domingo, 23 de julio de 2017

BIBLIOGRAFIA DE HENRI BERGSON EN ESPAÑOL




















BIBLIOGRAFIA DE HENRI BERGSON EN ESPAÑOL

Fermín Huerta Martín


1882
La especialización. Discurso pronunciado en la entrega de premios del liceo de  Angers el 3 de agosto. Incluido en La inteligencia 2016.
1883
Lucrecio. Enciclopedia de educación. Traducción de Emilio Oribe. Enero, 3-93.
Época III, año VI, nº 1. Montevideo Uruguay. 1946.
Cactus 2022.
1885
Carta al rector Octave Gréard. Incluido en La inteligencia 2016.
La cortesía. Discurso de la entrega de premios del liceo de Clermont-Ferrand, 5 de agosto. Incluido en La inteligencia 2016.
1889
TESIS DOCTORALES
El concepto de lugar en Aristóteles. Editorial Encuentro 2014.
Ensayo sobre los datos inmediatos de la conciencia.
Madrid. Francisco Beltrán, 184. 1919.
Segunda edición en 1925, 192.
Ediciones Sígueme 1999. 2006. 2020.
Prometeo Libros 2016.
1892
La cortesía. Discurso de la entrega de premios del liceo Henry-IV, 30 de julio. Segunda versión del artículo del mismo nombre de 1885. Incluido en La inteligencia 2016.
1895
El buen sentido y los estudios clásicos. Discurso pronunciado en la entrega de premios del Concurso general, la Sorbona 30 de julio. Incluido en La inteligencia 2016.
1896
Materia y memoria.
Ensayo sobre la reacción del cuerpo con el espíritu. Traducción Martín Navarro. Madrid, V. Suarez. 1900, 336.
La Plata, Argentina: Traducción Martín Navarro. Ed. Calomino, 1943, 269.
Editorial Cactus 2006, 2013, Sigueme 2021, 2023.
1900
La risa.
Ensayo sobre la significación de lo cómico. Valencia: Prometeo, 1914, 219.
Traducción de Amalia Haydée Raggio. Buenos Aires: Ed. Losada, 1939, 154. 1943, 1947, 1953, 1962, 2003, 2009, 2014.
Ensayo sobre la significación de lo cómico. Traducción de P. Girosi. Buenos Aires: Tor, 1939.
Alianza Editorial 2008. 2016.
ICG Marge, 2010, 2019.
Espasa, 1973, 1986.
Orbis, 1983, 1986.
Sarpe, 1983, 1984, 1985.
Lectorum, 2015.
Godot, 2011, 2013, 2016.
1901
La vida y la obra de Ravaisson. Discurso publicado en 1904. Incluido en El pensamiento y lo moviente 1934.
El sueño. Conferencia. Incluido en La energía espiritual 1919 y en La construcción del sueño. Ediciones Alquimia 2015.
1902
El esfuerzo intelectual. Artículo. Incluido en La energía espiritual 1919.
La inteligencia. Discurso de la entrega de premios del Liceo Voltaire, julio. Incluido en La inteligencia 2016.
1902-1903
Historia de la idea del tiempo. Paidós, México. 2017. España 2018.Curso del Collège de France.
1903
Introducción a la metafísica.
Traducción de Carlos Sabat Ercasty. Montevideo: García y Cía, 1944, 65.
Traducción de Rafael Moreno. México: Centro de Estudios Filosóficos, Universidad Nacional Autónoma de  México, 1960, 50.
Siglo Veinte, 1973, 1979.
Introducción a la metafísica y la intuición filosófica. Buenos Aires: Siglo Veinte, 1966, 144.
Levitán, 1956.
Artículo incluido en Introducción a la metafísica. Siglo Veinte 1979 y en El pensamiento y lo moviente 1934.
Introducción a la metafisíca y La risa, Porrúa , 2004, 2009.
1904
Le paralogisme psycho-physiologique. Artículo. Incluido en La energía espiritual 1919, con el título El cerebro y el pensamiento: una ilusión filosófica. Incluido también en El alma y el cuerpo 2009.
1906
L'idée de néant. Artículo incluido en La evolución creadora 1907.
1907
La evolución creadora.
Traducción de Carlos Malagarriga. Madrid: Renacimiento, 1912, 274.
Editorial Cactus, 2007, 2011, 2012, 2016.
Espasa, 1960, 1973, 1985.
Planeta, 1985, 1992, 1994.
1908
El recuerdo del presente y el falso reconocimiento. Incluido en La energía espiritual 1919.
1910
Carta a V. Norström. Incluido en el libro La filosofía francesa de 2024.
1911
La intuición filosófica. Ponencia. Incluido en El pensamiento y lo moviente 1934.
La percepción del cambio. Conferencia. Incluido en El pensamiento y lo moviente 1934.
La conciencia y la vida. Conferencia. Incluido en La energía espiritual 1919.
1912
El alma y el cuerpo. Conferencia. Incluido en La energía espiritual 1919 y en El alma y el cuerpo, Encuentro, 2009, 2023.
1913
“Fantasmas de vivos” e “Investigación psíquica”. Conferencia. Incluido en La energía espiritual 1919.
La filosofía de Claude Bernard. Incluido en El pensamiento y lo moviente 1934.
Significado de la evolución. Atlantida 9, nº 27 marzo, 348-379.
1915
La filosofía francesa. Reditado con Édouard Le Roy en 1933. Editado en 2024.
Informe sobre la science française publicado por el Ministerio de la instrucción pública. Incluido en el libro La filosofía francesa de 2024.
1916
Au Périodique La Razón. La Razón (Madrid) nº 70, 14, mayo.
El alma humana. Biblioteca España. Imprenta clásica española. Madrid. Contiene dos conferencias dadas en Madrid de 1916 El alma humana y La personalidad.
Discurso en la Residencia de Estudiantes (Madrid) 1 de mayo. Incluido en el libro La filosofía de Henri Bergson de Manuel García Morente de 1917.
Dos ideales. Fragmento de la conferencia La personalidad (dada en Madrid el 6 de mayo de 1916). Revista España nº 69 año II, 18 de mayo.
1919
La energía espiritual.
Ensayos y conferencias. Traducción de Eduardo Ovejero y Maury. Madrid: Daniel Jorro, 1928, 324.
Luis Fraure, 1928.
Editorial Cactus 2012.
Espasa, 1982.
Trotta, 2020.
1922
Recéption d´Einstein. La Théorie de la Relativité. Publicada como Discusión con Einstein en Duración y Simultaneidad 2004.
Duración y Simultaneidad. Ediciones del signo 2004. Ediciones Sígueme 2015.
1924
Los tiempos ficticios y el tiempo real. Artículo. Incluido en Duración y Simultaneidad 2004.
Bergson a E. Peillaube. Respuesta de Henri Bergson. Carta. Incluido en Duración y Simultaneidad 2004.
1930
Lo posible y lo real. Artículo. Incluido en El pensamiento y lo moviente 1934.
1932
Las dos fuentes de la moral y la religión.
Monevideo: Ed. Claudio García, 1944, 346.
Traducción de Miguel González Fernández. Buenos Aires: Ed. Sudamericana, 1946, 390. 1962.
Tecnos, 1996. Porrua, 1997. Ediciones Altaya 1999. Trotta 2020.
1934
El pensamiento y lo moviente. Espasa, 1976. Editorial Cactus  2013.
Algunas palabras sobre la filosofía francesa y sobre el espíritu francés. Conversaciones filosófica. Conferencias radiofónicas de la estación nacional. Radio-Paris. Incluido en La filosofía francesa de 2024.
1937
Mensaje al Congreso Descartes. Se debe actuar como hombre de pensamiento y pensar como hombre de acción. Incluido en La filosofía francesa de 2024.
1941
Mecánica y mística. Sucesores de Rivadeneyra. Madrid. (Observaciones finales del libro Las dos fuentes de la moral y la religión).
1942
Breviarios del pensamiento filosófico. Bergson. Estudio sobre su doctrina y selección de textos. Editorial Sudamericana.
1947
Abreviatura de La evolución creadora. Revista de Occidente. Argentina. 192. Fernando Vela.
1960
Conversaciones con Bergson. Jacques Chevalier. Aguilar.
1963
Henri Bergson Obras Escogidas. Editorial Aguilar. Incluye Ensayo sobre los datos inmediatos de la conciencia, Materia y memoria, La evolución creadora, La energía espiritual, El pensamiento y lo moviente.
Memoria y vida. Selección de textos. Alianza Editorial. 1977, 1987, 2004, 2012, 2015, 2016, 2017, 2023.
Altaya, 1994, 1995.
2011
Lecciones de estética y metafísica. Ediciones Siruela.
2013
La construcción del sueño. Traducción de Fernando Correa Navarro. 50 páginas.
2015
La construcción del sueño.
La construcción del sueño. Alquimia Ediciones.
2016
La inteligencia. Cinco discursos y una carta breve. Interzona.
2022
Atomismo, fatalidad y poesía. Editorial Cactus
2023
La evolución del problema de la libertad. Paidós
2024
La filosofía francesa. Miño y Dávila editores
2025
Discurso a los estudiantes de Madrid. Conferencias de Madrid: El alma humana y la personalidad. Miño y Dávila editores
Historia de las teorías de la memoria. Paidós
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No escarmiento con esto de las bibliografías, esta es la tercera que publico en el blog. A diferencia de las otras dos esta es mucho más corta, a semejanza de las otras dos (aparte de que el apellido del autor empieza por B) el protagonista de la bibliografía es un filósofo que lleva camino de ejercer la misma influencia que los dos anteriores, mis admirados Gustavo Bueno y Mario Bunge.
La bibliografía es corta porque se centra en las traducciones al español de la obra de Henri Bergson.
A punto de cumplir 55 años, este blog es de los pocos espacios donde puedo hacer lo que me apetece y ahora me apetece hacer esto.
Con las obras recogidas no me extiendo en diferentes traducciones, ediciones o editoriales, he puesto las que poseo yo o las más recientes para favorecer su adquisición.
Esta bibliografía es un espacio abierto en el sentido de que cualquier aportación que la enriquezca será bienvenida.

Añadido en marzo de 2018
Hace una semana recibí el libro HENRI BERGSON: A BIBLIOGRAPHY de P. A. Y. Gunter de 1974 de 457 páginas, entre otras cosas contiene la lista de las traducciones al español de las obras de Bergson, inicialmente no quise recoger en esta bibliografía esas concreciones para poder favorecer su edición, consciente que era por la experiencia precedente de las otras dos bibliografías en las que he trabajado, de que entrar en esos detalles me llevaría mucho tiempo y yo quería publicar ya una versión de la misma. Sin embargo al recibir el libro de Gunter el trabajo hasta el año de edición del mismo está ya hecho y he decidido ampliar el texto con esa información. Si tengo tiempo y ganas iré completando desde el año 1974 hasta la actualidad. Como siempre TIEMPO.

Añadido en Abril de 2018
Un muy buen amigo me ha traducido la entrada de Wikipedia de Henri Bergson del francés, en este idioma es mucho más completa la información que en la entrada en español. Aporta datos muy interesantes, así que os la adjunto aquí.


Traducción de la entrada en francés de la Wikipedia sobre Bergson
https://fr.wikipedia.org/wiki/Henri_Bergson

Biografía
Juventud y formación
H.B. nació en Paris en la calle Lamartine. Descendía por parte de  su padre, Michal Bergson, de una familia judía polaca y por parte de su madre de una familia judía inglesa. Su familia vivió en Londres algunos años después de su nacimiento y donde él se familiariza muy pronto al inglés con su madre. Antes de cumplir 9 años sus padres atraviesan el Canal de la Mancha y se establecen en Francia. A los 18 años se convierte en ciudadano francés optando por la nacionalidad francesa como se lo permitía su nacimiento en Francia. Etienne Monceaux y Charles Salomon, dos colegas de la Escuela Superior fueron los testigos.
Se escolarizó en el liceo Fontanes. En 1877 gana el primer premio del concurso general de matemáticas. Su solución del problema fue editado el año siguiente en los Anales de matemáticas y constituye su primera publicación. Después de algunas dudas sobre su carrera, balanceándose entre las ciencias y las humanidades, opta finalmente por estas últimas y entra en la Escuela normal superior a los 19 años en la promoción de Emile Durkheim, de Jean Jaurès y su amigo Pierre Janet, donde sigue los cursos de Emile Boutroux. Allí obtiene una licenciatura en letras, después segundo del concurso de filosofía en 1881.
El profesor
Este mismo año es nombrado profesor del liceo David-d´Angers de Angers. Dos años más tarde se muda al liceo Blaise Pascal en Clermont Ferrand. En 1884 publica partes escogidas de Lucrecio (poeta latino) acompañado de un estudio crítico del texto y de la filosofía del poeta, obra reeditada varias veces. En paralelo a su trabajo en la enseñanza Bergson encuentra tiempo para sus trabajos personales. Redacta su Ensayo sobre los datos inmediatos de la conciencia que presenta al mismo tiempo que una tesis en latín sobre Aristóteles, El concepto de lugar en Aristóteles, para su diplomatura de doctor en letras obtenido en 1889.Su tesis principal fue publicada el mismo año por el editor parisino Felix Alcan en la colección La biblioteca de filosofía contemporánea.
Bergson dedica el ensayo a Jules Lachelier, entonces ministro de instrucción pública, que era ferviente defensor de F. Ravaison, autor de una obra filosófica Del fundamento de la inducción aparecido en 1871. Tanto Ravaison  como Lachelier fueron profesores en la Escuela normal superior.
Bergson se instala en seguida de nuevo en Paris y después de enseñar varios meses en el colegio Rollin pasa el liceo Henri IV donde permanecerá 8 años. Tuvo por alumno en 1891/92 a Alfred Jarry. En 1892 se casa y el matrimonio tiene una hija, Jeanne. En 1896 publica su segunda obra importante, “Materia y memoria”. Un libro relativamente difícil pero muy rico que explora las funciones del cerebro, inicia un análisis de la percepción y de la memoria, y propone consideraciones sobre los problemas de la relación entre el espíritu y el cuerpo.
Bergson ha dedicado dos años de investigación para preparar cada una de sus obras principales. Esto es particularmente evidente en Materia y memoria donde demuestra un conocimiento agudo de las investigaciones médicas de este periodo.
En 1889 es elegido profesor de Escuela normal superior y en 1890 es nombrado profesor del Colegio de Francia donde acepta la catedra de filosofía griega sustituyendo a Cahrles Leveque autor de varias obras de filosofía y de estética.
El filósofo
En el primer congreso internacional de filosofía que se celebra en Paris los cinco primeros días de agosto de 1900 Bergson hace una corta pero importante conferencia: “Sobre el origen psicológico de nuestra creencia en la ley de la casualidad”. En 1990 Félix Alcan publica La risa, una obra menor. Es un ensayo sobre el sentido de lo cómico basado en un curso que había dado en Auvergne. Un estudio fundamental para comprender el sentido de Bergson sobre la vida y sus pasajes  que tratan del lugar del arte en la vida son remarcables. En 1901 es elegido académico de Ciencias morales y políticas. En 1903 colabora en La revista de metafísica y moral publicando un ensayo titulado Introducción a la metafísica que puede ser leído como un prefacio al estudio de sus libros principales.
En 1904 muere el sociólogo Gabriel Tarde y Bergson le sucede en la catedra de Filosofía moderna. Entre el 4 y 8 de septiembre  de 1904 está en Génova para participar en el Segundo congreso internacional de filosofía donde da una conferencia sobre el Paralogismo psíquico- psicológico o, por citar su nuevo título El cerebro y el pensamiento: un espejismo filosófico. Una enfermedad le impide acudir al tercer congreso internacional celebrado en Heidelberg.
Su tercer obra mayor, La evolución creadora es sin duda su  libro más conocido y más estudiado. Constituye una de las contribuciones más profundas y más originales al estudio filosófico de la evolución. Pierre Imbart de la Tour afirma que un libro como La evolución creadora no es solo un libro, sino una fecha donde se imprime una nueva dirección al pensamiento. En 1931 su editor Alcan había hecho 31 reediciones, con una media de dos ediciones por año durante diez años. Después de la aparición de este libro, la popularidad de Bergson aumenta considerablemente, no solo en los círculos académicos sino también dentro del gran público.

