia exacta, sino una disciplina llena de fascinación para desvelar los misterios del hombre en su intimidad, en su relación con los demás, en sus afectos. No se trata de un vaticinio determinista y fatal: la astrología moderna es como una llamada de atención sobre ciertos factores básicos, pero no se apoya en la creencia de un destino inmutable, sino en la convicción de que la inteligencia humana puede modificar en su provecho los augurios y obtener la felicidad (4).

La información sellada en cualquier lugar de un holograma, se revela en cualquier otro punto, lo que justifica el principio de sincronicidad del famoso psicólogo alemán C. G. Jung, y los postulados básicos de la astrología, pues las configuraciones planetarias del momento del nacimiento están en correspondencia con los patrones genéticos de las tendencias generales del comportamiento, material emocional y mental.

Y como van las cosas, podemos afirmar que al determinar las tendencias mentales básicas, las configuraciones planetarias natales determinan el holograma de la vida del individuo, que es generado por él mismo. De aquí que, según algunas novísimas versiones del conocimiento astrológico, cambiar la actitud ante el mundo y ante la vida es cambiar el destino.

La Astrología se revela cada vez más como una Ciencia Optimista de la acción.

La Astrología es un cuerpo de conocimiento que si es practicado con amor puede embellecer sobremanera la vida de un individuo en este mundo tan airado y caótico en el que nos encontramos. (5)

La astrología habla de la relación del hombre con la totalidad. Para la astrología el sistema solar es una unidad. Dentro de esta unidad nacemos y tenemos un sentido.

Si tiene hecha su carta astral, puede saber que es usted, cuál es su estructura interna y no pretender tener otro carácter. Si uno está hecho de una forma determinada debe intentar ser uno mismo.

Para la astrología se necesitan nociones de astronomía, de psicología, de simbología, de mitología, de historia. Debes tener una mínima preparación y, desde luego, universitaria. (6)

El Dios de nuestro sistema solar utilizó las esencias contenidas en los doce signos del Zodíaco para construir nuestro mundo. Por ello, porque estamos hechos de la esencia zodiacal, la Astrología puede prever la dinámica de nuestro comportamiento, dados los impulsos activos en un individuo en un momento determinado.

El Zodíaco tiene una existencia metafísica, está formado por esencias invisibles que no tienen materialidad, no se las puede ver. El Zodíaco, así entendido, fue revelado al Hombre por inspiración, como lo fueron las mitologías y las religiones. (7)

Como se puede observar, no es que tengan mucha unanimidad a la hora de definir la astrología, encontramos de todo, influencia planetaria, hologramas y metafísica pura.

Pasemos a conocer el punto de vista astronómico.

PRETENSIONES ASTRONOMICAS



Un astrólogo no posee el privilegio de equivocarse siempre. Voltaire



Las influencias de los objetos celestes en la Tierra.



La cuestión clave al hablar de astrología, es saber de que manera influencian los planetas el comportamiento humano.

Por una parte tenemos el emisor, en este caso un planeta, por ejemplo Marte (simboliza el coraje, el valor, la fuerza, el altruismo, la agresividad), y por otra parte tenemos un receptor, la especie humana (no entro ahora en las causas que han motivado la elección de estos atributos).

Pero nos falta el vehículo que transporte la causa al efecto. ¿Qué fuerza o energía transporta todo eso por el espacio?. Esto nunca lo aclara el astrólogo, como mucho se da una analogía de otras influencias de los cuerpos celestes a los que paso ligera revista:

La posición de la Tierra respecto del Sol provoca las estaciones, pero tenemos el trío completo, Sol-Radiaciones solares-Tierra.

La Luna y el Sol provocan con sus posiciones las mareas. Sol-Luna-Gravedad-Tierra.

Otros efectos solares:

El viento solar provoca tormentas magnéticas que afectan a la propagación de ondas en la atmosfera terrestre, provoca las auroras polares.

Los cambios del clima del mundo coinciden con variaciones de largo periodo de la actividad solar.

En resumen, son múltiples las influencias de los astros sobre la Tierra, algunas son conocidas y otras no.

Los astrólogos nos hablan de ellas sin especificar, y deberían hacerlo, para conocer mejor su “ciencia”.

