martes, 29 de abril de 2014

DUDAS SOBRE LOS ESTADOS GHZ



















DUDAS SOBRE LOS ESTADOS GHZ

Fermín Huerta Martín

Esta breve reflexión está completamente supeditada a tres fuentes de información sin los cuales no podría escribir esto y que deberéis consultar si queréis entender lo que a continuación voy a exponer, las fuentes son:
F1, el artículo de Adán Cabello “El teorema de Bell con y sin desigualdades”
http://faeuat0.us.es/Adan/Carpetas/Lecture/Bellconysin.pdf
F2, el video “Entrelazamiento cuántico” de Javier García
http://www.youtube.com/watch?v=hs1zv84fA3U
F3, el artículo de José Usera “El teorema de Bell”
http://www.fisicafundamental.net/misterios/bell.html
Soy consciente de que tanto con mi anterior artículo “Reflexiones sobre “Teoría cuántica y realidad”” como con el presente estoy pisando arenas movedizas en el sentido de que no tengo la formación suficiente ni en física ni en matemáticas como para profundizar con más seguridad en estos temas. Consecuentemente puedo hacer el ridículo más espantoso, pero dado que no tengo ningún prestigio que salvaguardar, el batacazo del ridículo me servirá de lección ante futuras temeridades. Insto pues a cualquiera que quiera darme una lección y exponer los puntos en los que mi desconocimiento me hace estar equivocado, a que sin demora me escriba para corregirme.
En F3 se expone que si se mide el mismo componente de espín de las tres partículas entrelazadas el resultado de la multiplicación de sus tres resultados (que solo pueden ser +1 o -1) es -1, esto contradice la información que se da en un momento en F2 donde se dice que si se mide el mismo componente de espín de las tres partículas siempre dará o todos +1 o todos -1, la primera opción no es posible según la norma antes expuesta pues +1x+1x+1=+1 mientras que la segunda si podría ser pues -1x-1x-1=-1.
Para el experimento se utilizan unas configuraciones determinadas que os copio:
 

   A
X1Y2Y3
+1+1+1  (1)
+1-1-1    (2)
-1+1-1    (3)
-1-1+1    (4)
    B
Y1X2Y3
+1+1+1   (5)
+1-1-1     (6)
-1+1-1     (7)
-1-1+1     (8)
    C
Y1Y2X3
+1+1+1   (9)
+1-1-1     (10)
-1+1-1     (11)
-1-1+1    (12)
     D
X1X2X3
-1-1-1   (13)
-1+1+1  (14)
+1-1+1  (15)
+1+1-1  (16)
En el interesante libro Entrelazamiento de Amir D. Aczel se da la siguiente pauta, en A B y C o 0 o 2 partículas irán a (-) en D 1  o 3 partículas irán a (-)
Cuando se expone este argumento estas cuatro configuraciones se resumen en este sistema de ecuaciones:
X1xY2xY3=+1
Y1xX2xY3=+1
Y1xY2xX3=+1
X1xX2xX3=-1
El argumento dice que si multiplicamos en columnas las ecuaciones dado que siempre encontramos los miembros duplicados el resultado siempre será +1 al lado izquierdo de la igualdad mientras que la multiplicación en columna del lado derecho dará -1. Esto se presenta como una prueba en contra de las variables ocultas y a favor de la mecánica cuántica.
Para confirmar esto dice Cabello en F1 pág. 13 “el valor de X1 sería el mismo en la primera ecuación  y en la cuarta”, pero el conjunto descrito en su numeración (27)(28)(29)(30) que corresponden a las configuraciones arriba expuestas A B C y D representa cada una cuatro posibles opciones que corresponden a mi numeración (1) a (16), así tenemos que X1 en (1) es +1, X2 en (5) es +1 y X3 en (9) es +1, pero esta combinación no existe en D.
Me parece que la formula general de cada caso, que generaliza 4 situaciones distintas es un artificio matemático para obtener el resultado deseado, además hay 4 fórmulas de este tipo lo que complica más el asunto. Pues estamos coordinando 4 cosas cuando cada una de ellas representa 4 cosas diferentes y de todo ello extraemos una conclusión muy importante.
En el video se dice que cuando se hacen los experimentos con esas elecciones concretas de X e Y se dan solo estas 4 situaciones expuestas en las tablas A B C y D, lo cual implica una cierta coordinación para obtener tal resultado, naturalmente esta coordinación o es entrelazamiento cuántico o es variables ocultas, en cualquiera de los dos casos implica una restricción sobre el total de posibilidades, que serían:
1 +++
2 ++-
3 +-+
4 +--
5  -++
6 -+-
7 --+
8 ---
De las 8 posibilidades solo se dan 4 en las tablas A B y C, las que al multiplicar dan + (la 1, 4, 6 y 7), en la tabla D se dan las otras 4 (la 2, 3, 5 y 7) las que al multiplicar dan -.
Algunos ejemplos de configuraciones de estados que no existen, aquellos que al multiplicar da -1. Son:
    E
X1Y2Y3
-1+1+1
-1-1-1
+1+1-1
+1-1+1
   F
Y1X2X3
-1+1+1
-1-1-1
+1+1-1
+1-1+1
   G
Y1Y2X3
+1-1+1
+1+1-1
-1-1-1
-1+1+1
Curiosamente si generalizásemos estas tres últimas configuraciones y le juntásemos la configuración D nos darían las multiplicaciones en filas -1 y las multiplicaciones en columnas +1, pero al multiplicar todos los -1 (al ser cuatro) daría +1 y al multiplicar los resultados de las columnas (que son 3 veces +1) daría también +1.
En las configuraciones A B y C, cuando hay 2 componentes de un triplete GHZ, el que falta de diferente letra es de signo contrario al que debería ser si fuese de la misma letra, ejemplo, en la combinación (1) el Y1 debería ser -1 pero el X1 es +1. El patrón es XX o YY de igual signo el tercero es +, si XX o YY son de diferente signo el tercero es -. Sin embargo en la combinación D con dos iguales el otro siempre es -, es la única manera de que la multiplicación de los tres signos de -.
¿Cuál es la causa de esta restricción?
Evidentemente tiene que haber una causa que produzca este resultado tanto desde un punto de vista de variables ocultas como de entrelazamiento cuántico.
El planteamiento de Greenberger, Horne y Zeilinger era  demostrar que no podría haber variables ocultas.
Cuando tratamos con 2 partículas, el entrelazamiento tiene una línea causal clara, la primera de ellas que colapsa su función de onda produce el colapso de la segunda. ¿Qué pasaría si se consiguiese hacer un experimento en el que la medida de las 2 partículas fuese al mismo tiempo?, de tal forma que ninguna determinase su signo por culpa de la medida de la otra, sino por el colapso propio de la función de onda, por la ley de conservación del momento lineal no se podría obtener un resultado que no fuese contrario (+-), a no ser que la naturaleza nos guarde más sorpresas en forma de resultados como ++ o --, en cualquier caso una medición al mismo tiempo con resultado esperado (+-) descartaría la influencia causal instantánea y nos pondría delante de otras hipótesis necesariamente, que explicasen esa situación y que podría conjugar el entrelazamiento con las variables ocultas, por ejemplo, imaginemos que las partículas en estado singlete no tienen definido el signo del espín hasta que no son medidas pero que tienen un “mecanismo” oscilatorio coordinado las dos partículas por el cual el signo del espín de cada una oscila continuamente siendo en cada instante contrario al de la otra partícula (podríamos hablar de espín virtual), si la medida se realiza al mismo tiempo esto garantizaría los signos opuestos, si la medida no se realiza al mismo tiempo, se da la causación instantánea de tal forma que al medir una partícula y dejar de oscilar su espín, en el mismo momento deja de oscilar también el otro.
Este mecanismo descrito podría aplicarse a entrelazamientos de 3 o más partículas, la oscilación explicaría las correlaciones de medidas instantáneas y causales.
Aunque naturalmente el mecanismo oscilatorio coordinado tendría mayor complejidad según aumenta el número de partículas.
Una manera de poner a prueba mi hipótesis sería realizar mediciones a determinadas distancias de algunas partículas con origen en una fuente que las fabricase lo más iguales posibles, de tal forma que pudiese comprobarse que a determinadas distancias (lo más exactas posibles) siempre se da el mismo espín, para ello sería preciso que ese mecanismo oscilatorio empezase siempre a andar con el mismo pie, de lo contrario el experimento no tendría sentido.
Si las mediciones fueran precisas, a determinadas distancias se darían siempre los mismos resultados.