Bergson y James
En 1908 va a Londres y visita a William James, filósofo americano de Harvard y su hijo mayor de 17 años, que fue uno de los primeros en llamar la atención del público anglo-americano sobre sus trabajos. Fue una entrevista interesante y encontramos las impresiones de James en una carta del 4 de octubre de 1908:” ¡Es un hombre modesto, pero que genio intelectualmente! Tengo la convicción de que la teoría que ha desarrollado acabará por imponerse, y que la época que vivimos será una suerte de viraje en la historia de la filosofía. “James, del que comenta, explica y defiende sus ideas en Sobre el pragmatismo de William James (edición crítica de las obras de Bergson dirigidas por F.Worms, PUF, Paris, 2011), causo sobre Bergson una profunda impresión y está en el origen de varias  de las ideas que recobrará en Las dos fuentes de la moral y de la religión.                                                        Poco antes de su muerte James asiste a Arthur Mitchell en su traducción de La evolución creadora publicada en 1911. El mismo año aparece en Francia un libro de James, El Pragmatismo, cuyo prefacio “Verdad y realidad” es obra de Bergson. El expresa allí su simpatía por el trabajo de James y su grandeza de alma, pero aporta reservas importantes.
Filosofía y metapsíquica
Del  5 al 11 de abril de 1911  participa en el cuarto congreso de filosofía en Bolonia, Italia, donde hace una contribución remarcada: La intuición filosófica. Fue invitado varias veces a Inglaterra, entre otras a la universidad de Oxford, donde da dos conferencias publicadas por Clarendot Press con el título de La percepción del cambio. En ese texto se apreciará el don de Bergson para exponer sus ideas de manera clara y concisa, y esas dos lecciones pueden servir de introducción a sus obras mayores. Oxford rendirá homenaje a su visitante  otorgándole el título de doctor en Ciencias. Dos días más tarde Bergson da una conferencia en la universidad de Birminghan titulada Vida y  consciencia publicada en The Hibbert Journal  y constituye el primer ensayo del libro La energía espiritual. En octubre retorna a Inglaterra donde recibe una acogida triunfante y da en la universidad de Londres cuatro cursos sobre La naturaleza del alma. En 1913 visita Estados Unidos invitado por la universidad de Columbia de New York y da conferencias en varias villas americanas que atraen mucho público. En febrero da cursos en francés e inglés sobre el tema de La espiritualidad y la libertad y sobre el método filosófico. De vuelta  a Inglaterra en mayo del mismo año acepta la presidencia de la de la Society for Psychical Research y da en ese contexto una conferencia asombrosa: Fantasmas de los vivos y búsqueda psíquica, que puede ser considerada como “El discurso del método” de las ciencias psíquicas cualitativas. A pesar de este compromiso público a favor de la metapsíquica Bergson no ha dejado de avanzar de manera discreta dentro de un dominio del que él era a la vez uno de sus observadores informados y el teórico escondido según Bertrand Méhuest. La amplitud, alcance del interés de Bergson por la metapsíquica fue tardíamente exhumado por un investigador americano que creía incluso que era una llave importante para comprender la obra del filósofo.
En este periodo su popularidad aumenta y las traducciones de su trabajo comienzan a aparecer en numerosas lenguas: inglés, alemán, danés, sueco, húngaro, polaco y ruso. Fue nombrado presidente de la Academia de ciencias morales y políticas y hecho oficial de la Legión de Honor.
Su influencia fue sensible para algunos socialistas, movimientos religiosos liberales calificados de modernistas o neocatólicos intentaron apropiarse de sus tesis.
La iglesia católica romana reacciona poniendo las tres obras principales de Bergson en el Índice (Index librorum prohibitorum) en un decreto del 1 de Junio de 1914. Jaques Chevalier intervendrá ante el nuncio de Paris para que  Las dos fuentes de la moral y de la religión no sea incluida en el Índice como querían algunos católicos intransigentes.
La primera guerra mundial
En 1914 universidades escocesas organizan  la celebración de una serie de cursos a cargo de Bergson para las Gifford Lectures. Una mitad prevista para la primavera y la otra para el otoño. La primera parte formada por once cursos tuvo lugar en la universidad de Edimburgo bajo el título de El problema de la personalidad. La segunda fue anulada a causa de la Primera Guerra Mundial. Bergson no permanece callado durante el conflicto. Después del 4 de noviembre de 1914 escribe un artículo titulado “La fuerza que se desgasta y la que no se desgasta” en el Boletín de las armas de la república. Una alocución en la academia de ciencias morales y políticas en diciembre de 1914 trata de El significado de la guerra. Bergson participa igualmente en la edición del Daily Telegraph en honor del rey de los belgas, Libro del rey Albert (navidad 1914). En 1915 cede el puesto de presidente de la academia de ciencias morales y políticas a Alexandre Ribot y hace un discurso sobre la evolución del imperialismo alemán. Mientras tanto encuentra el tiempo para redactar para el ministerio de educación pública francés un pequeño resumen de la filosofía francesa. Bergson hizo numerosos viajes y conferencias a los Estados unidos durante la guerra. Él estaba presente cuando la misión francesa dirigida por M. Viviani va allí después de entrar Estados unidos en la guerra. El libro de Viviani La misión francesa en América contiene un prefacio de Bergson. En 2008 se ha podido determinar toda la influencia que Bergson habría tenido sobre las 14 resoluciones propuestas por Wilson con el fin de crear una instancia gubernamental internacional para prevenir los conflictos armados. Su obra Las dos fuentes de la moral y de la religión explora claramente, desde el punto de vista filosófico las causas de la guerra y los medios para atenuarla.
Elegido en la academia francesa en 1914 fue oficialmente recibido el 24 de junio de 1918 por Rene Doumic sucesor de Emile Ollivier, el autor de la obra histórica El imperio liberal.
 Habiendo numerosos artículos que él había publicado indisponibles acepta la proposición de sus amigos de reunirlos en dos volúmenes bajo el título La energía espiritual: ensayos y conferencias.  Volúmenes que contienen entre otros Vida y conciencia, El alma y el cuerpo”, “Paralogismo psíquico- psicológico” y artículos sobre el falso reconocimiento, los sueños y el esfuerzo intelectual. Este libro es muy útil para presentar el concepto de fortaleza mental de Bergson.
Sus últimos años
En 1920 la universidad de Cambridge le honro con el título de doctor en letras. Para que pudiera consagrarse a sus trabajos sobre la ética, la religión y la sociología Bergson fue dispensado de proporcionar los cursos ligados a la catedra de filosofía moderna en el Colegio de Francia. Conserva la catedra pero los cursos son impartidos por Édouard Le Roy.
En 1921 deviene presidente de la nueva Comisión internacional de cooperación internacional, CICI, la futura Unesco desde 1946, que tiene como función promover las condiciones favorables para la paz internacional. Se basa en la idea de que el desarrollo critico de las personas, gracias a la educación, les permite actuar de manera sana y responsable. La CICI  reúne en su seno numerosos intelectuales de todo el mundo.
El 6 de abril de 1922 participa en la reunión de la Sociedad francesa de filosofía que acoge a Albert Einstein de paso en Francia. Basándose en los argumentos de su libro “Duración y simultaneidad” trata de discutir en un debate con el físico la noción de tiempo universal, caduca debido a la teoría de la relatividad.
En 1925 empieza un reumatismo deformante que le hará sufrir hasta el fin de sus días. Viviendo con su mujer y su hija en una casa modesta situada en una calle tranquila cerca de la puerta de Auteuil en Paris, Bergson recibe el Premio Nobel de literatura en 1927. Semiparalizado no puede ir a Estocolmo para recibir su premio.
En 1930 se le concede la gran cruz de la Legión de Honor.
En 1932 acaba su nueva obra Las dos fuentes de la moral y de la religión que extiende sus teorías filosóficas a la moral, la religión, a la sociedad y sobre todo a la mística. Fue acogido con respeto por el público y la comunidad filosófica, pero todos en esta época han podido creer que el gran periodo de Bergson  había acabado. Algunos comentaristas más recientes consideran las cosas de manera diferente. Por ejemplo Anthony Feneuil escribe a propósito de Bergson que “lo esencial de su teoría del misticismo esta ya adquirido en 1915-1916. Ghislain Waterlot cree que las paginas 243 a247 de Las dos fuentes de la moral y de la religión son extraordinarias y sin duda únicas en la historia de la filosofía. El mismo autor y Fréderic Worms señalan que el estilo accesible  y simple de Bergson ha podido desconcertar a sus contemporáneos en la medida en que ellos han creído detectar en ello una suerte de ingenuidad. Finalmente Fréderic Worms habla a propósito de este libro de un poder continuo de novedad. La edición crítica de las obras de Bergson dirigida por F. Worms ha publicado además en 2011 un volumen separado, “sobre el pragmatismo de William James (PUF, París 2011) que además de este ensayo compuesto para servir de prefacio al libro de W. James, Pragmatismo, traducido por E. Le Brun (Flammarion, París, 1911) contiene una serie de cartas entre Bergson y W. James, además de otros textos de Bergson dedicados a James. Bergson tomará de James en Las dos fuentes de la moral y de la religión varias de las ideas que alaba y comenta en Sobre el pragmatismo… y en algún que otro texto.
Él puede afirmar una última vez sus convicciones al final de su vida renunciando a todos sus títulos y honores antes de aceptar la exención de las leyes antisemitas impuestas por el régimen de Vichy. Aunque deseaba convertirse al catolicismo renuncia por solidaridad con los otros judíos. Señal de esta solidaridad, varios testimonios indican que se hizo llevar por unos familiares hasta la comisaría de Passy, a pesar de su enfermedad, para ser incluido como israelita, aun cuando fue eximido por su notoriedad y había roto con el judaísmo. Teóricamente , sin embargo estaba obligado a hacerlo, si no estaba dispensado ya que las leyes de Vichy y las ordenanzas nazis definían como judío a toda persona que tuviera tres abuelos de raza judía o teniendo dos estuviera casado con un judío o judía.
Él se expresa así en 1937: “Mis reflexiones me han llevado al catolicismo, donde veo la finalización completa del judaísmo. Me convertiré, había visto  prepararse durante años (en gran parte por culpa de un cierto número de judíos completamente desprovistos de sentido moral) la formidable ola de antisemitismo que va a caer sobre el mundo. He querido permanecer entre aquellos que serán mañana perseguidos. Pero espero que un sacerdote católico quiera, si el cardenal de Paris le autoriza, venir a decir unas oraciones en mis exequias. En el caso de que esta autorización no fuera acordada, hará falta dirigirse a un rabino, pero sin esconderle ni esconder a nadie mi adhesión moral al catolicismo, así como el deseo expresado por mí  de tener oraciones de un cura católico”.
Muere en su domicilio en el boulevard 47 de Beauséjour el 4 de enero de 1941 a los 81 años. Siguiendo su petición un cura católico oficia su entierro. H. Bergson reposa en el cementerio de Garches, en los Hauts-de-Seine.
Filosofía
Influencias
Al comienzo estuvo influenciado por el positivista ingles Herbert Spencer, antes de alejarse de él y criticarlo. Dominique Combe recuerda la brecha entre el evolucionismo de Spencer y La evolución creadora: “La evolución creadora se propone rastrear la historia de la evolución de la vida” desmarcándose del evolucionismo de Spencer que postula la adaptación de los reinos y de las especies bajo la doble restricción del determinismo y del finalismo. Bergson intenta reconciliar la idea de creación con la de evolución.
El filósofo irlandés G. Berkeley y su inmaterialismo influyeron mucho a Bergson, como recuerda Jean-Louis Vieillard -Baron. Bergson dio cursos sobre él en el Colegio de Francia. Bergson comenta a Berkeley en Materia  y memoria (1896) y en su conferencia sobre “La intuición filosófica” en 1911, retomada en El pensamiento y lo moviente. En el prólogo de Materia y memoria elogia el esfuerzo de Berkeley por criticar el realismo de los objetos. Bergson está con la filiación de Berkeley incluso si critica su subjetivismo.
La lectura de los grandes místicos cristianos, Teresa de Ávila y Juan de la Cruz, es crucial para su estudio de la moral y de la religión en Las dos fuentes. Los místicos son propuestos por Bergson como ejemplos de santos o de héroes que difunden el amor a la humanidad.  Estudia individuos que han experimentado a Dios, y es esta aproximación la que atrae la atención de Bergson: no teorizar o conceptualizar las cosas divinas, pero experimentarlas. El filósofo neotomista Jacques Maritain explica que Bergson” cree en aquellos que se han ido al país de las cosas divinas y que han regresado” 
La duración
En su Ensayo sobre los datos inmediatos de la conciencia (texto de 1889 presentado como tesis doctoral) Bergson opone duración de la conciencia y tiempo científico, como explica William Marceau :
“Si todos los movimientos del universo fueran uniformemente acelerados, o mejor: si, en el límite, una rapidez infinita apretaba la sucesiva en la instantánea, ninguna fórmula científica se modificaría. Esta situación ficticia deja claro que el tiempo de la ciencia no es el de la existencia. ¿Cuál es, entonces, este tiempo de existencia al cual el bergsonismo afectará la duración de la palabra? Es el tiempo vivido y, como tal, dado donde se vive, en la conciencia.() El tiempo de la existencia es por tanto radicalmente diferente de ese tiempo que  la mecánica y la física matemática  han hecho mensurable mediante una abstracción que lo vacía de futuro, concretamente incompresible e inextensible. () Al examinar una de las "nociones científicas fundamentales", Bergson se enfrentó a una realidad psíquica; en el momento en que notó una brecha entre la experiencia vivida y el tiempo que pasó de la ciencia a la conciencia. El "cambio" no podría ser más "completo".  Vamos a agregar: ni más inesperado. El filósofo lo ha dicho y lo ha repetido cada vez que tuvo la oportunidad de recordar los primeros pasos de su pensamiento. "
Para hacer comprender la diferencia entre tiempo y duración Bergson funde delante de los oyentes del colegio de Francia un terrón de azúcar en el agua. El relata este ejemplo del azúcar que se funde (nosotros diríamos: que se disuelve) en la Evolución creativa.
“Si quiero prepararme un vaso de agua dulce, haga lo que haga, tengo que esperar a que se derrita el azúcar. Este pequeño hecho es una gran lección. El tiempo que tengo que esperar ya no es ese tiempo matemático que se aplicaría también a lo largo de toda la historia del mundo material, incluso cuando se extendiera de una sola vez en el espacio. Coincide con mi impaciencia, es decir, con una cierta parte de mi duración para mí, que no es extensible o contraíble a voluntad. Ya no está pensando, es vivir”. La evolución creadora.
El tiempo es la medida de una repetición en el espacio. Por ejemplo el paso de una aguja  girando a velocidad constante por el punto más alto del círculo del reloj permite medir una hora o un minuto o un segundo. El tiempo es por tanto una manera de traer a un fenómeno evolutivo a unas coordenadas espaciales. Así en el “tiempo espacial” son descritos los estados sucesivos del azúcar fundiéndose en el agua. La "duración pura" es el pensamiento fuera de medida de la continuidad del mismo fenómeno evolutivo. Supone algo que asegura la continuidad entre los estados sucesivos, que para Bergson es la conciencia del observador, a la que llama "intuición" porque no percibe la proyección de la evolución del sistema descrito en una referencia espacial sino por un pensamiento inseparable de su objeto: "Aprovecho al mismo tiempo que pienso en duración y que estoy en duración", lo que hará decir  a Henri Gouhier "la conciencia para durar es la duración de la conciencia".
En el tiempo se piensa, por cálculo, la diferencia entre estados sucesivos como en la duración pura, por intuición, su continuidad. Ésta es una integración de estados sucesivos como ésa una diferenciación de un fenómeno único. Es  por aprehensión del salto epistemológico que representó la invención matemática del cálculo integral que Bergson tuvo la intuición, entre 1883 y 1884 cuando era profesor en Clermont-Ferrand, de introducir la noción de "Duración pura" y   de poder  hacer a su vuelta a la física, por lo menos a la fenomenología (porque la física justamente espacializa el devenir), un salto epistemológico. 
Frente al positivismo y el cientificismo
Alcanza así una refundación de la libertad, por otro lado indefinible, pero también un análisis innovador de la relación de causalidad. La causalidad cuando es considerada bajo un ángulo puramente científico participa según el del principio lógico de identidad (que tiende a negar la duración). Bergson ha escrito “la ciencia tiene por principal objetivo prever y medir: pero solo prevemos fenómenos físicos si suponemos que no duran como lo hacemos nosotros y no solo del espacio”. Esta concepción de la causalidad se endureció, en cierto modo, en dos corrientes filosóficas importantes del siglo XIX (que no se confunden pura y simplemente con la ciencia en tanto que tal, sino que la consideran la única forma válida de saber) dos corrientes orientadas por el progreso, en el siglo XIX, unas ciencias positivas y muy especialmente dos ciencias de la naturaleza fundadas en la observación y la experimentación. Ese es ese progreso que ha nacido del positivismo propiamente dicho, el de Auguste Comte Pero muchos espíritus (…) Fuertes, de una parte, sugestiones mecanicistas de la física y de la química, por otro lado, las teorías evolucionistas de Lamarck y Darwin, y finalmente concepciones asociacionistas de la psicología inglesa (…) se están moviendo hacia una teoría puramente cientificista del universo y de la humanidad.
Estas dos filosofías coinciden en la idea de que "todo en el mundo material, psicológico y social está sujeto al determinismo más regular; nada sucede sino siguiendo las leyes generales; en ninguna parte hay milagro, contingencia, libertad; cuando ciertas circunstancias son dadas, ciertos efectos se producen con certeza. Estas dos filosofías divergen solamente de esta manera: para los positivistas no conocemos el secreto del origen del universo ni su destino. para el cientificismo  “en el momento en que está en armonía ( de acuerdo consigo misma) la suposición, sea de una cierta cantidad inmutable de fuerza y de materia”, sea en otros términos, de una cierta cantidad inmutable de energía, tenemos algo para interpretar de forma inteligible todos los fenómenos astronómicos, físicos, químicos, biológicos , psicológicos y sociales (…) el mundo es “una fuerza que va” , sin perseguir más objetivo que el simple desarrollo de sus fuerzas, potencias íntimas. Dentro de una concepción de este género, todo se hace de una manera sea mecánica, sea dinámica, pero en todo caso calculable. Toda la explicación de las cosas atañe a las matemáticas”.