Deberían decirnos que nos influye de los planetas ¿su gravedad o la luz que reflejan del Sol?

Como ejemplo, la masa de la Luna sobre un recién nacido es unos dos millones de veces menor que el producido por la masa de la comadrona que esta muy cerca.

Si no es esto y se trata de otra radiación o energía, deberían decirlo para estudiarla y ver que se puede saber de ella. Pero este no es el caso, la influencia es puramente imaginaria, solo esta en sus cabezas, y como tal es difícil de estudiar.

Si bien acepto que nos queda mucho por aprender sobre el sistema solar, no acepto que unas personas (los astrólogos) tengan conocimientos privados y únicos de los cuales los científicos carecen, y que ejercen tan “notables” influencias sobre el ser humano.

También hay que añadir que los objetos del sistema solar no se agotan en el Sol, la Luna y los planetas. Existen además, las lunas de esos planetas, y quizás mas por descubrir, quizás mas planetas (el hipotético planeta X). Quizás una estrella compañera del Sol (Némesis). Cientos de pequeños planetoides y asteroides (cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter), cometas que circulan por el sistema solar, varias veces o una sola (desde la Nube de Oort o más allá).

Todo esto es ignorado a la hora de hacer las predicciones los astrólogos, cuando es de prever que también deberían “influirnos” como los planetas, en cualquier caso, sus masas en conjunto no son desdeñables, excepto para los astrólogos.

PUNTUALIZACIONES ASTRONOMICAS



Las constelaciones zodiacales.

Zodiaco: zona de la esfera celeste que se extiende 8´5 grados a ambos lados de la eclíptica, es decir de la trayectoria aparente que el Sol describe alrededor de la Tierra en el curso del año.

Según las fronteras de las 88 constelaciones que la Unión Astronómica Internacional fijó en los años 20 de este siglo, el número de constelaciones zodiacales es de 13 y no de 12 como pretenden los astrólogos. La constelación olvidada en Ofiuco, el Sol en su movimiento aparente se encuentra en ella aproximadamente tres veces mas tiempo que en la constelación contigua, Escorpión.

Las fechas de las constelaciones.

A causa de la acción gravitacional de la Luna y el Sol, sobre el abultamiento del ecuador terrestre, el eje oscila en un periodo de 18´6 años (amplitud 9”: nutación) y describe un cono (precesión) en aproximadamente 25800 años.

Este fenómeno causa el desplazamiento de los signos del zodiaco en relación con las constelaciones que les han dado sus nombre. Retrasándolos un signo.

En el momento actual, las personas que nacen bajo el signo de Virgo “tienen” en realidad un Sol que atraviesa la constelación de Leo. Conclusión: los Virgo son Leo.

Realidad de las constelaciones.

Normalmente las estrellas de una constelación no están relacionadas entre si, ya que están situadas a distancias muy diferentes de nosotros y también muy diferentes entre ellas, por lo tanto la configuración que forman en el cielo es absolutamente casual.

Desde otro planeta lo suficientemente distante (si imaginamos una supuesta civilización) verán unas constelaciones totalmente diferentes a las que vemos desde aquí, incluso puede que nuestro Sol forme parte de alguna constelación que “configure” los destinos de algún crédulo extraterrestre lejano. Además, incluso desde nuestro punto de vista, todas las estrellas se están moviendo, esto hace variar muy lentamente la “forma” de las constelaciones.

Otras notas. (1)

El nombre de las constelaciones se convierte en revelador de las propiedades que pueden proyectar en los humanos. Lo absurdo de esta analogía se pone de manifiesto, si tenemos en cuenta que en otras culturas, también milenarias, como la hindú, la china y la maya, las mismas constelaciones y planetas tienen denominaciones completamente diferentes, que no pueden sugerir los mismos conceptos (recordad lo antes citado sobre la elección de atributos).