ARTICULOS DE ESTE BLOG DEDICADOS A LA MECANICA CUANTICA:
D´ESPAGNAT FILÓSOFO
MATERIALISMO Y ENTRELAZAMIENTO CUÁNTICO
REFLEXIONES SOBRE "TEORÍA CUÁNTICA Y REALIDAD"
DUDAS SOBRE LOS ESTADOS GHZ
OSCILACIÓN CUÁNTICA COORDINADA
BUNGE CUÁNTICO
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EL CAMPO-PSI DE DAVID BOHM


lunes, 31 de marzo de 2014

REFLEXIONES SOBRE "TEORÍA CUÁNTICA Y REALIDAD"


















REFLEXIONES SOBRE “TEORIA CUANTICA Y REALIDAD”

Fermín Huerta Martín

En el número 40 de la publicación Investigación y Ciencia correspondiente a enero de 1980 se publicó el artículo de Bernard d´Espagnat Teoría cuántica y realidad, no recuerdo cuando compré el ejemplar, lo que es seguro es que lo adquirí de segunda mano y algo estropeado, tanto la portada (que muestra unos escarabajos estercoleros) como la contraportada se han despegado aunque las conservo, las páginas interiores contienen alguna anotación hecha con bolígrafo del anterior dueño. Seguramente lo compré en el mercado de San Antonio de Barcelona, en algún momento de mi juventud, era una manera más económica de acercarse a la publicación que tantas lecturas satisfactorias me ha producido a lo largo de los años, recientemente he descubierto que se puede consultar en las bibliotecas públicas, lo cual me parece fenomenal.
Posteriormente el artículo se reedito en 1997 en el monográfico Misterios de la física cuántica  correspondiente al nº 10 de la colección Temas de la misma publicación Investigación y Ciencia.
D´Espagnat tuvo relación con J. S. Bell, así lo menciona el propio Bell en su libro Lo decible y lo indecible en mecánica cuántica, donde dice por ejemplo en la pág. 102: “Me he beneficiado también  de muchas discusiones sobre el tema con el Prof. B. d´Espagnat”, en este mismo libro Bell recomienda la lectura del artículo de d´Espagnat, pág. 206: “Para explicar el desenlace de esto sin matemáticas, nada mejor que seguir a d´Espagnat” y en sendas notas cita el artículo aquí tratado y el libro En busca de lo real, aunque el traductor equivoca la fecha de publicación en español del artículo que es enero de 1980 y no diciembre.
Todo esto confiere un plus de fidelidad a las ideas de Bell en la exposición de d´Espagnat.
El tema del artículo es la denominada desigualdad de Bell, expresada en este texto mediante la expresión:
n[A+B+] ≤n[A+C+]+n[B+C+]
que se lee: el número de pares de protones en el que el primer protón  tiene la componente del espín a lo largo del eje A más y el segundo protón tiene la componente del espín a lo largo del eje B más, es menor o igual que la suma de los pares de protones en el que el primer protón tiene la componente del espín a lo largo del eje A más y el segundo protón tiene la componente del espín C más, con el número de protones en que el primer protón tiene la componente del espín a lo largo del eje B más y el segundo protón tiene la componente del espín  C más.
El experimento se realiza con protones en estado singlete, se mide un componente del espín a lo largo de uno de los tres ejes elegidos arbitrariamente designados A B C, pudiendo ser la componente del espín + (más) o – (menos), siempre que un miembro del par sea A+ el otro será siempre A- (esto es el estado singlete).
De esta forma si se miden dos protones en estado singlete, en el primero la componente A resultando + y en el segundo la componente B resultando -, podemos deducir que el primer protón era del tipo A+B+ y el segundo del tipo A-B-, quedando la componente C sin conocer pero solo puede ser C+ o C-.
En base a esto y con una serie de operaciones d´Espagnat muestra el proceso que culmina en la antes escrita desigualdad de Bell, que sería una formula lógica, como dice el autor, la parte no puede ser mayor que el todo.
Las posibles combinaciones con los tres ejes son estas:
A+B+C+
A+B+C-
A+B-C+
A+B-C-
A-B+C+
A-B+C-
A-B-C+
A-B-C-
En la desigualdad de Bell aparecen todas las combinaciones excepto la A+B+C+ y la A-B-C-, paso a desglosarlas. En la primera parte de la desigualdad tenemos  n[A+B+] que involucra estas cuatro posibilidades:
<1> A+B-C+
<2> A+B-C-
<3> A-B+C+
<4> A-B+C-
En la segunda parte de la desigualdad el primer componente se desarrolla así:
<5> A+B+C-
<6> A+B-C-
<7> A-B+C+
<8> A-B-C+
El segundo componente se desarrolla así:
<9> A+B+C-
<10> A-B+C-
<11> A+B-C+
<12> A-B-C+
En un momento del artículo dice el autor:
“La mecánica cuántica predice en concreto que la desigualdad de Bell no se cumplirá en algunos casos según como se elijan los ejes A, B y C, de suerte que haya más pares de protones A+B+ que pares combinados hay de A+C+ y B+C+”.
Analicemos esta expresión ¿Qué ocurre cuando contamos muchos protones de los cuatro primeros tipos? Es decir aquellos tipos de los que tiene que haber más que de los otros.
Los tipos de protones <1>, <2>, <3> y <4> se encuentran también en la segunda parte de la desigualdad, el <1> es igual que el <11>, el <2> es igual que el <6>, el <3> es igual que el <7> y el <4> es igual que el <10>, por lo tanto, no puede haber más pares del lado izquierdo de la desigualdad que del lado derecho porque cada par que alimente la suma del lado izquierdo estará alimentando la suma del lado derecho y en estas condiciones no puede haber más miembros en el lado izquierdo que en el derecho. Imaginemos que se contabiliza un par del tipo <1><4> estaremos contabilizando también del tipo <11><10>, así con los pares <2> y <3>que son iguales que el <6> y el <7>, por lo tanto ningún resultado experimental puede dar una cantidad mayor en el lado izquierdo de la desigualdad, porque esto está implícito en la formula. Es una cuestión lógica.
Un truco para forzar la desigualdad es plantear los experimentos como si no existiera el tercer componente. En ese caso si se podría contabilizar más pares A+B+ que pares juntos A+C+ y B+C+. Pero en el desarrollo que ha llevado a la desigualdad (lo expuesto en el artículo de d´Espagnat) se ha partido de la existencia de esta clase de elementos.
Quede claro que puedo aceptar sin ningún problema la hipótesis de la mecánica cuántica de que los componentes del espín no están definidos hasta que no se miden y que hay una comunicación instantánea con el otro componente del par en estado singlete diciéndole que opción ha elegido (+ o -). Desde mis coordenadas materialistas puedo aceptar esto sin problemas, sin que socave mi materialismo ni mi realismo, basta con amoldar estos a los nuevos resultados experimentales. Pero si se intenta demostrar esto debe ser de una manera no contradictoria como me temo es el caso que acabo de exponer.