Para Charles Péguy, citado por André A. Devaux , Bergson es “el hombre que ha reintroducido la vida espiritual en el mundo”, pero no necesariamente solo contradiciendo a A. Comte, sino excediéndole, pasándole ya que, cree él , que la reintroducción del espíritu “ se ha operado recurriendo a una gran positividad, integrando la metafísica en el campo de la experiencia objetiva: primera revolución que consiste en rechazar la asimilación, heredera del comtismo, entre “positivo “y” relativo”.  una de las llaves del bergsonismo, de hecho, surge de la distinción que subraya entre “ conocimiento limitado” y “conocimiento relativo”; este, altera la naturaleza del objeto, esa la deja intacta, a riesgo de coger una parte”.

Una metafísica positiva

Bergson ha buscado construir una “metafísica positiva”, y hacer de la filosofía una ciencia fundada en la intuición como método, por tanto los resultados procederán de la experiencia y que será tan riguroso como las ciencias fundadas en la inteligencia como las matemáticas en primer lugar. Contrariamente a Platón y Descartes que utilizan la geometría como modelo para hacer de la metafísica una ciencia, Bergson toma como modelos la biología, la psicología y la sociología ciencias nacientes en su época, fundadas en el movimiento y no la fijación conceptual y según Bergson no enteramente matematizables. Henry Gouhier, especialista en Bergson  explica que para este último:
“Hay ciencias que son rigurosamente racionales y que, sin embargo, no imitan las cadenas de las razones de los geómetras (agrimensores). Con la biología es un nuevo modelo de inteligibilidad que solicita la inteligencia: a la claridad matemática de los informes claramente numerados se agrega otra claridad, la de los hechos exactamente establecidos”. La evidencia tiene ahora dos modelos según demuestre la verdad o muestre la realidad”
La intuición y la inteligencia
Bergson distingue “inteligencia” e “intuición”. La inteligencia esta reglada , ajustada , regulada sobre la materia , es decir que ella permite conocer, eso que resume Frédéric Worms: “ la inteligencia es (…) la facultad que tienen ciertos seres vivos (los seres humanos) de actuar sobre la materia por medio de herramientas y conocer ciertos objetos a través de sus relaciones, y sobre todo por medio del espacio “.
La intuición, en cuanto  tal, está regulada sobre la duración.”  El análisis se sitúa sobre lo inmóvil mientras que la intuición se sitúa en la movilidad o, lo que es lo mismo, en la duración. Esta es la clara línea de división entre la intuición y el análisis. Trasciende los marcos cerrados que la inteligencia fabrica para apropiarse del mundo, y va a buscar en el interior de la vida una fuente de conocimiento. Bergson abre así vía a una metafísica nueva, afirmando que lo real, en su origen, es cognoscible “.Es en la experiencia sensible, temporal, inmediata que debe haber intuición o no. Pero si la intuición es dada, entrega entonces los caracteres de una realidad, sin ninguna relatividad debida a nuestros sentidos o a nuestro conocimiento, y toma pues un sentido metafísico: el criterio de la duración es entonces la garantía intrínseca del alcance  metafísico de la intuición. Es sobre este punto que Bergson se opone a Kant, haciendo volver al seno de la materia de la intuición sensible su forma (el tiempo), los conceptos mismos del entendimiento (con la intuición de la materia que funda, crea el entendimiento), y sobre todo las grandes experiencias metafísicas de el mismo, del mundo e incluso de Dios, inaccesible a la filosofía como tal, de la experiencia mística.

Definición de la intuición

En El pensamiento y lo moviente, Bergson lo define como "la simpatía por la cual uno se transporta dentro de un objeto para coincidir con lo que tiene de único y por consiguiente de inexpresable".

La intuición no se opone a la inteligencia

La intuición es diferente a la inteligencia pero no se opone a ella. La intuición es posible solamente al final de un largo esfuerzo intelectual, como una reentrada sintética de los datos analizados por la inteligencia. Además la intuición solo puede comunicarse por medio de la inteligencia. Es por eso que la filosofía es, en su modo de exposición, un razonamiento.

Ímpetu vital

Para Bergson, "la conciencia es coextensiva con la vida". En La evolución creadora, se opone tanto al modelo mecanicista como al modelo finalista de la historia de la vida, eliminando de este último de una vez toda predictibilidad y cualquier carácter programado de antemano. Define el ímpetu vital, "una fuerza que crea formas impredeciblemente cada vez más complejas", un impulso creativo del que surgen las realidades vivientes. Esta teoría fue desafiada por el Premio Nobel de Medicina Jacques Monod en el nivel científico.

Relación entre alma y cuerpo

En Materia y memoria, Bergson apoya una concepción dualista del ser: la mente existe por sí misma, no es un producto de la actividad biológica del cerebro. Él afirma clara y sistemáticamente esta dualidad.
Bergson no dejara nunca de luchar contra el paralelismo. Hay solidaridad entre el cuerpo y el alma, pero nada más. “Un vestido es solidario con el clavo al cual  está colgado; el cae si se arranca el clavo; oscila si el clavo se mueve; el vestido se rompe si la cabeza de clavo es demasiado puntiaguda; no se sigue que cada detalle del clavo corresponda a un detalle del vestido; todavía se sigue menos que el clavo y el vestido sean la misma cosa”. Este argumento combate la teoría según la cual el cuerpo y el alma están atados en presencia de ciertas sustancias químicas aplicadas al cuerpo: ellos efectúan según él una “confusión de abstracciones”, ya que, según el cerebro es la herramienta que permite al espíritu conocer el mundo físico y por tanto actuar con él. Las sustancias químicas afectan por tanto a la herramienta, pero de ninguna manera al espíritu mismo. Sería como un navegante que intenta dirigir su barco de noche bajo un cielo cubierto de nubes con utensilios que le permiten habitualmente observar las estrellas.
Hoy, la teoría de la localización considera ciertas funciones, la memoria, los recuerdos (que Bergson atribuye al espíritu) como atributos del cuerpo, localizados en zonas del cerebro. La finalidad de esta teoría implica un posible descifrado del contenido físico de un cerebro en un lenguaje comprensible; es decir la probable lectura de los pensamientos, de los sentimientos…. Es la teoría actual de Jean-Pierre Changeux, que busca confirmación a través de análisis efectuados usando la cámara de positrones. Para Bergson, efectivamente hay localización de zona de tratamiento de ciertas informaciones, pero en ningún caso sería comprensible por el discurso: eso sería como observar un teatro de mimos y decir que se ha comprendido todo.

La moral y la religión

El último libro de Bergson, Las dos fuentes de la moral y de la religión, concierne, como indica el título, a las dimensiones morales y religiosas de la vida humana. Distingue dos tipos de morales (abierta y cerrada) y dos tipos de religión (dinámica y estática) y a partir de ahí dos tipos de sociedades.


Sociedades cerradas y sociedades abiertas

La vida entendida como un movimiento creador, no es solo responsable de la creación de las especies biológicas. Es también creadora de la sociedad porque la especie humana no puede sobrevivir más que en sociedad. Ahora bien, la vida en sociedad supone de un lado un conjunto de hábitos y de otro de hombres suficientemente confiados en el futuro para hacer proyectos colectivos y no deprimirse egoístamente. La moral es el sistema de costumbres que permiten la vida social, mientras que la religión asegura la confianza de los hombres viviendo en sociedad. Lo hace contra el riesgo de disolución social como consecuencia de la inteligencia mediante entredichos y tabúes, inhibiendo  el hombre contra acciones " percibidas como socialmente peligrosas”. Por la función fabuladora, mitómana de proponer la idea de inmortalidad (supervivencia de la sociedad incluso a través de sus miembros desaparecidos) contra” la representación de la inevitabilidad de la muerte por la inteligencia”. Y finalmente por las reacciones defensivas contra la percepción por la inteligencia del riesgo imprevisto entre “iniciativa tomada” y “efecto deseado”, eso que Bergson considera como la superstición.

No es el filósofo que deduce la moral abierta

Sin embargo, esta moral y esta religión sociales no son las únicas existentes. La existencia de algunas personalidades excepcionales- los héroes y los santos- prueba que la vida no se adhiere a la preservación de lo creado, ya se trate de la especie humana o de las sociedades. Esas personalidades excepcionales existen “de hecho”, haciendo existir la moral abierta “que la filosofía no puede inventar”. Esto se muestra en la continuación del primer capítulo (de las dos fuentes), con los “hombres de bien”. Sin ellos, ninguno de nosotros se indignaría ni con la guerra, el filósofo no imaginaria el criterio de cerrado y abierto.” Para Bergson , incluso si son los héroes y los santos quienes hacer existir” de hecho” la moral abierta, eso que es cierta manera decidir a favor de la religión y del amor, no es “ para desplazar la razón y la filosofía del lado cerrado”. De Sócrates a Kant pasando por Spinoza, los filósofos morales están ya del lado de lo abierto, incluso si, según Bergson, ellas carecen del principio más activo. Esta moral no sirve para la conservación de la sociedad, sino a la creación de una humanidad nueva, retomando el impulso creativo. El tipo de personas extraordinarias es Cristo, y su gran facultad de creación es el signo de su contacto con el principio mismo de la creación, que ellos llaman Dios. Esos creadores de nuevos valores son por tanto también los místicos.
Las sociedades democráticas se fundan sobre esta moral abierta, que sirve de criterio para distinguir las sociedades abiertas de las cerradas. El filósofo vienes –Karl Popper retoma de Bergson esta distinción, y la reformula en un contexto liberal y no místico, en su libro “la sociedad abierta y sus enemigos”.
Jean-Louis Vieillard- Baron muestra que para Bergson esta humanidad es ilimitada. A lo que la moralidad abierta conduce es, escribe, "un todo ilimitado" que no puede definirse como un grupo.

Estudio experimental de Dios

Uno de los grandes aportes de Bergson dentro del dominio de la filosofía de la religión es su proposición de un estudio experimental de Dios. Las revelaciones de los místicos y principalmente de los místicos cristianos son para Bergson de una importancia capital para la filosofía del hombre el general. Los místicos pretenden estar en contacto con Dios, hace falta estudiar la mística para poder decir algo acerca de Dios que no se basa en la fe o el conocimiento discursivo, como se implementó en la metafísica clásica, principalmente tomista para introducir una cosa particular en un orden general donándole un nombre común para determinar la naturaleza de Dios, su quid( palabra española para causa , razón de algo),(su quoi,  que, eso que él es):” si Dios se da en la relación personal mantenida con él, entonces no es conocido en su quid, pero en su que ( literalmente su quien ): el con no es conocido conceptualmente sino personalmente, y una teoría de la analogía no tiene más sentido (…)la naturaleza de Dios no de más que a través de su persona. El amor es el nombre propio de Dios: lo designa en la relación que podemos mantener con él, sin injertarlo jamás en la red conceptual de nuestros conocimientos discursivos.

Influencia en la sociología y la etnología francesa

En  El impacto de Bergson sobre la sociología y etnología francesa aparecido en El anuario sociológico de 2012, Heinz Delitz habla de un “efecto cincel” sobre la escuela de Durkheim que ha acabado por reorientar su pensamiento: él se ha puesto a estudiar los fenómenos religiosos. Delitz citando a Benrubi estima que Bergson vio en Durkheim un “adversario de la libertad”. Al fin de su célebre obra Las formas elementales de la vida religiosa Durkheim rechaza el pensamiento de Bergson al señalar que uno solo puede pensar en "sub specie aeternitatis" colocando y ordenando "lo variable bajo lo permanente, lo individual bajo lo social".  Durkheim sitúa la sociedad por encima del individuo. La influencia de Bergson se refleja igualmente en sus colaboradores como Henry Hubert, Maurice Halbwachs, Marcel Mauss, Albert Bayet. A la izquierda, siguiendo a Delitz, pensadores como Paul Nizan, George Politzer, George Friedmann y Henry Lefebvre crean en 1925 un grupo de estudios contra Bergson.