La presencia de los planetas en la carta astral sólo es posible si estos se encuentran, en la fecha escrutada, por encima del horizonte del lugar. Esto es así en la mayor parte del globo que habitamos, pero existe la notable excepción de las latitudes superiores al circulo polar ártico o inferiores al circulo polar antártico, en las cuales durante muchos meses del año desaparecen del horizonte los astros de referencia. Por suerte, en esas vastas regiones de Siberia, Canadá y Alaska no hay mucha población, pero … ¿Debemos admitir que los infelices que han nacido en Narvick o Murmansk, por ejemplo, carecen de futuro y aptitudes? ¿Qué maleficio les ha tocado? ¿Acaso no son seres humanos? Los astrólogos una vez mas, rehúyen dar respuesta a esta gran contradicción en sus dogmaticas afirmaciones.

CRITICAS



Es licito desconfiar en estos momentos en los que una crisis histérica se toma por trance místico, o un ciudadano medianamente inteligente puede adquirir categoría de “astrólogo” tras un cursillo de tres meses. No es un astrólogo el que escribe estupideces en una sección de cualquier periódico. (2)



Es curioso ver como entre los propios profesionales del “medio” se dan advertencias de este tipo al respecto de la “falsedad” de gente sin escrúpulos, el propio Jiménez del Oso, describe en el libro de referencia un método infalible para distinguir lo verdadero de lo falso, consultar periódicos viejos, solo aquellos horóscopos que han acertado han sido realizados por verdaderos astrólogos, lo demás son sucedáneos.

Como decía la frase que encabezaba el anterior capitulo, ni siquiera los astrólogos pueden equivocarse siempre.

Errores en las predicciones astrológicas



Extraído de un artículo publicado en Conocer nº 44. (8)

Trabajo realizado por Shaw Carlson, físico de la Universidad de California, Berkeley.

La prueba consistía (resumidamente) en que unos voluntarios eligieran entre tres horóscopos que le entregaban, siendo uno el que les correspondía y los otros dos falsos. Luego a otro grupo se le enviaban tres horóscopos, ninguno perteneciente a su signo. Finalmente a un grupo de astrólogos se le enviaban horóscopos de voluntarios y un perfil psicológico del mismo sujeto, debiendo elegir el perfil que estimara corresponder al horóscopo.

En cualquiera de los grupos el numero de aciertos ronda 1/3, es decir los mismos que se conseguirían por el mero azar.

El artículo termina así:

“Una experiencia que utiliza los métodos de doble ciego ha demostrado que las practicas de los astrólogos son falsas. La correlación predicha entre la posición de los planetas y otros objetos celestes a la hora del nacimiento y la personalidad del sujeto, no existe. La experiencia refuta con toda claridad la hipótesis astrológica”.

La astrología se mueve en el terreno de lo irracional, y éste, sobre todo cuando alimenta una industria prospera, no se deja alcanzar por el lenguaje de la ciencia.

Mas criticas



Para un análisis del leguaje del astrologo ver (9).

Extraído de (10): En este libro podemos leer una critica a la astrología desde un punto de vista cristiano, con el consiguiente toque de atención que a este colectivo debería tener, sobre todo cuando se intenta mezclar tan directamente la astrología con la religión como en (7).

El libro viene a expresar la impotencia de la ciencia en pleno siglo XX contra la astrología en estos tres puntos:

Ciertas predicciones astrológicas se cumplen.

Si el Sol engendra las estaciones y la Luna las mareas, ¿por que no nos van a influir los demás astros?

La gente tiene una gran necesidad psicológica de creer. De estar informados de lo que pasará.

“No veo yo que la Naturaleza

Se haya atado de manos y nos las tenga ligadas aún hasta el punto de marcar en el cielo nuestra suerte.

Depende de una coyuntura

de los lugares, de las personas, del tiempo,

no de las conjunciones de todos esos charlatanes.

(…)

Por ciego y embustero que sea este arte,

puede dar en el blanco una vez entre mil,

son los efectos del azar.”

La Fontaine



Extraído de (3):

Un hecho diferente es el relativo a la astrología. En este caso, los únicos hechos concretos son los que se relacionan con las posiciones del Sol, de la Luna y de los planetas en el cielo y en un momento determinado. En cuanto al resto, tan solo podemos decir que se trata de hipótesis.