AÑADIDO EN MAYO DE 2019

En febrero de 2019, de nuevo la publicación Investigación y ciencia en su número 509 publicó un artículo titulado Acción fantasmal de R. Hanson y K. Shalm, ya dije que tengo la suerte de que esta publicación la traigan mensualmente a la biblioteca de mi lugar de residencia, lo que me permite leerla sin tener que comprarla. Al leer el contenido recordé todas las peripecias relacionadas con la lectura del artículo Teoría cuántica y realidad y con la escritura de mi artículo sobre ese texto. Allí plasmaba mis dudas sobre lo que escribía el señor d´Espagnat. Volví a leerlo así como otros textos sobre el mismo tema (de los que afortunadamente abundan en Internet) con la esperanza de aclarar mis dudas sobre el artículo culpable de mis dudas. De alguna manera comprendí mi error, debido a un enfoque lógico de la cuestión cuando prima más el enfoque estadístico como meollo fundamental.  Como, sin embargo, sigo albergando dudas  al respecto, he decido ampliar el articulo con estas líneas que intentaran reflejar lo que me he aclarado y lo que no. Como digo, la clave para la comprensión del Teorema de Bell ha de ser la cuestión estadística frente a la cuestión lógica, sobre todo dado que esta última nos lleva a un callejón sin salida. Parecería que se ha partido de dos supuestos (Mecánica cuántica o Teorema de Bell) y en base a esto se ha intentado probar cual es el verdadero. Para ello se han generado experimentos que aportan datos que serán la base de las estadísticas. Para plantear el Teorema se parte del supuesto de que las opciones planteadas tienen la misma probabilidad, solo así tiene sentido esta frase: dice d ´Espagnat en su artículo: “Su única violación posible derivaría de una desviación estadística (…) la probabilidad de esta coincidencia se aproxima a cero conforme aumenta el número de partículas medidas”. Y es  la constatación  de este fracaso la que da pie para plantear la imposibilidad de las variables ocultas, pues las partículas tendrían comportamientos diferentes según la elección de ángulo, algo que se supone  que no es posible, pues las variables ocultas estarían dadas desde el principio  y no pueden tener dos manifestaciones diferentes según el ángulo elegido. No sé si esto invalida absolutamente la posibilidad de las variables ocultas. ¿No podrían existir variables ocultas que diesen  como resultado las estadísticas del experimento? Es muy simple pensar en variables ocultas  simples de si o no, sin matices o conjuntos de instrucciones más elaboradas. De tal forma queda resuelto mi planteamiento incrédulo en mi texto original. Un planteamiento logicista que hacía inviable la violación  de las desigualdades. Esto solo es posible si se da a todas las opciones las mismas probabilidades  en todas las medidas, cosa que la realidad contradice, véase este cuadro:


Extraido de este sitio web http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-35422016000200073
Y que posibilita la confirmación  de la mecánica cuántica, véase la diferencia de coincidencias en función de los ángulos elegidos.
De cualquier manera los casos de  “acción a distancia” con entrelazamiento o no, parecen bien confirmados por numerosos experimentos y no dependen del aquí tratado para su validación. La cuestión  (como tantas cosas en ciencia) sigue abierta y no descarto seguir escribiendo sobre el tema en este o en otros artículos.


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martes, 25 de febrero de 2014

MATERIALISMO Y ENTRELAZAMIENTO CUÁNTICO



















MATERIALISMO Y ENTRELAZAMIENTO CUÁNTICO

Fermín Huerta Martín


“Multitud de filósofos espiritualistas han abrazado con gran alegría estas teorías”
Javier Pérez Jara, La filosofía de Bertrand Russell.