El ejemplo del vestido y del clavo

A propósito de un ejemplo que se encuentra al comienzo de Materia y memoria: si se fía de la imagen del traje colgado en el clavo, parece que hay una incoherencia.
El espíritu (mente) está definido como inmaterial, presente en el tiempo y no en el espacio.
El cuerpo está definido como material, presente en el espacio y no en el tiempo.
Ahora bien, la imagen del clavo y del vestido funciona solamente para dos objetos materiales en el espacio.
Esta apariencia de contradicción resulta de una lectura apresurada y truncada. Todo en Materia y memoria se esfuerza en pensar la articulación del espíritu y el cuerpo, la imagen del vestido y el clavo interviene como metáfora y para poder probar únicamente que la solidaridad difiere de la identidad; de ninguna manera ,en ningún momento, Bergson da esta imagen para una explicación completa y  pertinente de su teoría. El cuerpo está en el espacio y en un tiempo cuya perspectiva es una duración relajada (capitulo 4, Materia y memoria, a leer con la iluminación del capítulo 3 de La evolución creadora). Hace falta también señalar que para Bergson, el concepto, producto de la inteligencia, siempre sospechoso, el recurso a imágenes metafóricas permite superar en cierta medida esta sospecha. No porque esas imágenes hablen adecuadamente de la cosa, sino precisamente porque ellas no pretenden hablar adecuadamente de ella, sino  manifestando su  inadecuación.

Bergson y el arte

Para Bergson, el arte es como “la imagen fotográfica que no ha  sido introducida en el baño donde se revelará. El poeta es el revelador.”, el artista, un “idealista”, un distraído que por su retrato del mundo tiene la capacidad de actuar sobre nuestras percepciones. Bergson concibe el arte como una revelación. El hombre percibe el mundo a través de un espacio homogéneo, creado por su ego superficial, que no corresponde a la complejidad y al carácter heterogéneo de las cosas. Porque es mucho más compatible con la sociedad y el lenguaje, el ego superficial domina al ego profundo, que habría que buscar para adquirir su libertad. El arte permite alcanzar ese ego profundo: el arte tiene un poder revelador que permite al hombre tomar conciencia del mundo en su riqueza y liberarse, al menos temporalmente, de su ego superficial dominante. El artista transmite sentimientos personales y nos hace "sentir lo que no puede hacernos entender"

Bergson y la literatura de su tiempo

J. M. Peny escribe que “se cuenta que Taine, saliendo de escuchar la defensa de su tesis por parte de Bergson en 1889, en la Sorbona, habría dicho: “nuestra generación está acabada”. Esta influencia se habría ejercido también sobre los escritores que no pueden ser considerados como pertenecientes a la categoría Literatura cristiana, como Marcel Proust. Pero en lo que concierne a Proust es  controvertida.
Para Joyce N. Megay, “algunos críticos literarios no dejan de acercar la obra de Proust a la del filósofo Bergson”, pero según el “diferencias fundamentales separan las dos obras”. Incluso si en sus Crónicas, Marcel Proust de la impresión de compartir el punto de vista de Bergson (“los novelistas son tontos que cuentan por días y por años. Los días pueden ser iguales para un reloj pero no para un hombre” Hay días montañosos y difíciles que toma un tiempo infinito  escalar y días inclinados que se desciende rápidamente, cantando”. No tiene la misma concepción que Bergson de la duración. H.Lazar considera también que Bergson y Proust no tienen de hecho las mismas concepciones del tiempo, y que la influencia del primero sobre el segundo debe ser matizada. Si Proust a asistido a la lección inaugural de Bergson en el colegio de Francia, en 1900, si él ha leído” sino la totalidad, al menos algunas obras de Bergson y ha anotado al menos, Materia y memoria (…) eso no hace de él un discípulo de Bergson ni En busca del tiempo perdido una novela bergsoniana. Las  divergencias son grandes incluso para los conceptos que les son comunes”
En revancha, para Charles Péguy esta influencia es claramente asumida; además la note conjunta sobre el señor Bergson es un comentario (de escritor) del pensamiento de la filosofía, como ese pasaje donde el retoma la oposición del “todo hecho” bergsoniano al “haciéndose”: “hay una cosa peor que tener un mal pensamiento. Es tener un pensamiento totalmente hecho. Hay una cosa peor que tener un mala alma, incluso de hacerse una mal alma. Es tener un alma totalmente hecha. Hay una cosa pero que tener un alma, incluso perversa. Es tener un alma acostumbrada”
En sus largas entrevistas con Bergson, Jacques Chevalier, amigo, confidente y en alguna medida heredero espiritual de Bergson, ha a menudo evocado con el los escritores que les eran contemporáneos,  a veces anecdóticamente como Paul Claudel, o por ejemplo  Henry Bordeaux ( que el aprecia) y algunos otros. Él es más preciso en lo que concierne a Paul Bourget; cuando Jacques Chevalier le pregunta si ha leído a este autor y si ejerce una influencia sobre él , Bergson responde que no: “ además yo no veo como el habría sufrido mi influencia: su espiritualismo estaba fundado en la tradición,  y no, como el mío, en la vida interior”. Él es por el contrario más positivo con respecto a  Vida de Beethoven, de Romain Rolland, donde encuentra la colaboración  de la construcción y de la inspiración. Es igualmente entusiasta con la mirada de la novela de Joseph Malégue,   Agustín o el maestro está aquí, que Chevalier ve sobre la mesa de Bergson “relleno de marcas y de hojas intercaladas” y  de cuya filosofía piensa que “es un libro notablemente remarcable.”
Fernand Vial a escrito en la revista americana Thought : “ de una manera general, se puede decir que , en razón de su estilo, de su interés por los problemas psicológicos y de su llamada permanente a la experiencia común, Bergson ha llenado la fosa existente entre la filosofía y al literatura. Un estudio de la literatura contemporánea muestra fácilmente  que las nociones de tiempo, de duración, de espacio, de conciencia y de personalidad han penetrado la novela, la poesía y el teatro. Sería absurdo entender que todo autor que trate de tales asuntos a meditado El ensayo sobre los datos inmediatos de la conciencia o Materia y memoria. Pero el begsonismo ha creado solamente una atmosfera intelectual de la que la creación literaria no puede abstraerse.

Discípulos y críticos del bergsonismo

La filosofía de Bergson tuvo un efecto de moda en Francia de 1900 a 1914. El especialista Jean Louis Vieillard –Baron escribe que “muchos profesores de filosofía en los liceos franceses se han puesto a enseñar el bergsonismo.”
Bergson tuvo también discípulos entusiastas como Charles Péguy ( que admira en Bergson la voluntad de deshacerse de los hábitos y pensamientos hechos, y que elogia por haber puesto en valor el espíritu contra la pujanza del dinero”; Georges Sorel, el joven Sartre ( que se conecta con la nueva filosofía para pensar en la movilidad del arte del cine”. Bergson ha marcado profundamente a los pensadores católicos de su tiempo como Etienne Gilson o Jacques Chevalier, incluso después de la inclusión en el Índice en 1914 de sus tres primeros libros principales. Gilson escribe en su obra póstuma El ateísmo difícil, aparecido en 1979: He visto y oído a este hombre; si él no fue una suerte de genio filosófico no sé qué significan esas palabras.”
Pero el bersognismo ha sido también objeto de críticas importantes. Julien Benda y George Politzer se oponen a su filosofía espiritual, y la califican de irracionalista. Jacques Maritain, filósofo tomista, rinde homenaje a Bergson por haber devuelto sus derechos a la metafísica y a la mística pero le coloca también dentro del irracionalismo, porque según el Bergson en “Las dos fuentes…“pone el acento en la emoción más que en la razón como fuente de la moral.  Su obra de 1913, La filosofía bergsoniana, había ya hecho la crítica del bergsonismo el año anterior a su inclusión en el Índice.
El fenomenólogo Maurice Merleau Ponty, que ha dado un curso sobre La unión del alma y el cuerpo en Melabranche, Biran, Bergson en la Escuela Normal Superior , rastrea el trayecto de Bergson enfrente de sus discípulos y enfrente de sus detractores en una conferencia de 1959, “Bergson haciéndose”. Merleau- Ponty afirma que Bergson es casi un filósofo maldito durante años ( antes de su inclusión en el Índice) o Charles Péguy y Georges Sorel  se hacen sus discípulos, incluso si el conoce un periodo de gloria en el Colegio de Francia y que será pronto académico. Bergson deviene en seguida un autor canónico, reconocido incluso por los teólogos católicos que le habían condenado como Antonin-Gilbert Sertillanges. Merleau- Ponty escribe:
“la verdad es que hay dos bergsonismos, el de la audacia, cuando la filosofía de Bergson  se peleaba, y, dice Peguy, se peleaba bien,- y la de después de la victoria, de antemano persuadido de  que Bergson ha tardado en encontrar, ya surtido de conceptos, cuando Bergson ha hecho el mismo  los suyos”

Bergson a igualmente influencia igualmente a Emmanuel Levinas, otro filosofo existencial junto con Sartre y Merleau- Ponty, decantado por la filosofía judía. En un dialogo con P. Nemo, Levinas sitúa el “Ensayo sobre los datos inmediatos de la conciencia de Bergson entre los cinco libros más bellos de la filosofía”

A partir de los años 60  Gilles Deleuze reactualiza la filosofía bergsoniana. Es el autor de una monografía sobre El bergsonismo, y  se sirve de la teoría bergsoniana de la imagen en Materia y Memoria para reflexionar sobre el  cine, en sus cursos y en sus dos obras Cinema1  y Cinema2.


En la filosofía analítica

Algunos representantes de la filosofía analítica, contemporáneos de Bergson, han criticado fuertemente su método y su filosofía. Es el caso de Bertrand Russell y Nelson Goodman. Russell, en los Ensayos escépticos, pronuncia el juicio siguiente  a propósito del libro de Bergson La evolución creadora: no hay nada en ese libro, desde el comienzo hasta el final, un solo razonamiento, en consecuencia un mal razonamiento; solo contiene una pintura poética que atrae a la imaginación.

Escribe también en La filosofía de Bergson, “su imaginativa pintura del mundo, mirado como un esfuerzo poético, en general no es capaz de prueba ni refutación.

Nelson Goodman, filósofo influenciado por el círculo de Viena, reprocha a Bergson su misticismo y su uso de la noción de intuición- Para Goodman , la intuición es una noción falsa, no se puede sacar del registro conceptual y del lenguaje. Los especialistas de Goodman resumen brevemente la oposición: contra Bergson, Goodman insiste (…) sobre el valor de los métodos formales y semiformales en filosofía. Para Goodman, el concepto no revela la realidad; ya que no tienen ningún sentido hablar de realidad, en tanto que tal, más allá del concepto y del lenguaje.

Sin embargo el filósofo vienes Karl Popper le toma prestado la distinción entre sociedad cerrada y sociedad abierta en su libro La sociedad abierta y sus enemigos. Haciendo una interpretación no mística.
Cabe señalar también que Bergson se sentía próximo a la metafísica de Alfred North Whitehead, al que ha conocido gracias al ensayo de Jean Wahl, Hacia lo concreto (1932). Bergson evoca un parentesco entre las ideas de Whitehead y las suyas, en una nota de El pensamiento y lo moviente. Whitehead, por su parte, había rendido homenaje a Bergson en El concepto de Naturaleza (1920) y Proceso y realidad (1929), pero el especialista Didier Debaise nota una bifurcación entre los dos filósofos más que una continuidad.








martes, 13 de septiembre de 2016

EL MOMENTO GUSTAVO BUENO





















EL MOMENTO GUSTAVO BUENO

Fermín Huerta Martín

Ante la muerte del filósofo español materialista Gustavo Bueno hago un recorrido de mi relación con su obra.