El momento del nacimiento no es un instante determinado, sino que es una fase cuya duración puede ser a veces de algunas horas o incluso de días, en el desarrollo de un nuevo ser humano, engendrado en el momento de la concepción, de la penetración del espermatozoide en el ovulo.

Ahora bien, ese momento no puede ser determinado jamás con exactitud. A pesar de ello, durante la concepción se establecen todas las características hereditarias del nuevo ser, las cuales determinaran los limites de posibilidades esenciales de su desarrollo corporal, psíquico y espiritual.

Por otra parte, no resulta fácil comprender que un hecho semejante esté influido por la posición de los planetas, ya que existen numerosas radiaciones cósmicas susceptibles de ser medidas y que en modo alguno llegan a estar influidas por dicha posición de los planetas, estos no reflejan mas que una parte minúscula de la luz emitida por el Sol.

Todo lo mencionado anteriormente, junto con el hecho de que el valor que en astrología se asigna a cada una de las doce moradas no es nada mas que un valor arbitrario ni está basado en ninguna estadística susceptible de ser sometida a un control especifico, todo ello, decimos, da lugar a que la predicción astrológica sea un hecho que descansa, únicamente en la creencia particular de cada individuo. Esto es lo que ocurre, justamente, con todos los métodos de adivinación, ya desde las épocas mas antiguas, que, lo mismo que la astrología no son mas que adaptaciones al inmemorial e inextinguible deseo del ser humano de llegar a conocer de antemano los sucesos que están por venir.

También filósofos como Karl Popper o Mario Bunge preocupados de delimitar ciencia y pseudociencia han tenido en la astrología un buen campo de estudio.

Así podemos leer en (11) pág. 61:

“La astrología no pasa la prueba. Impresionó y engañó mucho a los astrólogos lo que ellos consideraban elementos de juicio confirmatorios, hasta el punto de que pasaron totalmente por alto toda prueba en contra. Además, al dar a sus interpretaciones y profecías un tono suficientemente vago, lograron disipar todo lo que habría sido una refutación de la teoría, si ésta y las profecías hubieran sido mas precisas. Para escapar a la refutación, destruyeron la testabilidad de su teoría. Es una típica treta de adivino predecir cosas de manera tan vaga que difícilmente fracasen las predicciones: se hacen irrefutables.

Por su parte Mario Bunge en (12), define a la ciencia con una decatupla de miembros, para demarcarla de la pseudociencia, dice:

“Pasemos revista a algunas de las seudociencias mas populares comenzando por la astrología. Curiosamente, ésta es la única seudociencia cuyo fondo especifico E contiene una ciencia autentica: la astronomía. En este respecto la astrología esta mucho mas cerca de la ciencia que el psicoanálisis y la parapsicología, las que carecen de base científica. Pero desde luego la astrología falla en todo lo demás. En particular, su hipótesis central (que la configuración de los cielos en el momento del nacimiento determina inexorablemente la historia de las personas) no tiene asidero. No solo no involucra un mecanismo investigable, sino que ha sido empíricamente refutada mas veces que confirmada. Investigaciones estadísticas recientes muestran que la mayoría de la gente elige ocupaciones diferentes de las recomendadas por sus horóscopos. El origen social, las circunstancias y oportunidades, y los accidentes (la buena o mala suerte) pueden mas que cualquier otra cosa. Ya San Agustín, en sus Confesiones, había refutado a la astrología al señalar que el hijo del hombre libre que nace al mismo tiempo que el hijo del esclavo tienen destinos bien diferentes.”



CONCLUSION



A la vista de lo anteriormente expuesto, la conclusión no puede estar mas clara, las respuestas a las preguntas con las que comenzamos son: la astrología no puede tomarse en serio y no es una ciencia. Es un fraude, deliberado o no, y además un buen negocio hoy en día a juzgar por su difusión.

De ciencia no tiene nada, si exceptuamos todos los datos empíricos sobre posiciones planetarias que saca de la ciencia autentica, de la astronomía.

Hoy en día aunque mucha gente siga confundiendo ambas palabras, debemos saber que hoy ni un solo astrónomo apoya las especulaciones astrológicas. Por el contrario los astrólogos necesitan de las efemérides que anualmente publican los observatorios astronómicos para su labor.