Espoleado por la lectura del libro En busca de lo real de Bernard d´Espagnat  decidí leer el libro La realidad cuántica de A. Cassinello y J.L. Sánchez, así como  releer otros artículos o fragmentos de libros relacionados con el tema de la no-separabilidad en mecánica cuántica. El tema me persigue desde hace tiempo (más bien yo lo persigo a él), como no puede ser de otra manera si tenemos en cuenta la importancia que tiene dentro del panorama científico, consecuentemente debe interesar a quien se interese por la ciencia (como es mi caso) aunque sea un interés derivado del interés filosófico (intereses mezclados en mi caso). En este caso concreto el tema tiene mucho de interés filosófico, basta leer frases como estas:
“Es el realismo estricto, lo que la experiencia ha invalidado en el terreno de la realidad cuántica”, Las carencias de la realidad. R. Lapiedra.
“La no-separabilidad viola el postulado del multitudinismo y esto acaba con el cientificismo”, En busca de lo real. B. d´Espagnat.
“El teorema de Bell fuerza a abandonar la imagen realista del mundo”. La realidad cuántica, A. Casinello y J. L. Sánchez.
“Dicho experimento se mueve casi por completo dentro del campo filosófico”. La hipótesis del realismo y las desigualdades de Bell, M. Ferrero.
“Resultados experimentales comienzan a dilucidar cuestiones filosóficas”. Realidad del mundo cuántico, A. Shimony, Investigación y ciencia, Temas 10.
“Un área donde algunos valerosos experimentadores han puesto recientemente la filosofía a prueba experimental”,  J. S. Bell, Lo decible y lo indecible en mecánica cuántica.
Una de las dificultades a la hora de abordar el tema es el andamiaje matemático con el que está unido, por eso libros como La realidad cuántica son una buena aproximación al tema. Entre otros interesantes asuntos explican dos maneras de entrelazamiento cuántico encontradas en determinados experimentos, el relacionado con la denominada desigualdad de Bell (al que dedicare el siguiente artículo de mi blog)  y el relacionado con el interferómetro de Mach-Zender, que da ocasión de leer frases como estas:
“Si no está colocado el espejo semirreflector F, el fotón, o bien va por la ruta A, o bien va por la ruta B. Cuando está puesto el espejo semirreflector F el fotón va a la vez por las rutas A y B como haría una onda.”
“Nadie sabe cómo la partícula “fotón” se las ingenia para afectar a la vez a ambas rutas, nadie lo sabe porque, insistimos, la condición para que eso suceda es precisamente que nadie lo vea”
“Si hay dos (o más) alternativas indistinguibles de llegar a un resultado, la función de onda será la superposición de las funciones de onda de las diferentes posibilidades (…) en cuanto hay manera de distinguir cuál de las alternativas puede darse, la función de onda colapsa”
“Como el fotón no está seguro, se ha de poner en el caso peor. No va a permitir que haya interferencia y a la vez sepamos la ruta. Por eso ante la amenaza, rompe la interferencia, colapsa la función de onda”
“El mero hecho de poder distinguir por qué camino ha ido el fotón es suficiente para producir el colapso de la función de onda: el fotón superior ya no va por las dos rutas a la vez sino por una de ellas. ¡Sencillamente porque yo podría averiguar su ruta, si quisiera, observando su compañero de abajo!
Remito al libro o a Internet al que quiera profundizar en estas cuestiones, lo que parece claro es que son resultados experimentales, no hipótesis o elucubraciones, son hechos comprobados que nos ponen delante de cuestiones interesantísimas.
El modesto objetivo de este artículo es reunir las opiniones que sobre el tema se manifiestan desde los dos materialismos que más me han influenciado, el materialismo filosófico de Gustavo Bueno y el materialismo emergentista de Mario Bunge.
Por parte del materialismo filosófico el tema ha sido tratado por un representante tan cualificado como Javier Pérez Jara (de plena actualidad por la publicación del libro La filosofía de Bertrand Russell) que aborda el tema de pasada en su artículo “De la Física a la Metafísica: cuestiones sobre Teología Natural, Mecánica Cuántica y Cosmología” donde habla de la imposibilidad de las relaciones a distancia y dice:
“Tenemos que comenzar por señalar que siempre que se ha creído detectar una relación o acción a distancia, como en los fenómenos del magnetismo, o de la gravitación, &c., la Física siempre ha acabado demostrando que la «acción a distancia» no era más que una mera apariencia –como no podía ser de otra manera desde una Ontología no mágica–; es decir, que la acción no era «a distancia», sino mediada por una tercera materialidad o «mecanismo».”
Propuesta de lo más sensata desde mi punto de vista.
Por su parte Mario Bunge dice en Ser, Saber, Hacer:
“La física cuántica no es local y, por tanto, los componentes de un sistema no son separables “Once a system, always a system”. Por ejemplo, si un sistema se divide en dos partes que se alejan mutuamente a gran distancia, lo que se le hace a una de ellas repercute en la otra, como si ambas siguieran unidas (…) este es un hecho contraintuitivo, tanto como el aspecto ondulatorio de las “partículas”, el efecto túnel y la sustancialidad del vacío. Pero resulta natural si se piensa que la teoría cuántica es una teoría de campos. En todo caso, la no-localidad es parte del paquete cuántico, tan desconcertante para el sentido común, como excitante para la imaginación científica. Al fin y al cabo, no es más extraño  que la flotación de los barcos, la propulsión a chorro, el nacimiento de los fotones o la levitación electromagnética.”
Dice también en Controversias en física:
“Quienes admitimos la teoría cuántica como una excelente aproximación, o sea como un mapa de la realidad que es aproximadamente verdadero, nos preocupamos solamente por las interpretaciones equivocadas  de que es objeto. Una de ellas es la pretensión de que la teoría nos obliga a abandonar el realismo, o sea la tesis de la existencia autónoma del mundo externo. Sin embargo, la teoría cuántica puede interpretarse de manera estrictamente objetiva o realista, como se vio en el capítulo 10. Más aún, es imposible refutar experimentalmente el realismo, ya que todo experimento bien diseñado y ejecutado involucra una distribución neta entre el objeto que se observa, el dispositivo experimental y el observador. (Incluso si hay interacciones entre los tres se mantiene la distinción entre ellos, ya que no hay interacción sino entre dos o más cosas distintas.) De lo contrario no sabríamos si estamos observando el objeto mismo o bien un “artefacto” introducido por los instrumentos de observación o medición; acaso ni sabríamos si somos víctimas de alucinaciones. En resumen, el experimento presupone el realismo. Si se abandona el realismo se debe proceder a clausurar todos los laboratorios.”
Podríamos decir que aunque los experimentos sean aceptados por todas las partes se difiere tanto en la interpretación de ellos como en su explicación, esta frase de A. Shimony puede ser sintomática:
“Dos entidades, separadas por varios metros de distancia y que no poseen ningún mecanismo para comunicarse entre sí, pueden a pesar de todo “entablar relaciones””.
Dice Bunge en Filosofía de la física:
“Para explicar en profundidad, para ir al meollo de las cosas, debemos conjeturar mecanismos (no necesariamente ni, por lo usual siquiera, mecánicos)”
En esto concuerdan los dos materialismos, porque la opción que ejemplariza la frase de Shimony parece apelar más a la magia que mencionaba Javier.
Llegados a este punto parece que la cuestión ya no sería materialismo/idealismo sino racionalismo/irracionalismo. Se descubre aquí la importancia de la filosofía en el quehacer científico.
Es como si este tipo de experimentos hubiera acentuado la vena idealista de muchos investigadores, o hubiera decantado a los científicos indecisos filosóficamente hacia un idealismo espontaneo (por no decir ingenuo) que les hacen abandonar las más básicas normas del método científico para en lugar de proponer alternativas (científicas y racionales) apelar directamente a la magia. Nos encontramos en ese punto que J. S. Bell describe en Lo decible y lo indecible en mecánica cuántica: “Lo que resulta mucho más probable es que la nueva manera de ver las cosas comportará un salto imaginativo que nos asombrará”.
Busquemos nuevas propuestas, señales que viajan más rápido que la luz (la comunicación a una velocidad superior a la de la luz o quizás instantánea, implicaría otro problema, ¿Cómo sabe una partícula hacia donde enviar el mensaje? ¿Lo manda en todas direcciones, o conoce la situación previa del destinatario?), entidades que conforman un todo a pesar de estar separadas sus partes “observables” pero que responden como una “unidad” en según qué circunstancias (Dice D´Espagnat en su artículo Teoría cuántica y realidad: "Pueden entenderse como elementos de un sistema físico único que se crea durante la primera interacción y progresivamente se va extendiendo más y más en el espacio hasta que la primera medición lo destruye"), etc.
Reorganicemos la inteligibilidad del mundo, dice Pérez Jara en su libro sobre Russell citándolo: “nuestro conocimiento es muy finito y limitado, y que del hecho de que no conozcamos las leyes, razones o motivos que mueven a tales o cuales fenómenos a comportarse de tal o cual manera, no significa que estas leyes, motivos o razones no existan. Afirmar lo contrario sería tan presuntuoso como gratuito. Según esto, no debería hablarse nunca de la “completud”, en sentido estricto, de tal o cual teoría; las ciencias están en continuo avance, y con casi toda probabilidad el ser humano jamás podrá llegar a conocer todo lo que se esconce detrás de una simple gota de agua. Ninguna ciencia, en suma, agota su campo.” O como dice J. S. Bell en Lo decible y lo indecible en mecánica cuántica: “La actitud científica es que las correlaciones están pidiendo a gritos una explicación”.
Porque para desistir de la razón, para abandonarnos a lo sobrenatural y al espiritualismo siempre estamos a tiempo.

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martes, 28 de enero de 2014

D´ESPAGNAT FILÓSOFO



















D´ESPAGNAT FILÓSOFO
Fermín Huerta Martín

Los átomos concurren para crear mi mirada, pero mi mirada concurre para crear los átomos, es decir, para hacer emerger las partículas desde lo potencial a lo actual; desde una realidad que es un Todo indivisible a una realidad extendida en el espacio-tiempo.
Bernard d´Espagnat