El pasado 7 de agosto de 2016 moría Gustavo Bueno a punto de cumplir 92 años.
Junto con Mario Bunge, Bueno era para mí un padre intelectual, digo padre por considerarlo un peldaño por encima de maestro. Hay un dato objetivo que revela mi interés por su obra: he leído 43 libros suyos y escrito 12 artículos sobre ellos. Con la intención de no perder esa objetividad he repasado mi Diario filosófico (que escribo desde 1982 y recoge todos los libros que leo).
La primera fecha en la que menciono a Bueno es del 17 de febrero de 1990 donde comento:
“Fruto de dos apariciones recientes en televisión en Tribunal popular y La clave, compro un libro de Gustavo Bueno Etnología y utopía”
La decisión de Bueno de aparecer en televisión cuando era requerido me parece un acierto total, más aun en la época anterior a Internet. Era una manera eficaz de darse a conocer, de divulgarse. A mí me sirvió para conocerlo y decidir comprar un libro suyo, en concreto la 2ª edición de Etnología y utopía (posteriormente compre la primera edición también). Las tres páginas de apuntes que tome de la lectura reflejan lo poco que entendí del libro, sin embargo os copio dos ejemplos de las perlas que soltaba Bueno en ese libro y que fueron las responsables de querer leer más obras suyas:
“Lo que muchos etnólogos llegan a considerar como la peculiar sabiduría de su "perspectiva etnológica" —una sabiduría reductora, que oponen a la de los demás científicos y a la de los filósofos— es, sin embargo, una sabiduría transcendental (no científico-categorial) y, por ello, puede ser ofrecida como alternativa al "etnocentrismo" filosófico. Pero, desde supuestos materialistas, semejante sabiduría es, más que transcendental, el límite de toda transcendentalidad: es la sabiduría teológica (gnosticismo) o la sabiduría escéptica (el nihilismo) bajo la forma aséptica y "científica" de un neutralismo nivelador. Tanto la una como la otra son sabidurías de cuño filosófico "helénico", aunque en su posición límite, aquélla en la que la propia sabiduría se destruye. El gnosticismo es el límite metafísico de la sabiduría filosófica. El escepticismo es su límite negativo, crítico. Ambas destruyen la Filosofía a partir de ella misma. La primera, porque cree "saberlo todo"; la segunda, porque dice, de acuerdo con su "algoritmo", no saber nada. Pero la Filosofía —en cuyo seno se configuró precisamente el "argumento etnológico": basta recordar a Jenófanes, que sabía que los etíopes representarían a sus dioses en negro— se recupera con la negación de aquellos límites, con lo que Marx llamaba la "crítica de la crítica crítica", porque, efectivamente, aunque hay muchas cosas en el mundo que no caben en mi filosofía, también es verdad que si todo principiante es un escéptico, todo escéptico es un principiante.” Pág. 35.
“La "Fe" contiene entre sus dogmas suficientes dispositivos para hacerse compatible con cualquier género de resultados científicos, que se dan "en otro plano". Pág. 139.
El 21 de abril de 1990 compro Cuestiones cuodlibetales sobre Dios y la religión, anoto en mi Diario “comienzo a leer congelando por ahora el de Bunge (Mente y sociedad)” prueba del interés que suscitó en mí. Anoto el día 20 de junio: “El libro que he leído es denso y complejo en su casi totalidad”  Al mismo tiempo encargo El animal divino y Ensayos materialistas.
El día 23 de junio escribo: “Finalmente he conseguido por ahora Ensayos materialistas de Bueno por lo que paso a leerlo y se puede decir que continua mi línea Bueno. Parece que por fin estoy frente a un genuino libro de filosofía de él.”
El 7 de julio escribo: “Termino de leer Ensayos materialistas, tengo que decir muy a mi pesar que este libro no a cubierto mis expectativas, que me ha defraudado, libro extenso, denso y complejo. Académico, lleno de fórmulas lógicas, de frases no traducidas de otros idiomas, de constantes referencias a los clásicos, junta una idea de innecesaria complejidad que no he sabido desvelar y que me ha hecho quedarme con las ganas al leerlo. Con la sensación de no haber “captado su esencia”, libro al fin “académico” y como tal, por encima de mis posibilidades. Pero quizás por alguna de sus partes más o menos comprendidas, referencia obligada de futuras consultas o relecturas.”
En septiembre de 1990 me suscribía a la revista El Basilisco, editada por la órbita de Bueno.
6 de octubre: “Definitivamente El animal divino está agotado, termina así la odisea de tres meses de búsqueda”
2 de marzo de 1991: “Termino de leer Symploké de Bueno, Hidalgo e Iglesias, un libro que es una exposición de la filosofía de Bueno, comprimida en temas y capítulos y que será referencia obligada en el futuro para consultar. El libro a pesar de estar destinado a 3º de BUP es lo habitualmente complicado que suelen ser los libros de Bueno con una terminología técnica filosófica, simbología lógica, citas en latín y griego, etc. A pesar de todo es una herramienta imprescindible para seguir avanzando en mi camino filosófico y uno de los mejores libros que he leído nunca.”
28 de mayo: “Termino de leer Sobre Asturias, una recopilación de artículos aparecidos en prensa la mayoría. Es un libro inteligible casi al 100% pero además muy interesante de la faceta “social” de un filósofo de la talla de Bueno, preocupado de lo que le rodea y dando su opinión. En los textos va soltando pequeñas dosis de su materialismo filosófico y a veces resulta cómico, cuando no sorprendente, ciertas referencias ultratécnicas (de filosofía o ciencia) en contextos mundanos.”
8 de junio: “inicio la bibliografía de Bueno”.
Deje de trabajar en ella en 2004.
http://ferminhuerta.blogspot.com.es/2010/07/bibliografia-de-gustavo-bueno.html
16 de junio: “Termino de leer Materia, un libro interesante que me ha permitido acceder a una primera comprensión de la teoría de Bueno de los géneros de materialidad expuestos en Ensayos materialistas, de una forma más completa y global. Lo negativo del libro son sus referencias escritas en griego o latín y su bibliografía en alemán. Este es uno de los aspectos más negativos de la filosofía académica que Bueno defiende, puesto que hace que quien no sea universitario (como yo) no puede acceder completamente a su obra por sus referencias a los idiomas antes citados. Y es que una cosa es renegar de la opinión mundana y otra aceptar solo de enseñanza universitaria para arriba, existiendo (creo yo) un campo intermedio de gente que nunca hemos estudiado ni griego ni latín (por estudiar formación profesional o similares) y que sin embargo tenemos inquietudes filosóficas que se ven mermadas por las continuas referencias a estos idiomas no traducidas. Esta es una visión incompleta de la realidad filosófica del país.”
15 de mayo de 1993: “Termino de leer el libro de Walter Filosofía y ciencia en la URSS. Interesantísimo libro que un poco por casualidad me ha permitido empezar a aclararme las fuentes originarias y directas del materialismo filosófico de Bueno, incluso esa expresión seguida de marxista aparece en el libro. Aquí he encontrado en trozos seleccionados de la obras de Marx, Engels, Lenin y Stalin conceptos que había encontrado en Bueno como naturaleza infinita, materia inagotable, etc. Aunque tras profundizar un poco en el conocimiento del materialismo dialéctico tengo que reafirmar la impresión que me produjo en una vez anterior y más superficialmente conocida de ser una filosofía con toques absurdos e irracionales, puede decirse que es el pilar sobre el que se edifica más tarde la obra de Bueno, la cual modifica la parte dialéctica y refina (gracias a las ciencias) la parte material (como su ambigua postura sobre las relaciones ideas/cerebros) del materialismo dialéctico mejorándolo notablemente.
Ahora leeré los artículos de Bueno en El Basilisco 1 al 6 y así espero aclarar más conceptos sobre su obra y volver a atacar por tercera vez su libro capital Ensayos materialistas.”
 28 de junio: “En la actualidad estoy enfrascado en la relectura de Ensayos materialistas, creo que poco a poco voy arañando la superficie de este monolito inmenso que es la filosofía de Bueno.”
8 de julio: “Ayer termine de leer por tercera vez Ensayos materialistas, libro clave en la producción de Bueno. En esta lectura creo rondar ya el 90% de comprensión de texto. He encontrado además las ideas-gérmenes de lo que después será posturas más desarrolladas. También he dado un paso grande de acercamiento a las posiciones “dialécticas” sobre todo a causa de cambiar mi errónea información sobre esta postura y que encontraría una total comprensión y consentimiento en la oposición metafísico/dialectico que Bueno siguiendo a los clásicos también suscribe. Pero a pesar de ello creo estar todavía más cerca del pensamiento de Bunge, a pesar de una grave carencia, no disponer de su obra capital el Treatise, y es que sus 13 libros que tengo y he leído con ser importantes no pueden compararse con este de Bueno a una exposición ontológica profunda.
Paso a comentar mis puntos de acuerdo o desacuerdo con sus ideas en la medida en que creo comprenderlas:
1-La concepción materialista avanza criticando las concepciones metafísicas y no sobre los resultados de las ciencias naturales que pueden ser compatibles con sistemas idealistas, espiritualistas, etc.
Esto, con ser legítimo, parece dejar al materialismo a merced de la existencia de las concepciones metafísicas, y parece como si de no existir estas no existiera aquella. Repito con ser legítimo, y yo he usado símiles parecidos en algún artículo, creo que la mejor concepción materialista debe partir de los resultados de las ciencias naturales, que nunca encontraran  (si no existen) entes inmateriales que refuten el materialismo. Aunque estoy de acuerdo en que catalogar a la ciencia de materialista es una postura filosófica.
2-Estaria de acuerdo con que fuera de la materia no hay nada. En que la forma es la materia que se relaciona con otra materia de un cierto modo, que el movimiento es la relación entre partes de materia. En que toda filosofía verdadera ha de ser entendida como materialista.
3-Vuelvo a dudar cuando dice que el dogmatismo y el escepticismo son negación del saber, y cuando pone los límites del pensamiento en el mundo y la nada. Porque de ser consecuente con su postura filosófica debe reconocer que el destino de la conciencia es la nada, aunque no lo sea de la materia (¿).
4-Cuando habla de la materia y dice que es plural, estoy de acuerdo, cuando dice que es indeterminada, en el sentido de que aun quede por descubrir (o determinar) formas de materia (materia oscura) estoy de acuerdo. Pero cuando dice que es infinita ya no puedo estar de acuerdo y no porque piense que es finita, sino porque pienso que es un postulado incomprobable, por lo menos de momento en cualquiera de los dos sentidos. Lo mismo que cuando dice que la realidad es inagotable, no sé si expresa una certeza (a la que no sé cómo ha llegado) o un deseo.
5-Solo en un sentido que no implique contradicciones puedo aceptar la pluralidad de verdades contrapuestas entre si algunas de ellas.
6-Lo de implantación gnóstica/política de la filosofía, tal vez habría que buscar una tercera vía que fuese intermedia de las dos o por lo menos que suavizase el concepto de “salvación” en la implantación gnóstica, para poder identificarme al menos yo.
7-Lo de que el mundo se produce en el acto de conocer, si es una metáfora si, sino no.
8-La verdad como identidad sintética tengo que profundizar más pero no es muy diferente del sentido tradicional de adecuación signos/objetos.
9-Y por fin su distinción naturaleza/cultura estaría de acuerdo.
Para terminar quisiera referirme al cambio de mentalidad que tengo que experimentar para comprender toda la filosofía de Bueno y por supuesto para aceptarla. Un cambio que incluya cosas que quizás por no tener desconozco, y que sería un esfuerzo más en mi carrera filosófica en solitario hacia no sé dónde.”
16 de octubre de 1993: “Comienzo a leer el tomo 2 de la Teoría del cierre categorial. Saltándome un poco a la torera el orden ya empezado, pero es que creo que es tan interesante que no puedo esperar más. Ante mi tengo la doble tarea de buscar respuestas a las críticas de Bueno y varios autores en Actas del 2º Congreso de Teoría y Metodología de las ciencias, sobre Bunge.”
8 de enero de 1994: “Termino de leer el segundo tomo de la Teoría del cierre categorial. Libro importante de Bueno en que toca temas como la critica a Bunge, las categorías o las totalidades. Espero continuar leyendo el tomo 3 y a la espera de continuar con los siguientes, en especial el 5 que promete un diccionario de palabras que espero amplíe el de Symploké.”
23 de marzo: “Termino de leer el tomo 3 de TCC y aunque tengo ya el 4 y el 5 (este último con un  interesante glosario) voy a parar de leer esto de momento y leeré el prólogo al libro de A. Fdez. Los dioses olvidados, de Bueno, y el Protágoras de Platón comentado por Bueno.
La TCC de  Bueno es una obra extensa y compleja pero de la que voy extrayendo importante información y observando la complejización progresiva de sus ideas y nuevas palabras para sus investigaciones. Es una obra a releer por lo menos en sus textos más comprometidos filosóficamente. Parece que tiene otros libros listos para editar, no para el hombre a sus años, espero que pueda culminar con éxito sus proyectos editoriales.”
25 de marzo: “Por fin puede decirse que existe un texto de Bueno que expone en una cierta síntesis su filosofía, es el prólogo al libro de Tresguerres Los dioses olvidados. Bello articulo y muy importante, referencial.”
18 de abril: “Tengo varios planes para la obra de Bueno, desde un repaso serio de todos mis apuntes de el para hacer gráficos que me ayuden a comprender sus teorías hasta un diccionario con sus principales vocablos “especiales” o quizás fotocopiar sus libros con este tema y recortar y fabricarme uno.”
14 de mayo de 1994: “Realizo un cuadro-resumen de la TCC, es como una síntesis de algunas de las lecturas de Bueno tras 4 años de estar con él. Ahora solo me cabe esperar más libros de Bueno y continuar leyéndolos.”
27 de agosto: “Sin duda alguna de las lecturas hechas este verano, lo más interesante ha sido (paradójicamente) una relectura, la de la conferencia de Bueno en el 1º Congreso de Teoría y Metodología de las ciencias sobre el cierre categorial aplicado a las ciencias físico-químicas. Esta bella exposición  de la TCC del año 82 que algo pesadamente leí casi diez años después, en el 91, pero que no entendí excesivamente. Resulta que 3 años después mis esfuerzos se han visto recompensados y puedo decir que comprendo aquella exposición y (que cada vez mas) comparto sus puntos de vista, y que el punto de vista Bueno empieza casi a empatar con el punto de vista Bunge, lamentablemente de este último autor no leo lo que debería leer y lo peor es que no releo lo que debería releer. Mientras que de Bueno por ser un producto español estoy más al día de su obra. Lo cierto es que no hay demasiado por lo que alegrarme, pues la publicación en 15 Vol., de su TCC hace que aquella exposición  del 82 quede desbordada y que por lo tanto se tenga que trabajar en el nuevo y ultimo material ahora que el viejo material estaba siendo digerido. Así, ahora que podría suscribir su distinción entre emergencia y anamorfosis, esta ha sido re expuesta y complicada de tal manera que necesito nuevos esfuerzos para comprenderla y juzgar después mi adhesión o no, teniendo en cuenta su arriesgada maniobra de situar cosas fuera de la esfera positiva de las ciencias a la hora de explicar la anamorfosis. Seguiremos luchando con la obra de Bueno.”
19 de noviembre: “Comienzo a trabajar en un artículo con críticas a la filosofía de Bueno.”
31 de diciembre de 1994: “Trabajo en mi artículo ¿Es necesaria la Materia ontológico-general? Se frena mi pasión desbordada por Bueno y tiendo de nuevo a Bunge.”
7 de marzo de 1995: “Me debato tortuosamente en estos días sobre una difícil cuestión filosófica para poder terminar mi artículo  ¿Es necesaria la MOG? Es relativa al M3 bueniano ¿existían los objetos  de M3 antes de surgir el hombre? Vueltas y vueltas.”