No deja de ser curioso que se encuentren horóscopos en todas partes menos en las revistas de astronomía. Los dos fenómenos se confundían hasta el siglo XVII pero ahora no debería ser así.

Se debería poner en su sitio la mas viejas de las creencias pseudocientíficas.

Hace algún tiempo 200 científicos del mundo, incluidos varios premios Nobel, firmaron un manifiesto denunciando la astrología como falsa y anticientífica.

También hace poco, la organización estadounidense CSICOP (Comité para la investigación de los supuestos hechos paranormales), lanzó una campaña para lograr que la publicación de horóscopos en la prensa fuera acompañada por la nota: “Sección de puro divertimento. Los horóscopos no tienen ningún valor científico o predictivo”.

En el nº 1 de la revista Más Allá de la ciencia, aparecida en marzo de 1989, se hace una especie de salvamento de la astrología por parte de Helio Zendáel, de criticas como las aparecidas en este trabajo. Es un intento de colocar la astrología fuera del alcance de las criticas racionalistas.

El artículo se titulaba La esencia cósmica, y un extracto del mismo viene en la nota (7), de esta manera, el autor eleva prácticamente a la categoría de religión a la astrología, al decir que fue revelada por inspiración como las mitologías y las religiones. Por supuesto no explica porque dice eso, a que se debe ese cambio de actitud frente a otras posturas de otros astrólogos que ya hemos citado, y que podríamos considerar mas o menos tradicionales. Simplemente se lo saca de la manga, para intentar eludir criticas, criticas que demolían los antiguos cimientos de esta, la eleva a la categoría de metafísica, solo accesible por la fe, eliminando así sus restos científicos.

En este punto uno ya no tiene mucho mas que decir, si se autoproclama más allá de la ciencia, la critica científica no le afecta. Pero recordemos que “la fe es un contenido de la conciencia, nada prueba” (13).

Además esta huida hacia adelante no era necesaria, la critica a la astrología por parte de la ciencia es una insignificancia comparada con la difusión de la astrología. Y por tanto le afecta poco. La mayoría de la gente, ve como muy atractiva la posibilidad de conocer el futuro que le ofrece la astrología, y la critica científica no va a cambiar esto.

Es solo una batalla mas perdida en la guerra contra la pseudociencia.

Quisiera terminar destacando algunos puntos de esta guerra que los racionalistas estamos perdiendo:

Amplia difusión de la pseudociencia y poca difusión de la ciencia. Solo hay que mirar los periódicos y la relación libros a favor pseudociencia, libros con actitud critica.

Adueñamiento de logros de la ciencia para apoyar la divulgación pseudocientífica. Como el uso de computadoras para realizar horóscopos, o mezclar temas científicos y pseudocientíficos en las revistas del ramo para hacerlo pasar todo por bueno.

Ignorancia de los temas científicos de la mayoría de la gente. Lo que impide un posicionamiento critico frente a cosas que no entienden, o de las que no pueden opinar.

Las cuestiones pseudocientíficas siempre serán menos complicadas y mas atractivas que las científicas.

Todo esto ayuda a explicar el auge actual del fraude astrológico.

BIBLIOGRAFIA



Libros.

(2) El fin del mundo. Fernando Jiménez del Oso. Ediciones UVE, septiembre de 1979.

(3) Diccionario de ocultismo. Frederik Koning 1974.

(4) La astrología. Guía nº 12 de La Vanguardia. Alicia Galloti, 1989.

(9) Filosofía y superstición. Theodor W. Adorno. Alianza Taurus 1972.

(10) Los católicos de hoy y las ciencias ocultas. Alec Mellor, AHR 1969.

(11) Conjeturas y refutaciones. K. R. Popper, Paidos 1983.

(12) Seudociencia e ideología. Mario Bunge, Alianza Universidad, 1985.

(13) ¿Qué es ser agnóstico? Enrique Tierno Galván, Tecnos 1986.

Diccionario enciclopédico Salvat Alfa, 1986.

Los fenómenos paranormales. Henri Broch, Critica 1987.

Guía celeste mensual. Ian Ridpath, Will Tirion, Omega 1989.

Estrellas, galaxias y planetas. Giancarlo Favero, Amaya 1985.