Casi un año después de comprar los libros del señor J. he podido leer el primero de ellos, se trata de En busca de lo real (la visión de un físico) de Bernard d´Espagnat, aunque el libro es suficientemente complejo e interesante como para distraerse durante su lectura con otras cuestiones debo confesar que (sobre todo al inicio de la lectura) tuve algún pensamiento dedicado al anterior dueño del ejemplar en cuestión, con quien me une una afinidad de temas de lectura considerablemente alta, las manos del señor J. tocaron cada una de las páginas del libro igual que lo han hecho mis manos, y seguramente al igual que yo resopló mentalmente ante algunos fragmentos especialmente enrevesados, que la temática sea enrevesada es inevitable, que la exposición de esa temática lo enrevese todo mas no es inevitable.
Este libro es un claro ejemplo de lo que Gustavo Bueno describe como “filosofía espontánea de los científicos”. Bernard d´Espagnat, anticipándose quizás a este tipo de objeciones dice: “Una persona que conoce un dominio determinado, no está descalificada ipso facto para hablar de ideas generales”. Sin embargo su interés filosófico tiene una limitación, pues matiza: “Hace mucho que nadie cree ya en construcciones filosóficas  de esta especie (sistema) y los hombres de ciencia están, todavía menos que cualquiera otros, inclinados a interesarse por ellas”. Dice también d´Espagnat: “El dialogo entre hombres de ciencia y “hombres de pensamiento” resulta a veces difícil, debido a que estos últimos erigen todavía de forma espontánea en imperativos de la lógica ideas cuya contingencia ha sido reconocida por los primeros”. También compara la “hormiga científica frente a las cigarras filosóficas”.
D´Espagnat demuestra en el libro conocimientos filosóficos unidos a los de física (que es su profesión) lo que le ha permitido escribir este texto donde expone su “concepción del mundo”, la que esquemáticamente se podría resumir en palabras del autor en: “Realismo  lejano y no-físico, el ser sigue siendo la explicación última de las existencia de regularidades en los fenómenos observados, pero en la cual los elementos de dicha realidad no pueden ser puestos en relación, ni con las nociones tomadas de nuestra existencia habitual, ni tampoco con entidades matemáticas localizadas”.
El autor manifiesta: “Para los que rechazamos el idealismo”, sin embargo en otras ocasiones parece mostrar idéntica equidistancia del materialismo. Confiesa que hay un “paralelismo entre el concepto de realidad “lejana” y la Sustancia de Espinosa”, esto le lleva a referirse al Ser en forma ambigua. Ciertos aspectos de la postura filosófica de Bernard muestra puntos de coincidencia con la obra de Gustavo Bueno, no por casualidad se ha mostrado ya las conexiones entre la obra de Espinosa y Bueno (ver El materialismo de Espinosa).
También critica la filosofía de la experiencia o positivismo. Todo esto confluye en su postura de lo real velado cuya equidistancia del idealismo y del materialismo la hace especial. El autor se diferencia de Bueno en que no da el paso de concretar el Ser como materia, una forma de materia no accesible a las ciencias categoriales. Sin embargo al no dar el paso, esa equidistancia le hace decir cosas como estas: “El uso de la palabra Dios para nombrar la realidad tiene la ventaja de dejar abiertas ciertas puertas”. “No toda comprensión es necesariamente intelectual. Nuestra inteligencia no es transcendente.” ”En el estado actual de nuestros conocimientos resulta por ello arriesgado negarle, de manera perentoria, todo valor “explicativo de los fenómenos” al mito del amor divino creador de formas.” “La física muestra que las únicas filosofías realistas aceptables son las del realismo lejano; es decir, concepciones en las que la realidad independiente escapa a nuestras categorías de uso común y a nuestros conceptos habituales. Sobre todo el hecho del transcurrir del tiempo, que no es familiar y que tenemos una tendencia casi invencible a entender como una realidad primera, se vuelve en estas concepciones de que hablamos, un dato relativo que se refiere a los fenómenos y no a la realidad.” ”O, como todo lo que tiene un sesgo de realidad independiente (o ser), tal relación debería más bien trascender el tiempo, por lo menos en ciertos aspectos”, “En vista de la necesidad que hay de tomar en serio la noción de una realidad lejana (situada fuera de los marcos del espacio y del tiempo, y “anterior” a la excisión sujeto-objeto)”. No deja de tener su gracia que una realidad situada fuera de los marcos del espacio y el tiempo  sea “anterior” a la excisión sujeto-objeto. Cuando la palabra “anterior”, aunque vaya entrecomillada es una referencia temporal (aquí vuelve a tener algo en común con el materialismo filosófico de Gustavo Bueno en esta toma de postura concreta, ver Tiempo y devenir en el materialismo filosófico). Algo similar ocurre con el espacio, una realidad al margen del espacio no podría tener cambios, que siempre implican movimientos de partes o del Todo indivisible que a veces menciona. Entonces o hablamos de algo radicalmente diferente, por ejemplo de espíritu que se convierte en materia (y al hablar de espíritu cabe recordar las palabras de Holbach de que “es imposible para cualquier ser material formarse una idea real de un espíritu”), o negamos radicalmente la materia y afirmamos que todo es espíritu con todo lo que eso implica.
“Una fidelidad matizada y no literal a la religión de su infancia es una actitud de espíritu que se recomienda a todo individuo que haya tenido una y esté deseoso de no encerrarse en ninguna perspectiva”.
Bajo mi punto de vista y paradójicamente d´Espagnat peca de ignorancia científica, los avances de la neurociencia ponen la noción de espíritu en su lugar. De tal forma que se podía haber ahorrado buena parte de las conjeturas del libro y haber dado el paso de Gustavo Bueno y hablar de “materia” en lugar de “ser”.
Parte de toda esta construcción la deriva el autor de la noción de no-separabilidad de la que dice: “viola el postulado del multitudinismo y esto acaba con el cientificismo” Aunque este tema concreto por su interés lo tratare en el siguiente artículo de forma separada.
“De hecho, para quien tiende a mantener la idea de un papel eminentemente ejercido por la conciencia en los fenómenos físicos, la no-separabilidad hablará más bien en favor de la noción de alguna conciencia cósmica, de la cual las conciencias individuales no serían más que un emanación” Bernard d´Espagnat

ARTICULOS DE ESTE BLOG DEDICADOS A LA MECANICA CUANTICA:
D´ESPAGNAT FILÓSOFO
MATERIALISMO Y ENTRELAZAMIENTO CUÁNTICO
REFLEXIONES SOBRE "TEORÍA CUÁNTICA Y REALIDAD"
DUDAS SOBRE LOS ESTADOS GHZ
OSCILACIÓN CUÁNTICA COORDINADA
BUNGE CUÁNTICO



jueves, 19 de diciembre de 2013

RADIO 3 NO SE TOCA





















RADIO 3 NO SE TOCA

La finalidad de las artes es excitar o sosegar, entretener o edificar, en todo caso jugar con nuestras emociones.
Mario Bunge, Tratado de Filosofía Tomo I pág. 118.