10 de marzo: “Estoy realmente atascado con esa parte de mi artículo  sobre la MOG. La cuestión es la siguiente ¿Qué conceptos de los utilizados por Bueno en su M3 son susceptibles de existir antes de la aparición del hombre? Todo comenzó con el concepto “orbita”, si podemos afirmar que la Tierra existía antes de la aparición del hombre, es innegable que debemos reconocer que también existía su órbita, trabajo ahora (por cierto dedicando más tiempo  a este problema de lo que puedo recordar en anteriores artículos) en delimitar que conceptos de M3 son inherentes al hombre y cuáles no. Tengo muchas dudas con conceptos como clases, números, etc. Porque es también evidente que lo mismo que la Tierra y su órbita existían, había 9 planetas (o los que hubiera) y que existía la clase de planetas del sistema solar ¿o no? La ayuda del referente fisicalista y la concreción individual de cada concepto que eran los apoyos con los que partía no me acaban de salvar del atolladero en el que estoy metido.”
29 de abril de 1995: “El pasado jueves día 27 ocurrió un acontecimiento importante, según las encuestas más de 3 millones de personas de este país vimos a Bueno por TV. Se trataba del primer programa de Un paseo por el tiempo presentado por Julio Otero. De alguna manera el acontecimiento tiene su importancia por dar a conocer al gran público un pensador como Bueno. De hecho 5 de los 7 periódicos que he comprado hoy lo reseñan, en su mayor parte con halagos para Bueno y alguna crítica a la Otero.”
9 de septiembre: “Doy por finalizado mi artículo ¿Es necesaria la MOG? Sin duda mi mejor artículo de cuantos he escrito, el más trabajado y simbólicamente el más importante por lo que de critica a mi admirado Bueno tiene.”
El artículo permanece inédito. Me he planteado varias veces publicarlo en mi blog sin conseguirlo.
28 de octubre: “Comienzo a leer el libro La filosofía de Gustavo Bueno, por lo ojeado, un libro importante porque por fin encuentro criticas de su obra”
27 de marzo de 1996: “Termino de leer ¿Qué es la filosofía? Pagaría dinero por haber estado presente en esa conferencia.”
2 de abril: “El día que tenga en mis manos El animal divino, podre gritar y cantar ¡Aleluya! De los tres libros pedidos a Pentalfa solo me mandan La ontología materialista de GB de F. Giménez. Los otros dos de Bueno El animal divino y El sentido de la vida, aún no han sido publicados. ¿Existe en el Universo una editorial más bromista que Pentalfa?”
18 de abril. “Termino de leer La ontología materialista de G. B., esta lectura es un punto de ruptura en mi trayectoria de lecturas de Bueno, iniciada hace ya 6 años. Nunca he sido un buenista convencido, ha habido momentos en los que me he sentido muy próximo a la parte de su filosofía que he comprendido. La lectura de este libro de un profesor de filosofía de mi edad resulta un compendio de las tesis ontológicas de Bueno y como tal las he podido leer todas juntas en 10 días. Esto quizás ha sido el detonante de tener juntas todas las ideas con las que no estoy de acuerdo. La obsesión por la infinitud de la Materia podría aceptarla, pero sencillamente es incomprobable. Más grave es el tema que me hizo escribir mi artículo sobre la MOG, sencillamente no puedo aceptar ninguna autonomía de M2 y M3 y una relación directa con la MOG de estos géneros. Su excurso sobre las esferas y la conciencia o la pluralidad de verdades no las puedo aceptar, aun así es evidente que con otras muchas cosas estoy de acuerdo y podría usarlas en una versión diferente de materialismo. Creo que Bueno en algún momento de su vida se rindió en la lucha de explicar materialmente M2 y M3 y entonces creo la MOG para solucionar el problema. Es divertido que Vidal Peña no se crea a Bueno al respecto de algunas consideraciones de M2. Aun así está claro que  aún estoy interesado en seguir leyendo sus libros, aunque de una forma más distanciada que antes, sabiendo que gran parte de sus ideas son aprovechables. Ahora más que nunca siento tristeza de no poder leer los libros fundamentales de Bunge.”
1 de julio de 1996: “Ayer de madrugada termine de leer un libro importante El animal divino segunda edición. Quizás la deuda de lectura más grande que tenía con Bueno ya se ha saldado, un libro imponente, casi me ha convertido para su tesis “el hombre hizo a Dios a imagen y semejanza de los animales” por lo menos ahora lo conozco y la puedo comparar plenamente con la opinión de Puente Ojea y el “animismo”. La verdad es que no me había planteado muy seriamente el tema del origen de la religión, mi critica había sido dirigida siempre contra la religión actual o ya establecida, y esta toma de contacto con la teoría de Bueno me ha hecho reflexionar sobre cosas difíciles de probar (por no decir imposibles) en las que entran muchos factores, como ¿cuándo podemos llamar hombre a un antepasado? ¿Cuándo desarrollaron la noción del “yo”?, etc. Y en fin la considero plenamente valida, coherente, bien construida y desarrollada y de gran poder explicativo y a tener en cuenta a partir de ahora en mis reflexiones sobre el tema, un gran libro por el que ha merecido la pena esperar 6 años para leer.”
8 de febrero de 1997: “Hoy he terminado de leer un libro gigante de un maestro El sentido de la vida de Gustavo Bueno. Con este libro sobre un tema inusual en el que Bueno se consagra como lo que es, un gran filósofo. Siempre se aprende algo en sus densas páginas, siempre te sorprende, siempre te hace pensar. Un libro para releer y reflexionar.”
1 de marzo de 1999: “El pasado viernes estuve otra vez navegando por Internet en un café. Imprimí 120 páginas de Bueno, entre ellas la bibliografía de la página de su fundación, resulta que me faltaban muchas referencias pero a ellos de las mías también, así que estoy inmerso en la redacción de un carta para ponerles a corriente de las carencias que tienen entre otras cosas, como pedirle un autógrafo.”
21 de abril: “La alegría del año, el hijo de Bueno me escribe y me manda un autógrafo de su padre junto con diverso material de la fundación y dos opúsculos de Bueno.”
27 de julio: “Hoy por fin tengo en mis manos las fotocopias que pedí a la Biblioteca Nacional. La sensación de tener en mis manos El papel de la filosofía en el conjunto del saber después del tiempo que he pasado buscándolo ha sido indescriptible. Se me abren las puertas para conseguir todos los libros editados en castellano que siempre he querido. Hoy mismo he completado Materialismo y ciencia de Bunge. ¿Sera verdad que con Internet todo es posible?”
13 de agosto: “Leo El papel de la filosofía en el conjunto del saber, un libro impresionante, básico y como casi todos sus libros releible.”
28 de agosto: “ He leído diversos artículos de Bueno como  Los límites de la evolución en el ámbito de la Scala Naturae, por fin completo, junto con otros del volumen colectivo Evolucionismo y Racionalismo. Asturias 6 modelos para pensar su identidad. Sobre la idea de dialéctica y sus figuras. Todos estos artículos junto con la lectura de El papel… me han permitido profundizar un poco más en la obra de Bueno y reafirmarme en que hay un aspecto de su obra con la que no estoy de acuerdo. Aquella en la que pretende que los géneros de materialidad provienen cada uno de ellos de la MOG directamente y no cada uno de otro “anterior y más primitivo” o como argumenta en Los límites de la evolución… que los componentes del cuerpo son una imagen del fenómeno antropomórfico en vez de al revés. Sin embargo su filosofía sigue ejerciendo una profunda atracción hacia mí y prueba de ello es que mi siguiente pedido a la Biblioteca Nacional será integro para obras suyas.”
15 de abril de 2000: “Termino de leer España frente a Europa de G. B., un libro muy interesante. Espero que Bueno viva lo suficiente como para poder terminar su TCC.”
14 de agosto: “Termino de leer La metafísica presocrática, un libro excepcional de Bueno.”
17 de marzo de 2001: “Termino de leer Televisión: apariencia y verdad”. Un libro genial de GB donde hace una disección asombrosa de los términos del título. Para volver a releerlo.”
2 de julio: “He comenzado a esbozar el artículo en el que comparo la causalidad de Bueno y Bunge, y quizás lo amplíe a otros temas. He sufrido un pequeño cataclismo en mi admiración por Bueno, a raíz precisamente de documentarme para el artículo de la causalidad y en base a dos palabras claves: apagógico y symploké, la mezcla de estas dos cosas me ha hecho ver el MF de Bueno como una construcción en el aire. El termino apagógico lo usa Bueno en momentos clave para tomar partido por alguna opción cuando directamente no puede probarse esa opción ni ninguna de las opciones. Por los efectos “negativos” de las demás opciones o por ser la menos mala, esto le lleva a aceptar el principio de symploké  de Platón y a aplicarlo a múltiples situaciones por principio, como en el mencionado problema de la causalidad, cuando el resultado es absurdo como pretendo demostrar en mi artículo. También he redescubierto la enorme importancia de su teoría holótica en la que tengo que profundizar.”
http://ferminhuerta.blogspot.com.es/2011/12/criticas-de-gustavo-bueno-la-causalidad.html
18 de marzo de 2002: “Termino de leer El mito del alma de Puente Ojea, donde fundamenta una visión actual del materialismo  clásico reduccionista y se atreve a criticar a Bueno.”
3 de abril: “Nunca he aceptado plenamente el núcleo de la ontología de Bueno, y el libro de Puente Ojea me lo ha puesto de manifiesto.”
8 de diciembre: “Termino de leer El materialismo de Spinoza de Vidal Peña. De alguna manera la lectura de este libro era algo así como la última oportunidad que le daba al MF de convencerme de sus posiciones frente a mi postura monista-reduccionista defendida este mismo mes por Puente Ojea en El Catoblepas, en un artículo que es algo así como un resumen de mi artículo ¿es necesaria la MOG? Está claro que existe otra vía materialista diferente de la de Bueno, y que para mí capitanea Bunge, como lo demuestra la polémica Bueno/Puente. Lo triste es que no tenga acceso al Teatrise de Bunge en castellano para conocer tan a fondo la ontología de Bunge como la de Bueno.”
12 de septiembre de 2005: “Termino de escribir y mando a El Catoblepas el articulo Apuntes mundanos sobre la bibliografía cronológica de Gustavo Bueno.”
http://ferminhuerta.blogspot.com.es/2010/03/apuntes-mundanos-sobre-la-bibliografia.html
23 de septiembre de 2008: “Filosóficamente me he distanciado de Bueno y acercado a Bunge, llevo un año sin leer nada de Bueno. Espero ansioso que se vaya editando el Tratado de filosofía de Bunge para conocer los detalles de su ontología, sobre todo el volumen 3.”
02 de febrero de 2009: “Ayer publicaron en El Catoblepas mi artículo Gustavo Bueno y los crucifijos. Parido después de un mes de gestación, locura, inspiración y documentación.”
http://ferminhuerta.blogspot.com.es/2010/04/gustavo-bueno-y-los-crucifijos.html
15 de abril: “Mi artículo “G.B. y los crucifijos” fue contestado por dos personas en El Catoblepas, yo les respondo en mi artículo “La cruz del materialismo filosófico” que envié el otro día  y fue rechazado por aspectos “formales”, lo he corregido y vuelto a enviar. Estoy a la espera.
01 de mayo: “Finalmente mi artículo no se ha publicado, pero tampoco me han escrito para decirme si lo han rechazado o si lo publicaran en otro mes. Estoy a la espera.”
Como ampliación de esta información os copio esto publicado como comentario en mi blog:
“En febrero de 2009 publiqué en El Catoblepas y en Razón Atea el artículo Gustavo Bueno y los crucifijos, al mes siguiente me contestaron en El Catoblepas Joaquín Robles López y Marcelino Javier Suárez Ardura, el 31 de marzo envié a María Santillana, coordinadora de la revista, el artículo La cruz del materialismo filosófico, mi replica a esos dos artículos. El 7 de abril recibo un e-mail de María diciéndome “Si prefieres mantener la polémica en la revista, te sugerimos que modifiques el estilo y cuides un poco más los detalles formales de tu respuesta, que si pueden disculparse en un texto que se supone rápido como el apropiado para un foro o un blog, desmerece el formato más cuidado que se espera de un artículo de revista.”
El 10 de abril envío de nuevo el artículo corregido.
Como no tuve respuesta mande un e-mail el 1 de junio y otro el 10 de junio preguntando por la situación del artículo pero aún no he recibido contestación.
Finalmente el 9 de julio Juan Carlos Paredes tuvo la amabilidad de publicar el artículo en su blog, Homo Viator. Esta era la versión que yo corregí para El Catoblepas y que no me publicaron, ahora os presento aquí el artículo tal como se envió por primera vez y que no fue aceptado, el artículo, de todas formas, había pasado ya por un proceso de autocensura.”
http://ferminhuerta.blogspot.com.es/2010/05/la-cruz-del-materialismo-filosofico.html
01 de diciembre de 2009: “Publico en Razón Atea mi artículo La unión de los ateos es posible y deseable.”
http://ferminhuerta.blogspot.com.es/2010/06/la-union-de-los-ateos-es-posible-y.html
14 de abril de 2010: “Termino de leer El fundamentalismo democrático y comienzo a documentarme para escribir el articulo Gustavo Bueno y el aborto.”
Este fue el último libro leído de Bueno a fecha de hoy (septiembre de 2016).
Ya no tengo más anotaciones en mi diario sobre libros de Bueno.
El 1 de octubre de 2010 publico en mi blog el artículo Gustavo Bueno y el aborto.
http://ferminhuerta.blogspot.com.es/2010/10/gustavo-bueno-y-el-aborto.html
El 16 de junio de 2011 publico Tiempo y devenir en el materialismo filosófico.
http://ferminhuerta.blogspot.com.es/2011/06/tiempo-y-devenir-en-el-materialismo.html
El 28 de julio publico Infinito yo te cito.
http://ferminhuerta.blogspot.com.es/2011/07/infinito-yo-te-cito.html
El 27 de octubre de 2012 publico Superstición y razón en Gustavo Bueno.
http://ferminhuerta.blogspot.com.es/2012/10/supersticion-y-razon-en-gustavo-bueno.html
El 28 de junio de 2013 publico La vieja polémica entre Manuel Sacristán y Gustavo Bueno.
http://ferminhuerta.blogspot.com.es/2013/06/la-vieja-polemica-entre-manuel.html
El título del presente artículo hace referencia a un hecho curioso, siempre pensé que podría conocer en persona (por proximidad geográfica) a Bueno y no a Bunge y sin embargo fue al revés, pude disfrutar de dos breves encuentros con Bunge pero nunca pude hacerlo con Bueno. Lo importante de un padre intelectual es su obra y no su presencia física, sin embargo, aunque suene a pasión adolescente por un ídolo musical, el contacto personal tiene algo de numinoso (por usar un término de Bueno) y por eso anhelamos tenerlo con quien nos fascina.
¿Cuál será el futuro del materialismo filosófico?
Ahora que su creador y guía ha dejado de ser un Ego transcendental. Está claro que entre los discípulos de Bueno hay muchos preparados para desarrollar los múltiples aspectos de su filosofía, por ejemplo Javier Pérez Jara. Los problemas vendrán cuando surjan discrepancias en los temas entre diversos discípulos pues ya no tendrán el árbitro fundador para impartir sabiduría y marcar la línea a seguir. Ya veremos lo que sucede.
A partir de la publicación de mi artículo Gustavo Bueno y los crucifijos, eche de menos por parte de otros discípulos un poco más de sentido crítico hacia el maestro, también con temas como el aborto o el matrimonio homosexual. Es posible que su acuerdo con Bueno fuera absolutamente total y que eso explicara la falta de disidencia. Pero esa actitud me parece muy poco “Buenista”, Bueno (junto con otros) no me enseñó a pensar para terminar siendo un acrítico, un conformista con la autoridad, la admiración no puede confundirse con la sumisión.
La realidad es la desaparición de un filósofo total, con cuyos libros, artículos y videos he pasado algunos de los mejores momentos de mi vida.
Afortunadamente nos queda su obra, inmensa, casi infinita, que transmite la misma energía que desprendía en sus apariciones públicas.