Els amants de l´astronomia. Colin A. Ronan, Blume 1982.



REVISTAS



(1)La Alternativa Racional nº 12 y 15. Alternativa Racional a las Pseudociencias. Bilbao 1989.

(5) Revista del Valles nº 587, 23 de diciembre de 1987, Tarafa.

(6) Entrevista de La Vanguardia a Guiomar Eguimor.

(7) Más Allá de la ciencia, nº 1 marzo de 1989, Heptada.

(8) Conocer nº 44, septiembre de 1985, Grupo Z.

Tribuna de Astronomía, Sirius.

Investigación y Ciencia, Prensa científica.

Mundo científico, Fontalba.

Recortes del periódico La Vanguardia.

viernes, 12 de marzo de 2010

El porqué de los Porqués

El porqué de los Porqués




Fermín Huerta Martín



En el nº18 de La Alternativa Racional (LAR) ser reseñaban dos libros de Gardner (1 y 2). Es evidente que en el escaso panorama de libros editados en castellano y contrarios o críticos a la pseudociencia, uno no puede pasar por alto el leerlos. En ellos se tocan los más diversos temas pseudocientíficos como la percepción dermo-óptica, la extrasensorial, los biorritmos, Uri Geller, los videntes, los predicadores, los curanderos, los primates parlantes, la telequinesis, etc. El estilo de Gardner en estos dos libros es peculiar; primero publica el artículo, lo actualiza si es necesario y finalmente adjunta la correspondencia que en su día pudo generar su escrito y su réplica a esta correspondencia.



La impresión que uno saca de la lectura de estas obras es que Gardner es un gran escéptico y parece conocer todas las artimañas con las que se le pretende engañar. A esto habría que añadir la fama que le precede, por sus muchos trabajos previos sobre pseudociencia, por su colaboración en Scientific American con su sección de juegos matemáticos, sus múltiples obras sobre este mismo tema, así como otras de divulgación científica en general, además de ser miembro fundador del CSICOP. En suma, alguien que merece respeto y admiración.



Y esto era lo que yo sentía hasta que leí su libro sobre "Los porqués de un escriba filósofo" (3). En el nº l0 de LAR, en un artículo de Mario Bunge (4) ya decía que Gardner era "deísta" (pero no teísta). Sin embargo, en este trabajo, Gardner se autoproclama teísta, fideísta y místico platónico. Fundamenta esto en frases como la siguiente: (pág, 32) "Las motivaciones emocionales juegan un papel fundamental en las decisiones sobre problemas filosóficos. En ausencia de razones contrarias convincentes, las emociones pueden ser una base legítima para los saltos metafísicos". Y cae en contradicciones como esta: (pág.64) "No creo en la psi por el grado de evidencia no convincente", (pág.65) "Un escéptico no tiene manera alguna de refutar la PES ó TQ de forma que convenza a un creyente", y luego argumenta: (pág.182) "No podemos saber nada sobre la existencia de Dios, o sobre su naturaleza"... "Es trivialmente cierto que no hay modo alguno de demostrar la no existencia de Dios". Es decir, se coloca en el mismo plano que aquellos que critica, pues un escéptico no tiene manera de refutar su idea de Dios (que él mismo reconoce que se basa en sus ganas de creer) y se convierte en algo similar al creyente de la psi, al que antes reconoce no poder convencer.



Apoya cosas como esta: (pág.246) "Está justificado algunas veces rezar pidiendo que llueva". (pág.250) "No hay razones lógicas por las que los milagros no puedan ocurrir". (pág.251) "¿Podría ser el nivel submolecular de las partículas elementales, el del fotón y el electrón, el nivel en que Dios interviene cuando da respuesta a las plegarias?" (pág, 252) "Quizá a cada microsegundo, y basándose parcialmente la elección en las plegarias, Dios elige el estado del mundo que le interesa conservar, y destruye instantáneamente toda la multitud de estados restantes"; en referencia a la Mecánica Cuántica.