Un desafortunado día de noviembre de 2013 leí la noticia de que: “El presidente de RTVE anunciaba convertir Radio 3 en una radio fórmula al estilo de los 40 principales”. Radio 3 es una emisora pública española que funciona desde 1979, tras leer la noticia, mi cerebro, en piloto automático, repasó todos los programas de esa emisora que a lo largo de los últimos 25 años me han hecho disfrutar de buena música: Diálogos 3, El Ambigú, El sótano, Cuando los elefantes sueñan con la música, Flor de pasión, Discópolis,  Melodías Pizarras, Toma uno, Ruta 61, Sateli 3, Carne cruda, Peligrosamente juntos, UNED, El rimadero, Atmósfera, Músicas posibles, Disco grande, Capitán  demo, Alma de león, casi pongo toda la programación. Los programas no han sido elegidos entre toda la parrilla semanal, simplemente los he escuchado cuando el devenir del día a día me ha obsequiado con la soledad, conduciendo, trabajando, en casa, cuando he podido, pero siempre solo. A veces en horarios intempestivos como las 4 de la mañana.  No recuerdo quien me puso tras la pista de la emisora, seguramente fue una recomendación de alguno de mis amigos (Jaime o Ramón), lo que si recuerdo es el primer programa que me enamoro, es el que he puesto el primero de la lista: Diálogos 3 del gran Ramón Trecet, de su mano fui descubriendo una lista de autores que marcaron mi vida musical para siempre,  Trecet es el culpable de la compra de un buen puñado de discos de gente como: Bill Douglas, Brian Eno, Carlos Núñez, Durruti Columne, Hedningarna, Lito Vitale, Madredeus, Michael Nyman, Nitghnoise, Paul Winter, Penguin Café Orchestra, Philip Glass, Richard Stoltzman, Suzanne Ciani, The Chieftains, Win Mertens. ¿En qué programa de radio fórmula hubiera descubierto estos músicos? A pesar de que el programa desapareció en 2008, una prueba de su importancia es la existencia de un blog que se llama Huérfanos de Diálogos 3, como olvidar la frase con la que terminaba el programa:
"Buscar la belleza, que es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo".
Una vez puesta Radio 3 en el dial, fui escuchando los demás programas.
Si descartamos las emisoras que emiten música clásica, no he encontrado otra emisora en la que encontrar tanta buena música junta.
He usado un par de veces la expresión “buena música”, (ellos en la emisora utilizan la expresión “música de calidad”), esto no es más que un residuo de mi prehistoria, cuando era más joven tenía unas ideas estéticas más “radicales” y podía sin vacilar evaluar música buena y mala, con o sin calidad, etc. Recuerdo que cuando tuve mi primer coche (un viejo Seat 127 de segunda mano) y me paraba en un semáforo al lado de un Mercedes o un BMW, pensaba en broma, tú tienes mejor coche pero yo tengo mejor música. Años después y algunas reflexiones por medio, no sería capaz de hacer semejantes distinciones, simplemente diría “música que me gusta”, dado que sería incapaz de argumentar contra una adolescente fan de One Direction  o de Shakira si mi música es mejor o peor que la suya, buena o mala, bella o fea, etc.
Así, siguiendo esa argumentación, podría decir que no defiendo la fórmula actual de Radio 3 porque ahora pongan buena música y con la radio fórmula no la pusieran, tendría que decir, con una argumentación subjetiva, que la música que ahora ponen me gusta más que la de la radio fórmula. Pero claro esta argumentación no haría que el presidente de RTVE cambiase de opinión (suponiendo que perdiese el tiempo leyendo esto) así que voy a intentar mostrar las virtudes objetivas de Radio 3 sin apelar a la calidad de sus programas:
Mi argumentación tiene dos ideas centrales, que considero las dos características principales de la emisora, el conjunto y la diferencia. El conjunto que forman los programas de la emisora y el tipo de músicas diferentes que ponen en esos programas en comparación con los programas de radio fórmula tipo 40 principales.
Radio 3 tiene una cobertura nacional, cuando la mayoría de emisoras son locales, provinciales o autonómicas, hay zonas de España donde la oferta de emisoras es abundante, pero en otras no, zonas rurales o de baja población, de tal forma que si bien en estas zonas si se reciben programas de radio fórmula no se recibiría ninguna con músicas diferentes, minoritarias, poco rentables económicamente, tendrían que depender de Internet para ello, pero no todo el mundo dispone de Internet, tampoco se puede buscar algo que se desconoce absolutamente, Radio 3 es un puente en ese aspecto. Nunca olvidare en un viaje a una pequeña capital de provincia española, mi visita a una pequeña librería, donde la emisora que acompañaba la contemplación de los libros era Radio 3.
No tiene publicidad, algo que solo se puede sostener de forma pública,  con una audiencia de medio millón de personas (el 1% de la población) supongo que poca publicidad se puede poner. Contiene un buen número de programas especializados, es decir que interesan a una variedad de pequeños grupos de personas. Pero que no tendrían cabida en emisoras más “mayoritarias”. Algo que de nuevo solo podría sostener una emisora pública, pues para una emisora privada no le sería rentable.
Promociona músicos que empiezan, que difícilmente tendrían otra forma de promocionarse sin apoyo monetario.
Tiene una gran variedad musical, tanto por los programas como por los contenidos de los programas, hasta el punto de que puede considerarse la antítesis de las radio formulas, basadas en la repetición machacona de las mismas músicas lo más comerciales posibles, para que el oyente las reconozca y las escuche, Radio 3 por el contrario se basa en la mínima repetición de sus contenidos, hasta el punto de que por ejemplo en mi caso, la finalidad de escuchar Radio 3  ha pasado del modelo de cuando escuchaba a Trecet, oír cosas para profundizar en autores nuevos y comprar música de estos autores, al modelo actual que supone escuchar música nueva diariamente que me gusta en esa primera audición. Sin necesidad de profundización en ello pero sin descartarlo, ahora con Internet es más fácil esa profundización.
Me diréis, con la cantidad de recortes que se están haciendo en la actualidad en España, sanidad, educación, etc., por qué preocuparse de una cosa así, primero, el tema de los recortes ha sido tratado en el blog con alguna breve referencia, pero en general gente mucho más preparada que yo lo ha tratado en múltiples sitios, segundo, el de Radio 3 se trataría de un recorte emocional (aquí entra la frase de Bunge de la cabecera), seguramente menos importante que los otros recortes, pero si se añade a estos el efecto es más demoledor.
Quizás alguna lectora o lector se estará preguntando ahora mismo ¿Qué tiene que ver todo esto con la filosofía? De forma directa se puede responder que en el apartado que dedica la emisora a la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia), si se elimina, se perderían unas interesantes charlas filosóficas (y de otros temas). De forma indirecta se podría argumentar que la música es un arte y que del arte se ocupa la filosofía a través de la filosofía del arte o estética, en cuanto ciencia de lo bello. Aquí volvería a lo subjetivo, podría utilizar muchos adjetivos para describir la belleza de la música que suena en la emisora diariamente (esa belleza que Trecet nos conminaba a buscar), el conjunto que se logra a lo largo de un día es de un nivel tan alto que no lo he encontrado en ninguna otra emisora.
Convertir Radio 3 en unos 40 principales públicos es absurdo, solo tendría sentido si se intentara aumentar la audiencia y poner publicidad, pero lo primero que conseguirían es perder la audiencia que en la actualidad tienen pues esta audiencia quiere escuchar radio3 formulas y no otras radio formulas.
No creo que sea por causas ideológicas, si algún programa molesta se le elimina y ya está, como en el caso de Carne cruda, no sé si la excusa es el dinero, hacer una emisora más barata que gaste menos en compra de música a base de comprar menos y repetirla más, o a base de eliminar programas, para reducir la plantilla.
He llegado a un punto que cuando me preguntan qué clase de música me gusta tendría que responder: la que ponen en Radio 3.
Una de las frases promocionales de la emisora dice: "eres lo que escuchas", si nos cambian la programación de Radio 3, habría que preguntar ¿en que nos convertiremos el medio millón de oyentes?

sábado, 9 de noviembre de 2013

CARTA A FERMIN HUERTA


















Carta a Fermín Huerta

Francisco Aguilar Piñal



Como autor de “La quimera de los dioses”, creo que no sólo debo dar las gracias a Fermín Huerta por su detallada recensión de mi libro, sino también responder con algunas precisiones al comentario, para aclarar mi pensamiento sobre temas concretos.
1. “Círculos de trigo” como un misterio inexplicado, me da pie para rebatir mi supuesta candidez con argumentos de sensatez, sin acudir ni a la filosofía ni a la ciencia, que, por ahora, no han conseguido descifrar el misterio.
Cándido será quien acepte como solución al enigma el “fraude” o la “broma” de dos vejestorios como autores de esos “agroglifos”, como afirman en los enlaces de la reseña Ernesto Carrasco (dice que son “obra humana”) y Luis Alfonso Gámez (afirma que es “un negocio típicamente británico”) amparados por la web arp-sac.org. Ellos son los crédulos en la superchería. Como tantos otros que han escrito sobre el tema.
Llevo más de veinte años recopilando artículos y estudios sobre los dibujos en los campos de trigo y tengo la firme convicción de que, aunque hubiera algún bromista que pretendiera sacar beneficio, la inmensa mayoría de esos dibujos no se han podido hacer de forma chapucera. Todos (o casi todos) responden a unas ecuaciones matemáticas y geométricas de alta complejidad, precisos en los límites y distancias; algunos siguen los más sofisticados patrones fractales, que sólo pueden surgir de mentes superiores a las de simples bromistas (fuesen o no subvencionados para hacer declaraciones de autoría) que no empleaban para su fraude más que un tablón, unas cuerdas y linternas. (Fácilmente se rebate esta teoría con decir que no todos son círculos, hay también triángulos, cuadrados, líneas serpenteantes, etc.).