lunes, 28 de marzo de 2016

¿QUE ES EL EGO PARA EL ETERNALISMO?





















¿QUE ES EL EGO PARA EL ETERNALISMO?
Fermín Huerta Martín

“Sólo es posible poner de acuerdo ambos sistemas de relojes, y con ello generalizar la noción de simultaneidad, cuando c=∞; esto es, en el caso de que se disponga de una acción, empleable con el fin indicado, que se propague instantáneamente. En la Mecánica clásica no hay nada que se oponga a la existencia de estas acciones y, por ende, a que en principio sea posible aceptar la noción de un tiempo absoluto.”
Blas Cabrera. Principio de relatividad.



El eternalismo al que voy a referirme en este texto es la filosofía del tiempo que ha perfilado en diversos artículos el profesor Gustavo Esteban Romero (profesor titular de Astrofísica relativista en la Universidad de La Plata), cito y enlazo los artículos en español que sobre el tema he podido consultar suyos:
La venganza de Einstein: ondas de espacio y tiempo.
http://factorelblog.com/2016/02/15/la-venganza-de-einstein-ondas-de-espacio-y-tiempo/
Sobre la ontología del espacio-tiempo. https://www.dropbox.com/s/8r5pnp8s3fq5w18/Copia%20art%C3%ADculo%20romero.%20.pdf?dl=0
http://arxiv.org/abs/1509.08981
Presentismo y 4-dimensionalismo: una respuesta a Fermín Huerta Martín.
En el Facebook de Lectura y análisis de las obras de Mario Bunge del 17 de abril de 2015 y aquí:
http://ferminhuerta.blogspot.com.es/2015/04/tiempo-para-el-presentismo-filosofico.html
¿Qué es el presente?
http://www.iar.unlp.edu.ar/boletin/bol-jun12/Que%20es%20el%20presente.pdf
Tiempo y filosofía.
http://www.iar.unlp.edu.ar/divulgacion/art-difu-pdf/Romero-G-E-Tiempo-Filosof%C3%ADa.pdf
Elogio de Parménides. Una modesta visión de la eternidad.
http://www.iar.unlp.edu.ar/divulgacion/art-difu-24.htm
¿Es posible viajar en el tiempo?
http://www.filosofiaenlared.com/2015/02/es-posible-viajar-en-el-tiempo_18.html
Vaya por delante mi profunda admiración a Gustavo y no solo por sus textos sino también por su actitud frente a la ciencia y la filosofía.
Antes de entrar en materia quisiera resaltar la importancia de su artículo Sobre la ontología del espacio-tiempo, para el desarrollo del eternalismo y de la filosofía científica (y esto lo digo sin estar de acuerdo con algunas partes del articulo). Recomiendo su lectura absolutamente.
El tema del eternalismo está de plena actualidad debido a la supuesta detección de ondas gravitatorias en septiembre de 2015 y su comunicación en febrero de 2016. Gustavo considera que el descubrimiento prueba que el presentismo es falso, sin entrar a valorar esta apreciación (que como presentista no acepto) cabe resaltar la simbiosis entre ciencia y filosofía que la noticia representa.
En un artículo anterior ya hice un esbozo de crítica al eternalismo (Tiempo para el presentismo filosófico http://ferminhuerta.blogspot.com.es/2015/04/tiempo-para-el-presentismo-filosofico.html). En esta ocasión voy a centrarme en un aspecto más concreto, el cual considero el punto más débil de este enfoque filosófico sobre el tiempo.
Para definir mejor la postura del eternalismo de Gustavo sobre este tema copio algunas partes de su artículo ¿Qué es el presente?
“Sostengo que el ‘ahora’ y ‘aquí’ emergen de la existencia de individuos auto-conscientes en un cierto entorno. Estos individuos no perciben el tiempo, sino los cambios en las cosas. En forma similar, percibimos las relaciones espaciales entre las cosas, no el espacio. En particular, no percibimos el paso del tiempo, sólo los cambios de nuestro cerebro. No hay presente per se, como tampoco olor, dolor, alegría, belleza, ruido, ni ninguna cualidad secundaria sin individuos sensibles.
Lo que llamamos “el presente” no está en el mundo; emerge de nuestra interacción con las cosas.”
“Hay ciertas experiencias que agrupamos como presentes, y solemos pensar que este agrupamiento de eventos viene dado por el mundo, no por nosotros. Esto es, sin embargo, una ilusión. Sostengo que el uso de tiempos verbales no es necesario, y de hecho no aparece, en las ciencias naturales. Esta idea ha sido expresada claramente por Poeppel (1978) sobre la base de sus investigaciones neurológicas:
[…] nuestro cerebro tiene un mecanismo integrador que compone secuencias de eventos en el contenido de la conciencia, haciéndolos parecer para nosotros como el presente. La integración, que se extiende en forma objetiva sobre el tiempo, es luego la base sobre la cual experimentamos una cosa como presente.
[…] El ahora, el presente subjetivo, no es algo en forma independiente, sino un atributo de la conciencia. Cada objeto de la conciencia es siempre necesariamente ahora, de allí la sensación del “ahora”.”
“Los eventos físicos están ordenados por la relación ‘antes que’, o ‘después que’, y ‘simultaneo con’. En  la representación de las leyes de la física no hay ‘ahora’ o ‘presente’. Lo que llamamos ‘presente’ no es ni una propiedad intrínseca de los eventos ni un instante de tiempo, como tampoco una cosa en movimiento. El ‘presente’ es una relación entre un cierto número de eventos y un individuo auto-consciente.” ”El devenir no es una propiedad de los eventos físicos, sino de la conciencia de dichos eventos. Llamamos ‘devenir’ a la serie de estados de conciencia asociados a un cierto curso de eventos. Los eventos no pasan, sólo son. Hermann Weyl (1949) lo sintetizó en estas palabras:
El mundo objetivo simplemente es, no transcurre. Sólo mi conciencia, subiendo por la línea de mi vida, hace que una sección de este mundo torne a la vida como una imagen fugaz en el espacio que cambia continuamente en el tiempo.”
Si hiciéramos caso de las citas de Poeppel seleccionadas por Gustavo reduciríamos el problema del movimiento del mundo al problema del movimiento del cerebro. Aun dando por buena su frase “no percibimos el paso del tiempo, sólo los cambios de nuestro cerebro” y aun cuando aceptásemos que los eventos son y no transcurren, no podríamos eliminar el transcurrir del cerebro.
Me parece innegable la similitud de este planteamiento con un fragmento de la Crítica de la razón pura (Primera parte §7) de Kant:
“Explicación. Contra esta teoría, que concede al tiempo una realidad empírica, pero que combate su realidad absoluta y trascendental, se me ha hecho por hombres entendidos una objeción que me parece ha de ocurrir también a aquellos lectores que están poco habituados a estos asuntos. Se me objeta diciendo: las mudanzas son reales (lo cual prueba el cambio de nuestras propias representaciones, aunque se quisieran negar todos los fenómenos exteriores, así como sus cambios). Ahora bien: los cambios sólo son posibles en eI tiempo; luego el tiempo, por consecuencia, es algo real, la respuesta no es difícil: concedo todo el argumento, el tiempo es indudablemente algo real, a saber: la forma real de la intuición interna. Tiene, pues, una realidad subjetiva en relación a la experiencia interna: es decir, yo tengo realmente la representación del tiempo, y de mis propias determinaciones en él. Por consiguiente, el tiempo no es real como objeto, sino sólo como el modo que tengo de representarme a mí mismo como objeto. Si pudiera contemplarme o ser contemplado por otro ser, sin esta condición de la sensibilidad, las mismas determinaciones que hoy nos representamos como mudanzas, darían un conocimiento en el cual la representación del tiempo, y por consiguiente la de mudanza, no existirían. Su realidad empírica permanece, pues, como condición de todas nuestras experiencias. Más la realidad absoluta no se puede, según lo manifestado, conceder al tiempo. Este no es más que la forma de nuestra intuición interna (Yo puedo decir: mis representaciones se suceden; pero esto solo quiere decir que nosotros tenemos conciencia de ellas como una sucesión; es decir, según la forma de nuestro sentido interno. No es por esto el tiempo algo en sí mismo, ni tampoco una determinación dependiente objetivamente de las cosas). Si se quita de esta intuición la condición especial de nuestra sensibilidad, desaparece igualmente el concepto de tiempo; porque esta forma no pertenece a los objetos mismos, sino al sujeto que los intuye.”
La clave del asunto está en la frase: “mis representaciones se suceden; pero esto solo quiere decir que nosotros tenemos conciencia de ellas como una sucesión”, la cuestión sería entonces ¿puede tenerse conciencia de una sucesión, sin que a su vez esta toma de conciencia sea una sucesión? Porque el eternalista podría decir: en el transcurso de un evento estático pero eterno el cerebro recibe la alucinación entera de su vida sin llegar a moverse. Pero entonces la cuestión es ¿Quién o qué proceso inyecta en el cerebro la alucinación de una vida en movimiento mientras la realidad es inmóvil?”
Atendiendo a esta frase: “Sólo mi conciencia, subiendo por la línea de mi vida, hace que una sección de este mundo torne a la vida como una imagen fugaz en el espacio que cambia continuamente en el tiempo.” Cabe esta opción: ¿Qué recorre la colección de eventos congelados de principio a fin de una vida y vuelve a empezar dándoles vida? Y esa es la base de nuestra alucinación del presente, ¿una conciencia viajera no material? (“Abstracción hecha de la dificultad de que la migración trascendental de una conciencia a lo largo del espacio-tiempo estático necesitaría ella misma un cierto tiempo, y por lo tanto tendría que ser introducido de nuevo, al menos, un tiempo “psíquico” del mundo” Hedwig Conrad-Martius, El Tiempo).
En este marco la duración de los eventos “congelados” tiene su importancia, la cuestión es engañosa, porque los eventos son, no transcurren, deben ser eternos todos ellos. Pero dado que la conciencia los recorre para darles vida debe estar un tiempo en cada uno de ellos, de lo contrario, no pasaría del primero. Esta duración posibilita la  ilusión presentista del presente. Podríamos decir que el presentismo es el fenómeno de un eternalismo que sería el noúmeno (el eternalismo, al mantener una postura tan antiintuitiva tiene que amoldar esa visión del mundo con el “fenomenismo presentista” para reinterpretarlo explicando que produce ese fenómeno, pero sin poder destruirlo del todo).
En el primer caso el eternalismo se niega a si mismo pues esa estimulación continua que recibe el cerebro congelado no puede a su vez estar congelada como pretenden los eternalistas sin caer en contradicción. En el segundo caso el eternalismo se convierte en una rama del idealismo vía el espiritualismo de la conciencia viajera no material.
A esta cuestión la llamare “el problema fundamental del eternalismo” PFE. Y la primera consecuencia que tiene es que hace inviable que este modelo de eternalismo pueda considerarse como un tipo de materialismo.



En su respuesta a mi primer artículo donde criticaba el eternalismo Gustavo realiza una serie de afirmaciones que voy a comentar:

Asimetría.
“El mundo 4 dimensional es asimétrico, lo que quiere decir que es perfectamente compatible con la evolución biológica y cosmológica. Un universo sin evolución sería auto-similar (perfectamente homogéneo e isotrópico) en todas sus dimensiones”
“El mundo en 4 dimensiones no puede cambiar en principio: todos los cambios (eventos) están ya contenidos en él. Lo que si tiene el mundo son asimetrías sobre la dimensión temporal.”
Gustavo parece quedarse satisfecho al considerar que su eternalismo es “compatible” con la evolución, sin embargo el presentismo es evolución.
Cuando utiliza las palabras “variación” “evolucionando” “asimetría” cabe preguntar ¿hay algo autónomo que varía y evoluciona? NO, dado que Gustavo dice: “El devenir no es una propiedad de los eventos físicos” “Los eventos no pasan, sólo son” Por lo tanto no hay variación ni evolución reales, solo hay una conciencia (PFE) que visualiza las viñetas congeladas de un comic y les da movimiento. Y la asimetría es tal porque en una viñeta se ve un disparo y en la siguiente cae un cuerpo, ambas estáticas  por sí, pero dinámicas para la conciencia que las lee. Por lo tanto toda la cuestión nos vuelve a remitir al PFE.
El recurso de la asimetría sirve para reintroducir el supuestamente destruido presente, que de por si lleva incorporada la asimetría “pasado, presente, futuro” también lo hace cuando dice en Sobre la ontología del espacio-tiempo:
“Los eventos están (parcialmente) ordenados por las relaciones de precedencia. Las relaciones (antes de-; después de-; simultáneo con-) entre los eventos, no cambian, ya que son en sí mismas relaciones temporales, y no existe más que una sola dimensión temporal”.
Ahora ya no se menciona “el observador” como cuando en su respuesta a mi artículo dice “hay eventos que son pasados para ciertos observadores, y que esos mismos eventos son futuros para otros observadores”. Ahora las relaciones entre eventos no cambian porque hay una sola dimensión temporal. No sé si esto está relacionado con lo que dice R. Penrose en La nueva mente del emperador pág. 550: “Lo que hace que el tiempo “fluya realmente” es la asimetría entre el número de dimensiones espaciales (3) y temporales (1).”
Me pregunto ¿Cómo se sabe que esta asimetría no es una ilusión producida en nuestro cerebro? ¿Por qué el presente es una ilusión y la asimetría no?

Simultaneidad.
“la existencia de 4 dimensiones y un campo métrico implican un ordenamiento parcial de los eventos, y no su simultaneidad”
De los argumentos de Gustavo:
“Todo los momentos (y por lo tanto también eventos) pasados presentes y futuros existen de la misma forma” Sobre la ontología del espacio-tiempo.
De la cita de  Weyl (1949): “El mundo objetivo simplemente es, no transcurre “
De Elogio de Parménides. Una modesta visión de la eternidad. “El espacio-tiempo cuadridimensional, matemáticamente representado por la variedad, es inmutable, eterno, inmóvil, único, así como el universo de Parménides.”
Implican la simultaneidad de los eventos, lo contrario es una incoherencia lógica.

Repetición.
 “Nada más alejado del mundo cuadridimensional. Nada se repite en este, no es un mundo cíclico. Cada evento es único y está ligado a los demás por leyes físicas. Es un mundo sin magia. Es el mundo que la ciencia va descubriendo.”
Analicemos esta afirmación a la luz de los dos supuestos que conforman el PFE. Si nada se repite ¿quiere esto decir que la estimulación al cerebro se da solo una vez? o ¿el recorrido de la conciencia viajera es único? Si imaginamos cada uno de estos procesos como “un evento” y estos se dan solo una vez, ya tendríamos un evento que no sería eterno, pues estos eventos solo pueden ser eternos si son cíclicos, si se repiten, pues son sucesiones. Si no se repiten están en el mismo plano que la existencia presentista que es única. Conclusión: o hay repeticiones o hay eventos no eternos.

Todo.
“El mundo 4 dimensional no es temporal, el tiempo es una de sus dimensiones, y cuando se lo considera como un todo, no tiene sentido atribuirle propiedades temporales, en particular, decir que es “presente”.”
Uno estaría tentado de completar esta reflexión así:
 “el mundo 4 dimensional no es espacial, el espacio es una de sus dimensiones, y cuando se lo considera como un todo, no tiene sentido atribuirle propiedades espaciales”
Pero en realidad no se puede hacer, aunque solo sea porque dice en Presentismo y 4-dimensionalismo: una respuesta a Fermín Huerta Martín: “Pues bien, en mi visión el mundo podría ser perfectamente finito o infinito, pero el tiempo es sólo una de las dimensiones sobre las que se EXTIENDE, no algo que “pasa”.” Es decir el mundo no es temporal pero si espacial (“Cuando Einstein capturó el tiempo en la Relatividad Especial, de nuevo lo transformo en espacio” P. Yourgrau, Un mundo sin tiempo, pág. 34). Sin embargo esta apelación al mundo como un todo hay que matizarla, yo soy de los que consideran que una entidad infinita puede ser un todo (en contra del criterio mantenido por ejemplo por Gustavo Bueno), como en este caso el mundo, pero es un todo peculiar, un todo que no tiene ni entorno ni contorno, solo tiene dintorno. Es, todo el, interioridad, por eso cuando se lo quiere tratar como algo aislable puede llevarnos a situaciones comprometidas. El mundo como todo no es algo diferente de su composición y de hecho Gustavo cumple con ello al decir “se extiende” pero porque previamente a aceptado la transformación de tiempo en espacio. Pero igual que el espacio está todo el dado simultáneamente, el tiempo einsteniano espacializado también debe estar todo el dado simultáneamente. De lo contrario los viajes en el tiempo no serían posibles. Si Gustavo cree (tal como expone en Tiempo y filosofía) que hace 40 años recibió la visita de sí mismo de dentro de 20, es porque ambos “egos” coexistían simultáneamente, compartían el mismo presente, de lo contrario nunca se hubieran podido encontrar.

Ego.
El ego solo tiene sentido en el presentismo (como unidad) porque en el eternalismo deja de ser una unidad y se convierte en una multiplicidad perdiendo así su sentido. Se convierte en una multiplicidad ya sea convirtiéndose en parte de algo, dice Gustavo en Tiempo y filosofía: “El niño que fui es una parte temporal de un objeto más extenso, que soy yo. El niño es diferente de quien escribe hoy, pero aun así se trata de la misma persona, porque ambos son sólo partes de algo más vasto”
Ya sea multiplicándose (“¿O es que hay tantos “yoes” como momentos en el tiempo?” Palle Yourgrau. Un mundo sin tiempo.)
 Un ego no puede estar frente a si mismo (a no ser que este frente a un espejo), el eternalismo con sus viajes en el tiempo posibilita la multiplicidad del ego. Un viajero en el tiempo podría regresar a todas las fechas de sus cumpleaños e ir juntando en su nave todos sus yos de diferentes edades y después jugar un partido de futbol todos sus yos juntos.



Termino con un texto que refleja el estado de ánimo que produce el eternalismo incluido en el libro de H. Conrad-Martius:
“Sin un transcurso temporal verdaderamente real, el mundo estaría, por decirlo así, muerto (…) Sin él, el mundo se congelaría en un puro museo. En un museo que además sería “eterno”, puesto que sería atemporal. Una prisión más temible que el mundo temporalmente infinito es el mundo estático atemporal. Pues donde no hay ningún movimiento real del tiempo, sino que todo está fijado de una vez por todas, no se puede ni “intentar” salir, excepto con la “conciencia”, un mediocre sucedáneo.”