Más adelante dice (pág.266): "En igualdad de condiciones, una persona de fe es más feliz que otra que no la tenga". (pág.27l) "Uno ha de creer, por la fe otra vez, que, por alguna otra razón insondable que ahora no podemos entender y que quizá nunca entenderemos, la existencia del mal es necesaria para que finalmente se produzca el bien supremo". (pág.290) "El misterio del mal forma parte del misterio mayor de por qué ha elegido permanecer oculto. Dios quiere un amor no forzado, que parta de una decisión libre del corazón". (pág.327) "Alma, sustancia espiritual e incorpórea, distinta de la materia. Aunque use el cuerpo durante un cierto tiempo, el alma es lo que la persona es verdaderamente". (pág.343) "Mi esperanza es que algunos animales tengan otra vida".

Gardner era cristiano, y él mismo nos da la clave de por qué abandonó esta religión: no puede creer que "el Dios cristiano inflija un castigo eterno". La doctrina del infierno le perece la mayor desgracia del cristianismo. Tampoco cree otras cosas del cristianismo, pero se queda con lo que le gusta, con lo que si esta dispuesto a creer porque no repugna a su inteligencia (ojo al dato). Cree en un Dios que creó el Universo y está fuera de él, que planifica la humanidad y cada persona, al que se le puede rezar y sobre todo, que sustenta la esperanza de inmortalidad (esto parece ser muy importante para Gardner) y de que prevalezca el bien al final.



Tiene tiempo de arremeter contra los ateos (dice que algunos de ellos rezan y creen en Dios en los momentos difíciles) y contra los agnósticos. De estos últimos dice: (pág. 182) "Puede haber personas con tan poca curiosidad metafísica que realmente no sepan si creen en Dios o no. Nunca me he encontrado con ninguna"; pasando por alto que en materia de religión son los auténticos escépticos (o sea, lo que Gardner es en materia de pseudociencia).



Aquél quien lea esta obra podrá sacar sus propias conclusiones. Para mí las ideas en si mismas pueden ser respetables y hasta válidas, pero cuando se mantienen al mismo tiempo que otras determinadas ideas se cae en contradicción; pienso que el señor Gardner defiende ideas de naturaleza tan fantástica como aquellas que en otros terrenos crítica, o quizá más, y esto es incoherencia.



¿Por qué un creyente en lo psíquico ha de ser un chalado y un creyente fideísta es un respetable filósofo? Ambos creen en cosas que no se pueden ni demostrar ni refutar (por ahora) absolutamente, ante las cuales uno puede mantenerse escéptico. Se puede criticar la pseudociencia desde puntos de vista cristianos (5), agnósticos o ateos (6) o teístas (como Gardner) o estar a favor de la pseudociencia mientras se mantienen posturas críticas en cuanto a la religión (en este libro Gardner dice que Twain y Freud eran ateos y creían en la telepatía). La incoherencia viene cuando se utiliza una pesada maquinaria de análisis y crítica hacia algo y se abandona para las propias convicciones, utilizando argumentos como este: (pág. 239) "Estoy satisfecho de confesar con Unamuno que no tengo fundamento de ninguna clase para mi fe en Dios aparte de un deseo vehemente de que Dios exista y de que yo y otros, no dejemos de existir". Con este tipo de argumentos se puede justificar cualquier cosa, incluso lo contrario a lo que defendemos.



Pienso que los escépticos debemos ser los primeros en utilizar esa pesada maquinaria contra nuestras convicciones, y si después queda algo en pie, debe ser desde luego más sólido que esto que nos ofrece Gardner.



Referencias



(1).-Gardner, Martín. "La ciencia, lo bueno, lo malo y lo falso". Alianza Editorial, 1988.

(2).-Ídem. "La nueva era". Alianza Editorial, 1990.

(3).-Ídem. "Los porqués de un escriba filósofo". Tusquets, 1989.

(4).-Bunge, Mario. "Racionalismo y empirismo, escepticismo y cientifismo". LAR nº10, 1988.

(5)Mellor, Alec. "Los católicos de hoy y las ciencias ocultas". AHR 969, y Heredia, G.M., "Los fraudes espiritistas y los fenómenos metapsíquicos". S.J. Herder., 1946.

(6) Bunge, Mario. "Seudociencia e ideología". Alianza Editorial, 1985.


INFORMACION

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