Nunca he calificado de sobrenaturales a tales fenómenos, sí de paranormales, puesto que se salen de lo normal. Tampoco, por supuesto, pienso en bromistas extraterrestres (aunque los ovnis no pertenezcan al campo de lo sobrenatural). Todavía no hay una solución científica, pero confío en que algún día la habrá. De momento, yo sólo descarto el fraude. ¿Tantos bromistas hay en el planeta como para que hayan aparecido tales fenómenos en Estados Unidos, Alemania, Suiza, Austria, Bélgica, Italia, Canadá, Rusia, Filipinas y Kazajstán? ¿Sabes que hasta en España aparecieron los círculos en junio de 1004 en Castellfollit, cerca de Manresa? Desde luego, los más bellos y sofisticados han aparecido al sur de Inglaterra, sobre todo en el condado de Wiltshire, y el sorprendente de Walkershill, un dibujo de geometría fractal, que no ha podido salir de unas manos humanas, mucho menos en unos pocos minutos, durante una madrugada.
No, amigo Fermín, no soy una mente brillante, pero tampoco cándida. No sé cuál es el secreto de estos “pictogramas”, pero que nadie me hable de bromistas nocturnos.
2. Ciencia. Creo que mi “optimismo” por los resultados científicos está más que justificado, a la vista de todo lo que se ha avanzado en el último medio siglo. Cuando hablo de Ciencia (con mayúscula) me refiero a todas las ciencias (excepto la teología, que no puede ser ciencia porque carece de libertad para la investigación, al estar sometida a unos dogmas intocables). Ciertamente ninguna ciencia en concreto estudia el “problema de Dios”, porque para ellas no existen los espíritus, que son una “invención humana”, una “fantasía sin fundamento real”.
Admito, con los grandes científicos materialistas de hoy que la “hipótesis de un Dios es innecesaria”, por la sencilla razón de que la ciencia última puede explicar todo lo que existe sin necesidad de una creación “ex nihilo”. Los avances cosmológicos, neurológicos o de física cuántica en los últimos años han sido tan espectaculares como desconocidos para el gran público. Por eso es tan necesaria la divulgación de tantos descubrimientos, que repelen instintivamente a la cultura recibida hasta hoy.
Sabemos que los grandes científicos del pasado, y muchos del presente, aún no han podido asimilar la idea de un universo (o puede ser que multiverso) increado. A los anteriores se les puede disculpar su creencia en un dios creador porque en su tiempo no existían los datos de que hoy disponemos. Pero a los científicos creyentes de hoy no se les puede disculpar, porque están obligados a conocer los avances de la mecánica cuántica y del nacimiento de la vida en un laboratorio científico.
3. Ateísmo. No me gusta el calificativo de “ateo” porque parece incluir en su concepción semántica un activismo proselitista de que carezco. Con mi actitud y mis escritos no pretendo convencer a nadie para que siga mi camino. Una persona que, como yo, es feliz no creyendo en ninguna otra vida después de esta terrestre, no debe buscar un “compañero de camino” creyente, al que, sin duda, le hará sufrir en el cambio de su fe.
El sentido de esta vida (aparte de la supervivencia) es la búsqueda de la felicidad (diga lo que diga el bueno de Bueno). Por tanto, ¿quién soy yo para apartar a nadie de su fe, si le hace plenamente feliz? Cada cual debe buscar la felicidad donde quiera, aunque esté tan equivocado como los creyentes en las cientos de religiones existentes, todas falsas. Pero mi postura es neutral: Libertad y respeto a toda conciencia que, a su vez, me respete, aunque no me comprenda.

Me defino como religioso no-creyente porque quiero distinguirme del ateo violento o del indiferente. Soy religioso porque no hay nada que más me interese que la religión, es decir, ese “meme” que, según Dawkins, desde la infancia se ha agarrado a mi cerebro como una garrapata a la piel del perro. He estudiado el tema religioso hasta el fondo, sin desfallecer, y mi conclusión ha sido La quimera de los dioses, que me he permitido dar al público por si hiciera algún bien en alguna conciencia timorata, incapaz de luchar contra lo aprendido.
Por mucho que lo afirmen los papas católicos, la fe y la razón son incompatibles. Nunca se encontrarán en el camino intelectual. Porque la fe es un “sentimiento” que no depende de la razón, el único atributo que nos hace humanos. La fe se basa en algo tan fraudulento como las “revelaciones” y las consignas de los eclesiásticos (seguir por este camino me llevaría muy lejos). En cambio, la razón me anima a aceptar las conclusiones científicas, empíricas, que me hablan de un mundo misterioso y eterno, sin necesidad de un Ser superior que lo creara (porque, ¿quién creó a ese Ser? La eternidad se puede predicar de algo o de alguien, sin solución de continuidad).
Lo mío no es agnosticismo, sino convicción en la imposibilidad de una existencia divina, porque así me lo enseña la Ciencia moderna, desde la cosmología hasta la física cuántica, no por deducciones filosóficas. Por eso puedo escribir (en la pág. 249) que “el ateísmo está fundamentado en la razón”, aunque debería añadir científica. El “ateísmo esencial total” de Gustavo Bueno tiene un poso espiritual que no se acomoda con el fundador del materialismo filosófico. Con el catedrático de Oviedo estoy muy de acuerdo en sus opiniones políticas, pero en cambio, soy deudor de Gonzalo Puente Ojea en sus opiniones sobre “el mito del alma” y sobre la falsedad de las religiones. Por lo demás, todos somos tan insignificantes que dentro de muy poco estaremos convertidos en un puñado de cenizas. Que sigas con salud.

sábado, 26 de octubre de 2013

EXTENSA INTRODUCCIÓN AL ATEÍSMO



















EXTENSA INTRODUCCIÓN AL ATEÍSMO

Fermín Huerta Martín


Con estas páginas quisiera contribuir a que, voluntariamente, abrieran los ojos para ver la verdad de la Ciencia y de la Razón.
Francisco Aguilar Piñal