Otros artículos míos sobre el tiempo:
Tiempo en Bunge
Tiempo y devenir en el materialismo filosófico
Tiempo para el presentismo filosófico
¿Qué es el ego para el eternalismo?
Henri Bergson y el eternalismo



lunes, 6 de abril de 2015

TIEMPO PARA EL PRESENTISMO FILOSÓFICO






















TIEMPO PARA EL PRESENTISMO FILOSOFICO

Fermín Huerta Martín

“No es, por tanto, una simple “teoría” lo que Parménides quiere enseñar: es una enseñanza salvadora, una metafísica”
Gustavo Bueno, La metafísica presocrática


En los artículos Elogio de Parménides y Tiempo y filosofía, Gustavo Esteban Romero expone su teoría del tiempo (o como subtitula el primer artículo su “modesta visión de la eternidad”) su principal característica quedaría descrita por un par de frases:
“Si la vida fuese una película, la realidad física sería un DVD entero: cuadros pasados y futuros existen tanto como el presente”
“El espacio-tiempo cuadridimensional, matemáticamente representado por la variedad, es inmutable, eterno, inmóvil, único, así como el universo de Parménides.”
Desgraciadamente Gustavo pese a ser un entusiasta de la filosofía científica no cumple una de sus normas básicas que es la de la claridad a la hora de exponer ideas, así alguna de esas ideas no me ha quedado clara (aunque también es posible que la culpa sea de mi cerebro presentista que no es capaz de entender lo parmediano).
Voy a empezar por la metáfora del DVD, para ayudar a visualizar la cuestión, en lugar de un DVD usaremos la metáfora con una película hecha de fotogramas, así incluso el concepto “cuadros” queda más identificado. Según este ejemplo la vida de un ser humano sería un determinado número fijo de fotogramas y todos existirían simultáneamente. La primera cuestión a plantear a esta visión parmediana seria esta: ¿Cómo se fundamenta esta sensación interior humana de “conciencia” de movimiento interior, de paso del tiempo? Si es una ilusión,  ¿sobre donde se produce esta ilusión? ¿Sobre uno de esos fotogramas congelados? ¿Sobre todos por igual? ¿Vivimos en un Matrix, inmóviles y todo es una ilusión producida en nuestra mente? Pero incluso esta realidad congelada donde se produce la ilusión necesitaría una temporalidad derivada de esa suministración continuada de ilusión. ¿O es una mente inmaterial que circula sobre cuerpos congelados en cada cuadro del fotograma y cuando llega al cuadro final de la muerte vuelve a empezar?
No hay ninguna razón para que la proyección ilusoria de nuestra vida sea la que es, de pasado a presente a futuro, si todo está dado ¿por qué elegir este orden subyacente al presentismo? Podría ser al revés o la proyección podría ser aleatoria mezclando “imágenes” de cualquier época puesto que están todas dadas y existen simultáneamente, ¿Por qué elegir esta ilusión y no otra? Desde el neoeleatismo despojado del concepto de evolución no puede haber respuesta a esto.
Como he dicho, el autor no es claro en este asunto hasta el punto de parecer contradecirse, dice por ejemplo:
“El niño que un día fui es solamente una parte de un ser mayor, yo, que es cuadridimensional.”
“¿Dónde está el niño que fui a los 6 años? ¿Cómo puedo afirmar que ese niño es la misma persona que quien escribe estas líneas, si casi todas  sus propiedades son diferentes?”
“El niño que fui es una parte temporal de un objeto más extenso, que soy yo. El niño es diferente de quien escribe hoy, pero aun así se trata de la misma persona, porque ambos son sólo partes de algo más vasto”
Este galimatías es el primer efecto de negar el presentismo filosófico y su noción asociada de evolución.
Por supuesto un gran esfuerzo de Gustavo y su “metafísica neoeleática” consiste en torpedear la noción presentista de presente, así:
“El presente parece sólo poder definirse respecto a cierto estado de conciencia. No es una propiedad de las cosas, ni una cosa, sino una relación entre ciertos cambios (eventos) en cosas y un estado de conciencia que los registra.”
“Ahora, parece ser una clase de eventos que se relacionan con un dado estado cerebral (…) el “presente” es una construcción del cerebro basado en su interacción con una clase de cosas cambiantes que lo afectan. El “presente” no es una cosa  que se desplaza del pasado hacia el futuro. Todo proceso cerebral tiene su propio presente.”
Echemos mano de la obra de un ilustre presentista al que tanto Gustavo como yo admiramos, Mario Bunge, para contestar estas críticas. El trata el tema en El moblaje del mundo, pero también en un artículo de 1968 titulado Physical time. The objective and relational theory. Philosophy of Science 35, 355-388. Se editó en español como cuadernillo de 54 pág. por el Instituto de Lógica y Filosofía de las ciencias de la Universidad Nacional de  La Plata, con el título La teoría relacional y objetiva del tiempo físico, afortunadamente pude conseguir un ejemplar, en el Bunge dice cosas como esta:
 “Si e y a son k-simultáneos, entonces, por las Definiciones 3 y 6 y por el teorema 2, Tks = 0. En otras palabras, se le asigna el cero de la escala cronométrica al evento inicial. Más precisamente, el cero se le asigna a todo el conjunto de eventos simultáneos con el evento inicial a. A este conjunto se le llama frecuentemente ahora. Existen, claramente, cualquier número de ahoras. Sin embargo, cada uno de ellos es perfectamente objetivo. Lo que es convencional es llamar ahora a cualquiera de esos conjuntos. Por consiguiente la aseveración de que la existencia de un ahora requiere una mente consciente carece de sentido en nuestra teoría.”
Bunge contesta a Gustavo décadas antes de que este escribiera la pregunta respecto a la misma cita de H. Weyl de 1949: “El mundo objetivo simplemente es, no transcurre” y de paso al supuesto apoyo de la teoría de la relatividad al neoeleatismo:
“En algunas concepciones del tiempo, y aun en algunas interpretaciones inusuales de la teoría de la relatividad, no hay genuinos eventos, es decir, nuevos hechos: los eventos en lugar de acontecer, simplemente serían, o mejor dicho, en el sentido objetivo ninguna cosa llegaría a ser. El error es obvio y doble. Es una equivocación verbal, puesto que uno llama “evento” a cualquier cambio que le sucede a una cosa o que sucede en una cosa. Y es también un error científico porque consiste en una interpretación ingenua de los diagramas espaciotemporales, en los cuales tanto los eventos actuales como los posibles se localizan como si estuvieran realmente “allí”. Una trayectoria espaciotemporal o curso universal es solamente una prolongación imaginaria o una extensión del “ahora” (relativa a un marco de referencia dado que no necesita estar ocupado por observador alguno, y habitualmente no lo está)”
Gustavo dice: “La teoría de la relatividad implica que el futuro existe, en el sentido de que está determinado y es inmodificable.”
Responde Bunge en varias páginas de su opúsculo:
“La teoría de la relatividad admite eventos para los cuales no hay ningún absoluto o invariante, es decir, ninguna ordenación temporal independiente del marco de referencia. Si se agregan las identidades “relativo=subjetivo” y “marco de referencia= sujeto cognoscitivo” puede concluirse  que el hecho de que un evento ocurra y el momento en que eso sucede dependen del sujeto. En otras palabras, introduciendo el  sujeto en esta teoría física, se dirá que es relativa al sujeto, más bien que a los objetos físicos. Pero éste no parece ser el propósito de la física, y mucho menos el de la relatividad, cuya característica principal es la invariancia de las leyes básicas de la física respecto del observador. En resumen, la relatividad no brinda apoyo al eleatismo.”
“La teoría especial de la relatividad afirma que hay señales electromagnéticas que se ajustan a las ecuaciones de Maxwell, y esas señales resultan ser cadenas de eventos, son campos de ondas que se propagan, están en un momento aquí y en otro allí. Además, este cambio no puede modificarse por medio de la transformación de las coordenadas, mucho menos por un cambio de observador;  se trata de un cambio absoluto. Por lo tanto, la creencia de que nada sucede realmente, de que todas las cosas están ya allí, en alguna región del espaciotiempo, choca con la física relativista.”
Desde mi punto de vista  presentista, el presente si es una propiedad relacional de las cosas, una propiedad ligada a la noción bungeana de energía  como “la medida en que una cosa concreta cambia o puede cambiar”, toda cosa concreta se encuentra en un momento dado en un punto concreto de desarrollo, evolución, cambio, etc., ese momento es el presente. Para entender esto viene a cuento la crítica que Bunge realiza al otro gran representante de la escuela eleática, Zenón. Dice Bunge en La paradoja de Zenón cuántica:
“Hace dos milenios y medio Zenón de Elea construyó cuatro argumentos célebres con los que pretendió demostrar que el movimiento, y en general el cambio, es ilusorio. Los argumentos de Zenón son lógicamente válidos y, en este sentido, son racionales. Pero están en conflicto con la experiencia y, por lo tanto, con el realismo. En tiempos de Zenón había que optar por la racionalidad o el realismo.
En tiempos modernos se descubrió que algunas de las premisas de los argumentos de Zenón son falsas de hecho, o sea, no se adecúan a la realidad. Por ejemplo, en la paradoja de la flecha se supone que una cosa debe estar, o no estar, en un lugar dado en un instante dado. Teniendo en cuenta las luces de su tiempo, Zenón tenía razón: es contradictorio, y por lo tanto inadmisible, suponer que una cosa está y no está en un cierto estado al mismo tiempo. Pero erró al plantear el problema en términos de ser, y no de devenir. Hoy día no decimos que X está y no está en Y, sino que X pasa por Y con la velocidad Z. El reposo es un caso particular del movimiento, o sea, cuando Z = 0. Si Hegel hubiese entendido este punto elemental no habría sostenido que el cambio es contradictorio, y nos habría ahorrado la dialéctica.”
El presentismo filosófico que aquí defiendo implica que todo el Universo tiene su presente propio y simultaneo. No otra cosa significa decir que el Universo tiene 15 mil millones de años o que es eterno, ¿o es que el Universo tiene diferentes edades o partes más eternas unas que otras?
Bunge acepta una versión de esto en su opúsculo donde dice:
“Nuestra teoría puede ser modificada en varios sentidos. En primer lugar, permitiendo que el cosmos en su totalidad actúe como marco de referencia, podría introducirse la noción de tiempo cósmico aparentemente sin contradecir la física de la relatividad, porque podría haber todavía un número ilimitado de marcos de referencia. Cada parte del universo podría conservar su tiempo propio pero, además, al universo como totalidad podría corresponderle un único tiempo propio. Este no sería un tiempo universal ampliado, en el sentido de que excluiría todos los otros tiempos, sino en el sentido de que, a diferencia de los tiempos locales, se refiere a los eventos cósmicos. Más precisamente, si el conjunto E de LT está restringido al conjunto de los eventos cósmicos, y se selecciona un miembro particular de K, entonces se obtiene una subteoría del tiempo universal o cósmico --a condición de que el universo en su totalidad sea descripto como un marco de referencia y con tal que haya eventos cósmicos (lo cual parecería requerir un universo espacialmente finito, en vista de la velocidad finita de propagación de cualquier perturbación conocida). De cualquier modo, parece que la cosmología encierra algún concepto de tiempo de este tipo. Así, cuando los cosmólogos fechan el origen de la presente fase evolutiva del universo en diez mil millones de años atrás, parece estar utilizando este concepto de tiempo universal. De la misma forma, las gráficas de densidad de tiempo en el modelo expansivo y las gráficas del tiempo radial en el modelo pulsante del universo parecen utilizar un concepto de tiempo que no es el de tiempo local, puesto que se refiere al universo en su totalidad. Dándolo por supuesto, es difícil que el universo pueda tomarse como marco de referencia, en todo caso, no sería práctico, y se ignora si hay algún evento cósmico. Sin embargo se necesita algo semejante si se quiere hacer consistente con la física relativista el concepto cosmológico de duración de cualquier fase cósmica dada.”
Incluso decía en su artículo El espacio y el tiempo en la ciencia contemporánea (1971):
“Si queremos representar la evolución del universo en su conjunto, se hace necesario hacerlo con relación a un sistema de referencia privilegiado (el centro de las masas del universo, por ejemplo); por otra parte, debemos introducir un tiempo (cósmico) privilegiado que le es asociado, lo que, aparentemente, es incompatible con la teoría de la relatividad”
Posteriormente en El moblaje del mundo parece alejarse de esta postura al decir:
 “Cada cosa tiene su tiempo propio, de suerte que no hay un tiempo universal. (Lo habría si el universo pulsara como totalidad, pero no es el caso) “llega a matizar: “Adviértase que la Definición 6.14 admite tantos tiempos como cosas haya. El supuesto de que todos esos tiempos son el mismo, vale decir, que el ritmo de los sucesos es el mismo relativamente a todas las cosas, es la hipótesis del tiempo universal. No hemos adoptado este supuesto porque deseamos que nuestra metafísica sea compatible con la física y ésta sólo admite los tiempos locales. No obstante, una teoría relacional del tiempo que incluya la hipótesis del tiempo universal aún sería relacional, aunque no relativista.”
Dado que Bunge habla del Universo como individuo, cosa, sistema y totalidad, bastaría decir que si cada cosa tiene su tiempo propio y el Universo es una cosa, el Universo debe tener su tiempo propio. Ver mi artículo Tiempo en Bunge.
Derivado de no entender esta sencilla noción de movimiento, Gustavo se embarca en una serie de críticas inverosímiles, como esta:
“El presentismo implica que todo surge de la nada, todo el tiempo, y desaparece de vuelta en la nada después de un intervalo de tiempo indivisible.”
En primer lugar esta crítica (en cuanto multiplicidad desenfrenada) se podría hacer también a la postura defendida por Gustavo, efectivamente dice: “Parménides existe en alguna región del espacio-tiempo, que cubre Elea y parte de la Grecia antigua”, si Gustavo viajase a la región donde dice que existe Parménides, no lo encontrara, eso significa que debe estar en otro planeta Tierra, y así con cada fotograma, existe una multiplicidad de planetas Tierra (y de todo lo demás) independientes e inaccesibles. El presentismo no implica la magia ni que las cosas aparecen y desaparecen, Tierra solo hay una en movimiento y este movimiento en un determinado punto es el presente, que cambia sucesivamente y ese cambiar no significa aparecer y desaparecer.
Uno de los aspectos más graves de la postura de Gustavo es su negación implícita del concepto de evolución tanto biológica como evolución a nivel individual, el eleatismo al implicar que todo está ya dado hace inviable la evolución biológica que necesita del tiempo, del desarrollo para su explicitación científica, la evolución implica opciones abiertas que pueden o no actualizarse, pero aquí este no es el caso, no existe ninguna otra opción a lo dado. A nivel individual ocurre lo mismo, el esfuerzo por mejorar o cambiar es vano pues hagas lo que hagas todo está ya dado, el futuro está ya determinado inexorablemente. El “yo” que cobra todo su sentido en el presentismo (con la noción de evolución individual) en la propuesta de Gustavo se convierte en un fantasma extendido (“más vasto”)
El neoeleatismo  de Gustavo es más presentista que el propio presentismo, pues implica que todo es presente, si es verdad que todo está dado y existe. Esto también implica que todo es simultáneo, en contra de su propia opinión pro-relativista sobre este tema.
La propuesta de Gustavo soluciona paradójicamente el único problema del presentismo (los otros supuestos problemas propuestos por Gustavo no son tales y curiosamente este que si es real y lo soluciona no lo cita), en un Universo eterno presentista donde hay pasado presente y futuro cabe preguntar (y el eco llega hasta Kant) ¿Cómo ha podido transcurrir una cantidad infinita de tiempo? Este problema se soluciona con la propuesta parmediana pues el tiempo no transcurre, está dado, a semejanza del espacio infinito que existe simultáneamente y no necesita recorrerse sucesivamente para que exista. Sin embargo introduce tan cantidad de problemas que no sale a cuenta aceptarlo.
Me pregunto si no habrá una motivación extra para defender esta doctrina por parte de los nuevos “paralizadores del Cosmos”, si su “modesta visión de la eternidad” no será una “salvadora visión de la eternidad”, sin abandonar el ateísmo y con la coartada einsteiniana el neoeleatismo ofrece la inmortalidad “sui generis”, una inmortalidad dada, repetitiva, siempre igual, por suerte al no tener recuerdos de las infinitas repeticiones pueden vivirse todas como la primera vez, excepto quizás para los propios parmedianos que cambiaran la angustia atea presentista de la nada por la angustia atea parmediana de la repetición, claro que si tienes una buena vida no importa repetirla eternamente, lo malo será para toda esa aplastante mayoría de seres humanos que tendrán su infierno en la repetición infinita de una vida insoportable, para todos ellos (excepto los seguidores de Unamuno) la nada presentista sería su cielo particular.

Otros artículos míos sobre el tiempo:
Tiempo en Bunge
Tiempo y devenir en el materialismo filosófico
Tiempo para el presentismo filosófico
¿Qué es el ego para el eternalismo?
Henri Bergson y el eternalismo