A pesar de que al autor no le gusta la palabra ateo y se declara religioso no creyente, durante la lectura del libro La quimera de los dioses de Francisco Aguilar Piñal tuve la sensación de leer una interesante, documentada y extensa introducción al ateísmo. Por su variedad temática y su exposición asequible a un público no iniciado, resulta un libro muy recomendable para adentrarse por primera vez en los vericuetos del ateísmo, las abundantes referencias bibliográficas  pueden servir de guía para futuras lecturas o profundizar en cualquiera de las múltiples argumentaciones que sustentan sus opiniones. Comparado con otros libros que se podrían considerar de iniciación al ateísmo, cojo los tres ejemplos que tengo más a mano en mi biblioteca, Curso acelerado de ateísmo de A. López y J. I. Ferreras (79 páginas), Doce pruebas que demuestran la no existencia de Dios de S. Faure (92 páginas) y Ateos clandestinos de A. Izquierdo (192 Páginas), el libro que aquí nos ocupa muestra una diferencia, su extensión, 549 páginas. Nueve años de lectura tras su jubilación le han dado para mucho al autor que hace un despliegue de citas bibliográficas sencillamente impresionante. Quizás su extensión puede desanimar al lector perezoso pero asegura una iniciación más sólida y argumentada.
Un buen libro iniciático debe ser un puente, el primero que cruza un neófito (que a pesar de serlo ya ha tenido la inquietud de ponerse a andar) que le da acceso a un cruce de caminos con múltiples opciones de seguir avanzando, ese es el valor de las citas bibliográficas, dar la posibilidad al lector de profundizar en las cuestiones que le hayan parecido más interesantes. Por qué no nos engañemos, cuando uno lee por puro placer intelectual sin obligación académica, la lectura tiene que enganchar y satisfacer, de lo contrario se puede abandonar.
Afortunadamente el número de libros “ateos” se ha multiplicado en los últimos tiempos, hasta el punto de ser complicado seguir a todos los autores que en la actualidad tratan el tema, o la constelación de temas que involucran la palabra ateísmo. Sin embargo en esta ocasión me permito recomendar uno de ellos, que no cuenta con la publicidad de otros autores, que el autor ha publicado en autoedición y que merece la pena leer.
Tuve conocimiento del libro porque su autor tuvo la amabilidad de escribirme y preguntarme si lo había leído.
De su contenido, especialmente interesante y documentado me ha parecido el capítulo dedicado a El mito del alma y el dedicado a El dios bíblico. El capítulo dedicado a Jesucristo es un buen resumen de investigaciones mucho más extensas (por citar un ejemplo que yo he leído las de Gonzalo Puente Ojea), pero es una exposición que ha sabido mantener lo esencial de la crítica atea a este fenómeno y que como todo el libro contiene un impresionante despliegue bibliográfico que puede orientar en futuras lecturas.
Algunas posibles críticas al contenido del libro podrían ser estas:
Pienso que peca de optimismo cuando dice en la pág. 451: “La comprobación de la teoría de cuerdas dará la explicación a todos los “misterios” de la naturaleza”, hay misterios que no se resolverán aunque se compruebe la teoría de cuerdas o la gravedad cuántica de bucles, porque se encuentran en otro nivel ontológico, o es que la comprobación de alguna de esas teorías explicaría el paso del organismo unicelular al multicelular, por ejemplo.
Dice en la página 365 que la verdad solamente se puede encontrar en la Ciencia. Para empezar solo metafóricamente puede hablarse de Ciencia, lo que existe son ciencias determinadas, Física, Química, etc., que nos ofrecen datos (que suponemos verdaderos), pero la construcción que realizamos con esos datos que nos dan las ciencias ya no es ciencia, es filosofía (que también puede ser verdadera). La misma construcción que realiza en este libro, que le lleva al ateísmo, es una reflexión filosófica basada en los datos científicos, ¿Qué ciencia concreta sería pertinente para atacar el problema de Dios? Las cosmovisiones o concepciones del mundo solo pueden ser filosóficas, aunque las realicen físicos, antropólogos, etc.
Me ha parecido detectar una cierta candidez en algunos de sus comentarios relativos a hechos “paranormales” como la Qui-ja, o en una entrevista leída por Internet donde comenta el tema de los círculos del trigo, donde dice:
“El segundo de los misterios que me confunden es el de los “círculos” del trigo y maíz en las cosechas de tantas tierras y lugares diferentes. Es imposible el fraude humano.” Le recomiendo la lectura de estos enlaces:
http://www.escepticos.es/repositorio/elesceptico/articulos_pdf/ee_15/ee_15_los_creadores_de_circulos_de_cereal_reivindican_su_arte.pdf
http://www.escepticos.es/node/3038
Me parece equivocada su opinión:
“Desde un punto de vista filosófico, no me gusta la palabra ateo, porque la negación de Dios supone un conocimiento absoluto que no se tiene.”
Hay otras maneras de enfocar el asunto que no dependen de un conocimiento absoluto, que en el caso ateo sería imposible, si se exigiera lo mismo al creyente, solo podría creer aquel al que se le apareciese Dios de forma inequívoca, pero al ateo no le bastaría que no se le apareciese Dios para demostrar que no existe, pues siempre cabría esa posibilidad. Tanto el creyente como el ateo se basan en sus respectivas posturas de otros argumentos que la mera “comprobación”. De  aceptar esta opinión del señor Aguilar, la única postura posible seria el agnosticismo, que no deja de ser una apuesta por el desconocimiento (el agnóstico “desconoce” si Dios existe o no). El mismo autor de La quimera de los dioses, que confiesa haber sido educado en el catolicismo, de haber tenido en cuenta ese argumento, difícilmente hubiera podido pasar de su postura crédula a la de “religioso no creyente”. En cualquier caso no cuadra con su frase de la pág. 249 donde dice:”El ateísmo está fundamentado en la razón” o con lo dicho en la pág. 276: “En el cual la idea de un Dios, tal como se ha concebido hasta hoy, no tiene cabida”, o con este texto de la pág. 361: “Para ser ateo no es preciso ser marxista ni extremista de izquierda política. Basta tener un juicio medianamente crítico y libertad de pensamiento” o con esto de la pág. 532: “Nada hay más sagrado en el hombre que la libertad de conciencia, siempre tan perseguida y menospreciada. En mi caso, y en el de otros muchos, me ha conducido al ateísmo”, o con esto de la pág. 539: “Admito, pues, con la Ciencia, que la hipótesis de Dios es innecesaria”.
Basta leer la exposición de Gustavo Bueno sobre ateísmo esencial total que realiza por ejemplo en La fe del ateo, para entender este otro enfoque.
Termino con una lista de los errores que he encontrado en el libro, la edición en papel ya no es posible corregirla (si una posible reedición), pero teniendo en cuenta que existe una edición digital (más barata), esta si podría corregirse.
A veces escribe Internet con minúsculas (pág. 81) y otras con mayúsculas (pág. 99).
A veces escribe Ácido Desoxirribo-Nucleico (pág. 68) y otras ácido desoxirribonucleico (pág. 71).
Pág. 26, dice: más dos milenios atrás, debería decir: más de dos milenios atrás.
Pág. 106, desconsoladoras - desconsoladora.
Pág. 160, ver a hablar – ver o hablar.
Pág. 181, falta cerrar comillas después de: (como quieren hacerlo las religiones dogmáticas).
Pág. 183, al final de la hoja falta la G de Gili.
Pág. 186, falta un punto y seguido entre Jesús y Si.
Pág. 254, todo lo que hay es mi cerebro – todo lo que hay en mi cerebro.
Pág. 267, he venido abolir la ley – he venido a abolir la ley.
Pág. 268, Darrin M.McMahon - Darrin M. McMahon.
Pág. 310, 1874 – 1974.
Pág. 313, Pilles Kepel, La Yihad, Península 201 - Gilles Kepel, La Yihad, Península 2001. (Error en el nombre y en la fecha).
Pág. 358, falta punto y aparte después de hebreo.
Pág. 380, Milton Ash – MiltonAsh.
Pág. 394, falta punto y aparte tras “Vaticano)”.
Pág. 398, la mayoría de lo textos – la mayoría de los textos.
Pág. 399, textos agnósticos – textos gnósticos.
Pág. 420, del hebreo naz_r – del hebreo nazir.
Pág. 426, Richard Ambelain, Jesús o el secreto mortal de los Temparios - Robert Ambelain, Jesús o el secreto mortal de los Templarios. (Error en el nombre del autor y en el título del libro).
Pág. 427, Richard Ambelain, Jesús o el secreto mortal de los templarios - Robert Ambelain, Jesús o el secreto mortal de los Templarios. (Error en el nombre del autor y en la “T” de Templarios puesta en minúsculas).
Pág. 427, llega mis oídos – llega a mis oídos.
Pág. 429, ¡siete¡ - ¡siete!
Pág. 429, surgidos otros – surgido otros.
Pág. 445, Flp 2:6-9) – (Flp 2:6-9).
Pág. 447, de de las religiones – de las religiones.
Pág. 456, el la “cristianización” - la “cristianización”.
Pág. 463, priscialianismo – priscilianismo.
Pág. 463, del la “Gran iglesia” - de la “Gran iglesia”.
Pág. 463, desde que, consiguiera - desde que consiguiera.
Pág. 475, msma – misma.
Pág. 476, Yahvéh.. – sobra un punto y aparte.
Pág. 478, ¿”Cuál fue – comillas iniciales puestas como comillas finales.
Pág. 488, parta alta – parte alta.
Pág. 513, tal puerta?) – falta punto y aparte.
Pág. 543, autosugestionada que – autosugestionada de que.